Derechos humanos y democracia

Trabajemos juntos por una recuperación verde después de la crisis Covid-19

México, 21/08/2020 - 16:34, UNIQUE ID: 200821_8
Op-Eds

El calentamiento global es más difícil de abordar que la pandemia; no habrá vacuna para eso y su impacto devastador.

La grave crisis sanitaria y económica generada por la pandemia de Covid-19 ha obligado a enfrentarnos a nuevos paradigmas, planteando lecciones de futuro.  La Unión Europea (UE) aboga por una recuperación verde e inclusiva que sea respetuosa con el medio ambiente y contribuya a la lucha contra el cambio climático, a la resiliencia y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. En efecto, el Covid-19 está teniendo un grave impacto socioeconómico, pero ofrece la oportunidad de reconstruir sobre bases más sólidas y sostenibles que no pongan en peligro las generaciones futuras, al tiempo que se hace más patente la vigencia de la Agenda 2030, los ODS y el Acuerdo de París.

Si bien contener el virus y salvar vidas ha sido el enfoque de nuestros esfuerzos inmediatos, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el uso excesivo de recursos y la contaminación de la tierra y el mar también son emergencias existenciales y globales que resultan más relevantes que nunca. Existe una creciente evidencia de que muchos nuevos brotes de enfermedades infecciosas se desencadenan o acentúan por los impactos del calentamiento global o la degradación del ecosistema. En este sentido, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat) ha reiterado el vínculo que existe entre los ecosistemas naturales saludables y, el bienestar y la prosperidad social. Así, la implementación integral del Acuerdo de París y los objetivos de biodiversidad acordados a nivel global siguen siendo cruciales para abordar retos planteados por futuras crisis sistémicas.

El calentamiento global es más difícil de abordar que la pandemia del Covid-19. No habrá vacuna contra el cambio climático y su impacto devastador. Aplanar la curva de emisiones solo será posible si juntos tomamos medidas climáticas audaces y valientes. La buena noticia es que podemos hacerlo y, de hecho, debemos aprovechar el repunte económico post-Covid-19 como una oportunidad única durante esta generación para “reconstruir mejor” e invertir en una economía del siglo XXI. La recuperación económica debe ser socialmente justa, sostenible y resistente al cambio climático. Simplemente no existe una alternativa realista a la recuperación verde.

Algunas áreas en las que una fuerte acción puede tener grandes impactos, si se abordan con determinación, son: la economía circular, la movilidad limpia y eléctrica, y las energías renovables. Con respecto a estas últimas, además de su potencial para mitigar el cambio climático y asegurar la restauración del ecosistema, pueden contribuir al desarrollo económico y social, favoreciendo el acceso a la energía y la seguridad de su suministro particularmente para poblaciones vulnerables en zonas rurales o aisladas.

Junto con los Estados Miembros de la UE, la Comisión Europea ha reafirmado su compromiso con la recuperación verde y sostenible basada en dos pilares básicos, el Pacto Verde Europeo y la transformación digital. El pasado mes de julio, el Consejo Europeo aprobó el Plan de Recuperación para Europa, que prevé que la acción climática sea integrada en todos los programas y políticas financiados con cargo al Instrumento Next Generation UE y el Marco Financiero 2021-2027, alcanzando 30% del gasto. Además, la UE pide que ese gasto sea compatible con la meta de la neutralidad climática para 2050 e invitamos a todos los países, incluido México, a alcanzar esta meta incluso antes que nosotros, para que toda la humanidad se beneficie.

La Unión Europea y sus Estados Miembros tenemos la vocación de compartir experiencias, financiar proyectos y explicar nuestras políticas climáticas y principios para una financiación sostenible. Lo haremos mientras trabajamos conjuntamente en la definición de  “estándares globales”, el fortalecimiento de nuestras economías y en la construcción de un mejor futuro para todos los ciudadanos, sin dejar a nadie atrás.

Por Jean-Pierre Bou, Encargado de Negocios a.i. de la Delegación de la Unión Europea en México, en conjunto con los Embajadores de los Estados Miembros de la Unión Europea acreditados en México.

Publicado en El Economista.

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