Derechos humanos y democracia

Preguntas y respuestas: Respuesta global de la UE ante la pandemia del coronavirus

Brussels, 13/04/2020 - 19:22, UNIQUE ID: 200413_6
FAQs


¿Va a comprometer la UE recursos financieros nuevos? ¿Utilizará la reserva del Fondo Europeo de Desarrollo?

A fin de hacer frente a la inmediata crisis sanitaria y a las necesidades humanitarias que resultan de ella en los países socios, así como a su impacto estructural y a largo plazo en las sociedades y economías de esos países, la UE les va a proporcionar ayuda financiera por un importe superior a 15 600 millones de euros procedentes de recursos para la acción exterior ya existentes. En colaboración con nuestros socios, vamos a garantizar que la considerable financiación de la UE que ya reciben se destine a ayudarles a hacer frente al impacto de la pandemia del coronavirus.

La financiación procede principalmente de la reorientación de fondos y programas en curso, de manera que ayuden a contribuir a abordar de forma específica el problema del coronavirus, e incluye préstamos por valor de 5 200 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones, cuya concesión va a acelerarse. Mediante estos recursos se van a financiar actuaciones a corto plazo, pero también a medio y largo plazo, que incluirán la utilización de garantías presupuestarias que permitirán movilizar recursos privados adicionales. Representan la contribución de la UE a la respuesta del Equipo Europa («Team Europe»), que combinará recursos de la UE, de sus Estados miembros, del Banco Europeo de Inversiones y del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

Del paquete global de 15 600 millones de euros, se asignan a África 3 250 millones de euros, de los que 2 060 millones de euros se destinan al África subsahariana y 1 190 millones de euros a los países de la vecindad del Norte de África.

La UE va a conceder un total de 3 070 millones de euros a todos los países de la vecindad –2 100 millones de euros para la vecindad meridional y 962 millones de euros para los países de la Asociación Oriental– y 800 millones de euros a los Balcanes Occidentales y Turquía.

Además, el paquete global de financiación incluye otros 1 420 millones de euros en garantías para África y la vecindad procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS).

La UE prestará una ayuda de 1 220 millones de euros a Asia y el Pacífico; 291 millones de euros más se destinarán a África, el Caribe y la región del Pacífico; nuestros socios de América Latina y el Caribe recibirán una ayuda de 918 millones de euros, mientras que se canalizarán 111 millones de euros a los países y territorios de ultramar (PTU).

La financiación se reparte en tres ámbitos: 502 millones de euros para atender con carácter urgente situaciones de emergencia a corto plazo; 2 800 millones de euros para apoyar la investigación y los sistemas sanitarios y de aprovisionamiento de agua de los países socios y 12 280 millones de euros para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales.

La Comisión Europea ya ha asignado 25 millones de euros de la reserva del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) para prestar apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la respuesta inmediata que está dando a corto plazo a la pandemia del coronavirus en los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP), así como 30 millones de euros de las reservas presupuestaria de ECHO, y seguirá analizando las necesidades de ayuda. Los fondos destinados a la OMS contribuirán a la preparación, prevención y contención del virus a nivel mundial y servirán para prestar apoyo a los países con los sistemas sanitarios más deficientes.

¿Se suspenderán programas para dar prioridad a la lucha contra el coronavirus? ¿Qué sectores resultarán afectados?

El proceso de reorientación prevé que los fondos provengan de programas que no pueden ejecutarse según lo previsto debido a la pandemia. Van a poder seguir funcionando los programas que se consideran vitales, ya que proporcionan servicios básicos tales como la asistencia sanitaria, la seguridad alimentaria, la nutrición, el abastecimiento del agua y el saneamiento y la educación, y su ámbito de acción se ampliará todo lo posible para hacer frente de forma específica al coronavirus.

¿Los fondos previamente asignados a un país podrán reorientarse a otro?

La reorientación de fondos dentro de los programas en curso y entre esos programas se llevará a cabo en el contexto de las actuales asignaciones por país. Por el momento no se prevé efectuar reasignaciones de un país a otro. Dicho esto, la Comisión Europea está examinando actualmente todos los recursos, incluidos los recursos a escala regional, a fin de poder financiar adecuadamente la respuesta al coronavirus.

Los países y regiones socios participarán en la evaluación de esta cuestión.

¿Se recurrirá a los préstamos? ¿Participará también el sector privado?

Sí. Haremos uso de todas las formas de financiación, como la garantía del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS) y los préstamos de las entidades financieras asociadas en proyectos de financiación mixta. Mediante la garantía, se prestará ayuda a las pequeñas empresas, proporcionándoles liquidez y capital circulante, y un mayor número de personas podrá recibir la asistencia médica necesaria.

El Plan Europeo de Inversiones Exteriores (PEIE) incluye una garantía financiera de 1 550 millones de euros –la garantía del FEDS-, de los que 500 millones de euros van a ponerse a disposición de la vecindad de la Unión, lo cual atraerá mucha más inversión pública y privada. Ahora vamos a reorientar la mayor parte de este importe para responder a la pandemia del coronavirus. Se dará prioridad a la financiación de las pequeñas empresas, la financiación en divisa local y la asistencia sanitaria.

El PEIE también participa en proyectos de financiación mixta. Estos proyectos combinan una subvención de la UE con préstamos u otras formas de financiación de fuentes públicas o privadas. En la actualidad, estamos analizando conjuntamente con los países socios y las instituciones financieras asociadas los proyectos que debemos reforzar, acelerar o respaldar.

Se va a acelerar, por ejemplo, la inversión en laboratorios, con una dotación de 80 millones de euros destinada a la plataforma europea para garantizar la sanidad en África, en colaboración con el Banco Europeo de Inversiones y con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates, a fin de responder a uno de los principales desafíos a los que tiene que hacer frente el sector sanitario en África: la falta de laboratorios de análisis.

Si se incrementa el apoyo presupuestario a los gobiernos, ¿de qué manera se controlará que se presta la asistencia?

La Comisión Europea tiene previsto anticipar y/o incrementar el apoyo presupuestario de la UE a los países socios, supeditándolo a considerables condiciones y salvaguardias.

Las normas financieras de la UE contemplan salvaguardias específicas cuando se presta ayuda presupuestaria en situaciones de crisis. Mediante condiciones adicionales específicas se pueden incentivar, por ejemplo, las actuaciones para responder al coronavirus, supervisar la prestación de servicios (como la asistencia social y sanitaria) o proporcionar salvaguardias en relación con la gestión de las finanzas públicas. Los países socios tienen obligaciones de información y la ayuda presupuestaria es objeto de auditoría. La ejecución siempre se produce en paralelo a otras instituciones financieras internacionales, en particular el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La ayuda presupuestaria de la Unión se ha evidenciado determinante en el caso del apoyo a veintitrés países que se han enfrentado a crisis en la última década: por ejemplo, Guinea, Liberia y Sierra Leona durante el brote de ébola; Haití en 2010 y Nepal en 2015 después de los seísmos y las islas del Caribe tras los huracanes; Ucrania en 2014 o Gambia en 2016 durante las transiciones políticas y Jordania en el caso de las repercusiones sobrevenidas de la crisis siria.

¿Qué países serán los mayores beneficiarios? ¿Por qué son tan grandes las diferencias de financiación entre determinadas regiones y países? ¿Qué lógica de distribución prevalece?

La lógica de distribución viene determinada por las necesidades de los países socios, si bien tendrá asimismo en cuenta el valor añadido, la eficiencia y la complementariedad de los recursos de la UE con la actuación de otras partes interesadas europeas y de fuera de Europa. La contribución de la UE a la respuesta a la emergencia humanitaria se asignará en función de las necesidades sobre el terreno, dándose prioridad a los grupos más vulnerables.

La distribución de los recursos de la UE no debe considerarse por separado de la contribución que realizarán sus Estados miembros para hacer frente al impacto de la crisis a corto plazo, y también a medio y largo plazo, en los países y regiones socios.

¿Admitirá la UE medidas de alivio de la deuda en el caso de los países en desarrollo?

Se prevé que en las próximas semanas y meses las necesidades de financiación pública se incrementen de forma acusada en los países en desarrollo, de modo que las medidas tomadas por los acreedores multilaterales no bastarán para colmar el déficit de financiación. En este contexto, el llamamiento conjunto que han realizado el FMI y el Banco Mundial (BM) para que los países más pobres puedan beneficiarse de una moratoria de la deuda con préstamos en condiciones favorables de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) tiene por objeto aliviar la carga de la deuda de los acreedores oficiales bilaterales. La UE respalda esta respuesta coordinada a nivel global.

No obstante, se necesitará más tiempo para calibrar mejor el impacto de la crisis y las necesidades de financiación de cada país que se acoja a la AIF y para determinar el tipo de alivio o de reestructuración de la deuda que se requiere. Debe tenerse en cuenta que cualquier nuevo préstamo, incluso si se beneficia de las condiciones más favorables, debe concederse en el marco del BM y del FMI para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública.

¿Tiene previsto la UE contribuir al nuevo llamamiento de las Naciones Unidas para que se aporten más de 2 000 millones de USD y a las propuestas de otros donantes?

La UE y sus Estados miembros van a canalizar una parte considerable de su respuesta a la pandemia del coronavirus a través de las Naciones Unidas. Se espera que una proporción significativa de la respuesta humanitaria de la UE dentro de este paquete se destine a programas enmarcados en el plan de respuesta humanitaria mundial ante el coronavirus, pero la UE también facilitará directamente financiación a las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y a organizaciones no gubernamentales.

Solo en el año 2018, la aportación financiera de la Comisión Europea a las Naciones Unidas (ONU) ascendió a 2 900 millones de euros. Colectivamente, la UE y sus Estados miembros siguen siendo el mayor contribuyente financiero a la ONU, y su aportación financia cerca del 30 % de toda la labor de la organización.

La UE ya ha comprometido 114 millones de euros para el Plan Estratégico de Preparación y Respuesta de la ONU, liderado por la Organización Mundial de la Salud con el fin de reforzar la labor de preparación y capacidad de respuesta ante emergencias de salud pública en países con sistemas sanitarios deficientes y una resiliencia limitada. Recientemente, la UE también ha aportado 30 millones de euros al Fondo Conjunto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que está reorientando ahora su actuación para responder a la pandemia del coronavirus.

¿A cuánto va a ascender la contribución de la UE a iniciativas mundiales para el desarrollo de vacunas, como la GAVI?

Hasta 2020, la UE ha contribuido a iniciativas sanitarias mundiales con 1 300 millones de euros, de los que se han destinado 200 millones a la Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI) y el Instrumento Financiero Mundial, para el actual periodo estratégico 2016-2020. La Comisión Europea estudia en la actualidad la forma y momento de anunciar el compromiso para el próximo período de reposición (2021-2025) de la GAVI.

La UE ha comprometido asimismo 475 millones de euros para el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria en el periodo 2019-2022; 26,5 millones de euros para el Mecanismo de Financiación Mundial; 114 millones de euros para la Organización Mundial de la Salud –a los que recientemente se han añadido otros 25 millones- y 45 millones de euros para el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

¿Qué otras actuaciones se están llevando a cabo en favor de la investigación sobre el coronavirus que incluyan a beneficiarios de fuera de la UE?

La Comisión Europea va a destinar hasta 140 millones de euros a la investigación en las áreas del diagnóstico, el tratamiento y la prevención, de los que 90 millones se canalizarán a través de la Iniciativa sobre medicamentos innovadores (IMI), asociación establecida entre la UE y la industria farmacéutica, y del programa de Cooperación de los países europeos y de los países en desarrollo sobre ensayos clínicos (EDCTP), que es una asociación de la que forman parte la UE, catorce países europeos y dieciséis países africanos. Este importe se desglosará del siguiente modo:

  • hasta 45 millones de euros del programa Horizonte 2020, más un compromiso similar de la industria farmacéutica, que se concederán a proyectos para el desarrollo de métodos de diagnóstico y de tratamientos que permitan mejorar la manera de abordar la pandemia del coronavirus y aumentar la preparación ante posibles brotes en el futuro.

A través del programa de Cooperación de los países europeos y de los países en desarrollo sobre ensayos clínicos:

  • se destinarán 4,75 millones de euros a la investigación sobre la preparación ante la pandemia del coronavirus en el África Subsahariana, a fin de ayudar a mejorar la capacidad de vigilancia, desarrollar métodos de diagnóstico, validar las pruebas diagnósticas existentes y los tratamientos que se consideren prometedores y respaldar la gestión clínica;
  • se asignarán 18 millones de euros a reforzar la capacidad para realizar en el África Subsahariana ensayos clínicos en los que participen varios países y a consolidar las colaboraciones sur-sur y norte-sur entre investigadores e instituciones; se fomentará el trabajo en red para maximizar el impacto de la investigación clínica en África;
  • se destinarán 5 millones de euros a la formación de investigadores y la creación de un equipo de epidemiólogos especializados en la respuesta a los brotes de enfermedades y las pandemias en el África Subsahariana, en colaboración con el Centro para la Prevención y el Control de las Enfermedades de África (Africa CDC);
  • además, dos grandes consorcios de investigación del África Subsahariana, ALERRT y PANDORA-ID-NET, ya han reorientado su actividad investigadora hacia el coronavirus en colaboración con el Centro para el Control de las Enfermedades de África (ACDC), con el objetivo de mejorar el diagnóstico e impedir la propagación del coronavirus en ese continente. Van a colaborar, por ejemplo, con los equipos de respuesta a emergencias que se están creando en las distintas regiones africanas.

¿A cuánto ha ascendido la inversión realizada por la UE en los últimos años para reforzar el sector sanitario de los países socios?

Entre 2014 y 2020, la UE ha destinado 2 600 millones de euros de financiación al sector sanitario de los países socios. Parte de estos fondos se ha asignado directamente a la seguridad sanitaria, contribuyendo al mismo tiempo a reforzar los sistemas sanitarios.

Los resultados logrados en el periodo 2013-2017 por los programas sanitarios de la UE en diferentes sectores han sido impresionantes: más de diecinueve millones de nacimientos atendidos por personal sanitario cualificado; campañas de vacunación para más de trece millones de niños; acceso a métodos anticonceptivos para más de cincuenta y siete millones de mujeres; facilidad de acceso a tratamientos que salvan vidas para once millones de personas, como en el caso de los enfermos afectados por el SIDA, la tuberculosis y la malaria. Gracias a la ayuda de la UE, la asistencia sanitaria primaria de calidad ha registrado en todo el mundo mejoras cuantificables.

El fomento del acceso a la asistencia sanitaria y de la mejora de la situación sanitaria también ha sido durante muchos años un componente fundamental de la labor de la UE. La Unión ha aportado 102 millones de euros a la Asociación para la cobertura sanitaria universal, liderada por la OMS, de la que se benefician 115 países en todo el mundo, concretamente en África, el Caribe, el Pacífico, Europa del Este, Asia Central y Asia Sudoriental, y va a movilizar 41,5 millones de euros más (de los que 25 millones de euros son de nueva aportación y proceden de la reserva del Fondo Europeo de Desarrollo) que, para responder a la pandemia del coronavirus, se destinarán a impulsar la preparación sostenible con vistas a la seguridad sanitaria y el fortalecimiento de los sistemas sanitarios, a efectos de intensificar la preparación a nivel mundial frente a las emergencias sanitarias y reforzar la capacidad de los países para prevenir, detectar y responder a las amenazas y riesgos sanitarios mediante un marco de seguimiento y evaluación.

Como primera respuesta ante la emergencia, la UE ha firmado un contrato con el Centro Europeo para el Control de las Enfermedades (ECDC) con el fin de proporcionar ayuda individualizada destinada a reforzar la preparación y capacidad de respuesta de los países socios en la urgente situación actual. Esta nueva Iniciativa de Seguridad Sanitaria de la UE, que cuenta con 9 millones de euros, incluye a todos los países de la vecindad y la ampliación y con ella se busca capacitar a los epidemiólogos y al personal sanitario que trabajan en primera línea en los países socios. La parte del programa correspondiente a la respuesta de emergencia ya está en marcha y permite realizar un análisis de deficiencias sobre la base de unos análisis pormenorizados de cada país; el personal del ECDC estará disponible para prestar asesoramiento y ayuda.

¿Qué va a hacer la UE para garantizar que no escaseen los alimentos en los países en desarrollo debido a la pandemia?

La pandemia del coronavirus exacerbará la fragilidad de los sistemas alimentarios, problema que ya se trata a través de los programas humanitarios y de desarrollo de la UE.

Según el Informe mundial sobre la crisis alimentaria, de 2019, 113 millones de personas de 53 países sufrieron situaciones de hambruna que, en 2018, requirieron asistencia para atender las necesidades alimentarias y de nutrición, así como las relacionadas con los medios de vida. Este informe pone en evidencia en términos muy crudos el hambre que sufren las poblaciones debido a los conflictos y la inseguridad, los choques climáticos y las turbulencias económicas. El informe de 2020 se dará a conocer en las próximas semanas y se están manteniendo contactos con los organismos que tienen su sede en Roma [la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA)], entre otros, para calibrar en qué medida la pandemia del coronavirus va incidir en las próximas semanas y meses en las cadenas de suministros agroalimentarios en los países en desarrollo y cómo auxiliar del mejor modo posible a los pequeños agricultores para que puedan mantener sus medios de vida.

Se está prestando especial atención a aquellas situaciones que ya son frágiles, especialmente en el África Subsahariana, donde en este momento pesan grandes amenazas sobre la seguridad alimentaria y nutricional, como la plaga de langosta en el este de África/Cuerno de África, en relación con la cual la UE ha desembolsado recientemente 11 millones de euros.

¿Qué está haciendo la UE para ayudar a África a hacer frente al coronavirus?

África constituye una prioridad para la UE. Para responder a las necesidades del continente africano, vamos a proponer que se reasignen, se aceleren y reciban prioridad unos recursos de 3 250 millones de euros procedentes de programas ya existentes.

Como el resto del mundo, los países africanos tienen necesidades inmediatas de asistencia sanitaria y sufrirán también las consecuencias económicas y sociales de la pandemia mundial. El desplome de la demanda global y de los precios de las materias primas, junto con las crecientes restricciones y reducciones de los ingresos, van a generar enormes costes sociales y económicos. Las organizaciones criminales y terroristas también están aprovechando la crisis para continuar sus ataques en varios países, debilitando aún más la presencia de los Estados y la posible prestación de servicios, especialmente en lugares remotos. En todos los países va a resultar crítico proteger el margen de maniobra presupuestario para salvaguardar los servicios sociales, así como mantener la seguridad.

A través de las delegaciones de la UE, supervisamos la situación en cada país diariamente, para así ajustar nuestra respuesta a cada contexto y adaptarla a las necesidades locales.

Los recursos que aporta la UE incluyen ayuda bilateral directa a los países y también financiación destinada a organizaciones internacionales como la OMS y otras agencias de la ONU. La ayuda se centrará en reforzar la preparación y la capacidad de respuesta de los países que tienen los sistemas de asistencia sanitaria más deficientes. La UE también financia en la actualidad líneas de investigación que están ayudando a detectar y prevenir la transmisión del coronavirus en África. Estas redes colaboran, por ejemplo, con los equipos de respuesta a emergencias que se están creando en las distintas regiones africanas.

Desde 2014, la UE también ha reforzado con 1 100 millones de euros los sistemas nacionales de asistencia sanitaria de trece países africanos. Nuestra respuesta frente al coronavirus prestará especial atención a las necesidades adicionales específicas que plantea la pandemia a esos países.

El Fondo Fiduciario de Emergencia para África de la Unión va a abordar, en particular, las necesidades básicas de asistencia sanitaria de grupos vulnerables, como son las personas desplazadas internamente, los refugiados, los solicitantes de asilo y los migrantes. En el marco de este Fondo, la UE está colaborando estrechamente con todos sus socios sobre el terreno para garantizar un acceso equitativo al sistema de asistencia sanitaria y para intentar, en la mayor medida posible, prevenir enfermedades y proporcionar atención sanitaria, especialmente en el caso de los más vulnerables, como las poblaciones que se están desplazando. Solo será posible controlar esta pandemia global si se adoptaba un enfoque inclusivo que proteja el derecho a la vida y a la salud de cada individuo.

El programa de Cooperación de los países europeos y de los países en desarrollo sobre ensayos clínicos realizará tres convocatorias de manifestación de interés dotadas con más de 25 millones de euros del programa Horizonte 2020 para apoyar la investigación sobre el coronavirus y reforzar las capacidades de investigación en el África Subsahariana. La primera convocatoria, puesta en marcha el 7 de abril, se centrará en el desarrollo de las capacidades de vigilancia y de métodos de diagnóstico, la validación de las pruebas de diagnóstico existentes y el ensayo de agentes terapéuticos prometedores.

La UE va a acelerar la inversión en laboratorios de análisis del coronavirus en África, destinando 80 millones de euros a la plataforma europea para garantizar la sanidad en África, en colaboración con el Banco Europeo de Inversiones y con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates.

A continuación, citamos unos pocos ejemplos de nuestra actuación a nivel bilateral:

En Nigeria, la UE apoyará la aplicación del Plan de Respuesta de las Naciones Unidas al coronavirus con 50 millones de euros; se han movilizado 10 millones de euros para ayudar a Etiopía a aumentar el número de laboratorios de diagnóstico, de kits de pruebas y de centros de tratamiento. En Sudán, la UE se esfuerza por garantizar el acceso a la higiene y al agua salubre y por concienciar sobre el virus a través de un proyecto humanitario de un importe de 10 millones de euros.

Además, se va a proporcionar a Sierra Leona un total de 34,7 millones de euros para afrontar las consecuencias económicas del coronavirus, mediante un apoyo presupuestario destinado a reforzar la resiliencia y la estabilidad a nivel macroeconómico, así como el plan nacional de respuesta (25 millones de euros); mediante transferencias de efectivo a fin de proteger la renta de las poblaciones más vulnerables, que se realizarán a través del Banco Mundial (5,2 millones de euros), y mediante el apoyo al sector agrícola para intensificar la producción de alimentos (4,5 millones de euros).

La crisis del ébola, ¿ayudará a los países africanos a combatir el coronavirus?

 

Durante los brotes del virus del ébola se realizaron ingentes esfuerzos para combatir la epidemia, de modo que se pudiera controlar la enfermedad mediante vacunas y tratamientos adecuados. Además, también se abordaron otros ámbitos conexos. En 2017, la UE puso en marcha el proyecto EBO-SURSY, que ha mejorado la detección de la enfermedad del virus del ébola en los animales salvajes en los países africanos. Este proyecto ya tiene una buena implantación en varios países del África Occidental y Central, gracias a la formación, la creación de capacidad, y la vigilancia epidemiológica mediante el muestreo de los animales salvajes y la realización de análisis de laboratorio. Estamos intensificando los contactos con la Organización Mundial de Sanidad Animal, a fin de que pueda beneficiarse de la experiencia de campo obtenida en este proyecto y extender sus actividades de vigilancia epidemiológica a la presencia del coronavirus en los animales salvajes.

En 2018 se pusieron en marcha en el África Subsahariana dos proyectos colaborativos de investigación a través del programa de Cooperación de los países europeos y de los países en desarrollo sobre ensayos clínicos enmarcado en Horizonte 2020, que abordan la preparación para la epidemia del ébola en colaboración con el Africa CDC: se trata de los proyectos ALERRT y PANDORA-ID-NET. Los dos consorcios ya han reorientado su actividad investigadora hacia el coronavirus.

¿Se han puesto a punto paquetes de medidas del Equipo Europa para los Balcanes Occidentales?

En los Balcanes Occidentales, la UE ya ha movilizado fondos considerables para prestar ayuda inmediata al sector sanitario, que ascienden a 38 millones de euros (Albania: 4 millones de euros para equipos médicos de salvamento inmediato, incluidas 5 ambulancias plenamente equipadas, respiradores, equipos móviles digitales de rayos X y equipos de cuidados intensivos de última generación; Bosnia y Herzegovina: 7 millones de euros para dotar a los hospitales con 7 500 kits de prueba y equipos de protección individual; Kosovo: 5 millones de euros para laboratorios y equipos de protección, incluidos 30 respiradores, 5 ambulancias plenamente equipadas y 400 camas de hospital; Montenegro: 3 millones de euros para equipamiento médico, incluidos 100 respiradores, 10 aparatos móviles de radiografía y equipos de protección individual; Macedonia del Norte: 4 millones de euros para suministros y equipos médicos, incluidos 20 respiradores, 5 000 kits de prueba y un número importante de equipos de protección individual; Serbia: 15 millones de euros con el fin de costear 5 vuelos para transportar 280 toneladas de suministros médicos de emergencia que había adquirido Serbia y suministros destinados a los grupos vulnerables de la sociedad). Además, Serbia ha reconvertido un laboratorio, cuya modernización, incluida la adquisición de maquinaria y robots de alta tecnología, ha recibido financiación de la UE por valor de 7,5 millones de euros. El laboratorio, concebido en su origen para hacer ensayos en leche y otros productos alimenticios, tiene ahora capacidad para realizar hasta 1 000 tests de coronavirus al día.

Por otra parte, se han reasignado y redestinado más de 374 millones de euros para ayudar a nuestros socios a mitigar las repercusiones socioeconómicas de la pandemia (46,5 millones de euros para Albania, 73,5 millones de euros para Bosnia y Herzegovina, 63 millones de euros para Kosovo, 50 millones de euros para Montenegro, 63 millones de euros para Macedonia del Norte y 78,5 millones de euros para Serbia); contribuirán a atender a las repercusiones socioeconómicas del brote, en particular, para las empresas más afectadas, como las empresas de los sectores del turismo y el transporte. Se ha asignado un importe adicional de 290 millones de euros para ayudar a la recuperación socioeconómica de toda la región.

En el marco del Mecanismo para los refugiados en Turquía, se va a poner en marcha la adquisición de pequeños equipos e infraestructuras sanitarios, por un valor de 90 millones de euros. En total, la UE contribuirán con 800 millones de euros a que nuestros socios de los Balcanes Occidentales y Turquía puedan hacer frente al coronavirus.

¿Qué se está haciendo en la vecindad oriental de la UE?

En el marco de Equipo Europa, la UE también está movilizando un paquete de ayuda de emergencia de más de 80 millones de euros para atender necesidades inmediatas de los países de la Asociación Oriental. La UE está colaborando con la OMS en un programa de 30 millones de euros para garantizar la adquisición conjunta y el suministro de productos sanitarios y equipos de protección individual, como respiradores, kits de laboratorio, mascarillas, gafas protectoras, batas y monos de seguridad. En las próximas semanas, se prestará especial atención a la distribución efectiva del material a los sistemas sanitarios de los países socios.

La UE también ha ofrecido más de 11,3 millones de euros en forma de pequeñas subvenciones para las organizaciones de la sociedad civil. Estos fondos ya están satisfaciendo necesidades inmediatas (a saber: apoyo a las escuelas locales por medio de formación a distancia). A más tardar en verano, el «Programa de Solidaridad de la Asociación Oriental» se centrará en las partes más afectadas de las poblaciones a través del apoyo a la sociedad civil y, en particular, mediante subvenciones en cascada a organizaciones locales de pequeña dimensión.

Además, la Comisión Europea apoyará a las pymes de toda la región con un nuevo programa de apoyo dotado con 100 millones de euros y reorientará los instrumentos de financiación existentes, como el Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS), para ayudar a mitigar las repercusiones socioeconómicas de la crisis de coronavirus en los países socios del Este.

Por otra parte, los programas bilaterales de la UE en curso ya están prestando apoyo sobre el terreno. Por ejemplo, en Ucrania, la UE ha entregado al centro médico de urgencia de la provincia de Donetsk 100 equipos de protección individual y más de 70 litros de líquido antiséptico altamente concentrado. Un fabricante georgiano de textiles de uso médico ha confeccionado 40 000 batas médicas en una semana, tras haber podido adquirir 12 máquinas de coser adicionales con un microcrédito concedido por la UE;

gracias a la reasignación bilateral de los fondos, el importe de la ayuda para que nuestros socios orientales afronten la crisis del coronavirus asciende a 962 millones de euros.

¿Se está prestando ayuda a los países del Norte de África y de Oriente Medio?

En la vecindad meridional, la UE está reasignando financiación por un importe de 2 100 millones de euros en la región y dentro de cada país para ayudar a que nuestros socios combatan las repercusiones sanitarias y socioeconómicas de la pandemia.

A modo de primera respuesta de emergencia, la UE firmó un contrato con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) para proporcionar apoyo a medida para mejorar las capacidades de preparación y respuesta de los países socios en la actual situación de emergencia. Esta nueva iniciativa de seguridad sanitaria de la UE, dotada con 9 millones de euros, abarca a la totalidad de los países de la vecindad europea y de la ampliación y se centra en el desarrollo de capacidades de epidemiólogos y personal sanitario de primera línea en los países socios. La parte de respuesta de emergencia del programa ya ha comenzado a funcionar y permite analizar las deficiencias sobre la base de encuestas detalladas por país; personal específico del ECDC estará disponible para ayudar y asesorar.

Para hacer frente a las repercusiones económicas del coronavirus, la UE está adaptando los programas económicos regionales que se ocupan de la inversión y la innovación en la región (dotados con 26 millones de euros), que hacen especial hincapié en el refuerzo de la dimensión del empleo. También se hará un uso sustancial de la Plataforma de Inversión de la Política de Vecindad. Se utilizará un importe de 100 millones de euros para complementar los instrumentos existentes y acelerar los nuevos programas con las instituciones financieras europeas, para apoyar principalmente a las pymes y a los intermediarios financieros, proporcionando liquidez inmediata, más financiación en divisa local y financiación comercial.

Oriente Próximo se ve especialmente afectado por la importante presencia de refugiados en la región, así como por el gran número de desplazados internos, que tienen un acceso limitado a instalaciones sanitarias e higiénicas y viven en condiciones próximas al hacinamiento. La UE comprometió el 30 de marzo otros 240 millones de euros para apoyar a los países de acogida y a los refugiados de la crisis siria a través del Fondo fiduciario regional de la UE en respuesta a esa crisis. Más de 3,9 millones de personas han accedido a asistencia sanitaria gracias al apoyo de la UE en respuesta a los efectos de la crisis siria en los países de acogida de refugiados.

En Líbano, los proyectos de la UE en curso, por valor de 86 millones de euros, se están redestinando para garantizar la continuidad de los servicios sanitarios críticos en el contexto de la crisis del coronavirus. Por ejemplo, la UE ha financiado la adquisición de equipos de protección, incluidos mascarillas, guantes, batas, gafas protectoras, pantallas oculares y artículos de higiene para 60 centros de atención sanitaria primaria. Se está preparando asistencia adicional específica para los refugiados palestinos. La UE aumentará su apoyo a las pymes y aportará 25 millones de euros para ampliar el mecanismo de financiación comercial del BERD para el Líbano, con la intención específica de financiar las importaciones de bienes esenciales, como medicamentos y equipos médicos. La UE también ha reforzado sustancialmente su apoyo a las rentas individuales, con una asignación adicional de 100 millones de euros para el apartado de asistencia social del Fondo fiduciario regional de la UE en respuesta a la crisis siria.

En Jordania, se está reorientando, en la medida de lo posible, la cartera de proyectos en curso relacionados con la salud, dotada con 77,6 millones de euros, para garantizar la continuidad de la asistencia sanitaria crítica y dar prioridad a la adquisición de equipos de protección y suministros para hacer frente al coronavirus. La UE seguirá contribuyendo a hacer frente a las repercusiones sociales generales de la crisis mediante el apoyo a las rentas y la protección social de los más vulnerables con un importe de 83 millones de euros, con lo que el importe total de los programas en curso y previstos pertinentes de apoyo a la economía y la protección social en respuesta al coronavirus ascenderá a los 224 millones de euros.

Por lo que se refiere a los palestinos, la UE ha preparado una serie de medidas de asistencia por un importe aproximado de 60 millones de euros, que abarcan los ámbitos siguientes. En apoyo del sector sanitario, la UE tiene la intención de reasignar 9,5 millones de euros a los seis hospitales de Jerusalén Oriental para ayudar a sufragar los gastos originados por el coronavirus. Para hacer frente a los problemas económicos, la UE adelantará el pago de 40 millones de euros de ayuda financiera directa a la Autoridad Palestina para que pueda responder a sus necesidades inmediatas. La UE también tiene previsto aumentar su apoyo a las pymes realizando un anticipo de su contribución al Fondo Europeo de Garantía de Créditos de Palestina y aumentándola en 5,5 millones de euros. Para hacer frente a las repercusiones sociales de esta crisis, la UE tiente previsto redestinar 5 millones de euros para ayudar los más vulnerables a través del programa de transferencias de fondos de PEGASE. Además, para apoyar a los refugiados palestinos en Cisjordania y Gaza, que tienen un acceso limitado a las instalaciones sanitarias e higiénicas, la UE ha garantizado que se pague anticipadamente la contribución de 82 millones de euros al presupuesto del programa del OOPS para 2020.

Dentro de Siria, la situación es complicada debido a la fragmentación del país. La UE está reorientando los programas sanitarios en curso, dotados con 4,9 millones de euros, y acelerará la celebración de contratos por valor de otros 1,7 millones de euros. Una parte del compromiso de 2020 de 36 millones de euros también se reorientará para garantizar que nuestros esfuerzos sean tan específicos y pertinentes como sea posible para hacer frente al coronavirus. Los fondos se utilizarán para dar prioridad a los agentes sanitarios no estatales, ya que no trabajamos con o a través de entidades del régimen.

En cuanto al Norte de África, en Marruecos, la UE proporcionará ayuda al Gobierno reasignando 150 millones de euros, que se destinarán específicamente a atender las necesidades del Fondo marroquí especial de gestión de la pandemia de la COVID-19. Se está debatiendo la reasignación de 300 millones de euros de los fondos asignados para hacer frente a la pandemia acelerando su movilización para satisfacer las necesidades presupuestarias excepcionales del país. En el marco de los programas del Fondo Fiduciario de Emergencia de la UE para África, la UE continuará, en la medida de lo posible, facilitando el acceso a la asistencia sanitaria de los migrantes vulnerables y fomentando actividades de concienciación sobre los comportamientos higiénicos adecuados, en particular a través de acuerdos de colaboración con organizaciones de la sociedad civil.

En Túnez, los pagos a los programas de la UE de apoyo presupuestario se movilizarán rápidamente para proporcionar unos 250 millones de euros de liquidez al tesoro tunecino, lo que contribuirá a los esfuerzos del Gobierno para hacer frente a las consecuencias socioeconómicas de la pandemia. La UE está intensificando su apoyo al sector sanitario: el programa en curso, Saha Aziza, se ampliará a todos los hospitales públicos del país para que las autoridades sanitarias adquieran suministros médicos y proporcionen formación y asistencia técnica.

En lo que se refiere a la ayuda al sistema sanitario público de Egipto, la UE está preparada para canalizar 89 millones de euros de los fondos que aún quedan en el programa de apoyo al sector sanitario. Para contribuir a mitigar las repercusiones socioeconómicas de la crisis, la UE utilizará hasta 200 millones de euros en el marco de los programas de cooperación bilateral de 2019 y 2020.

En Libia, la UE sigue resuelta a atender las necesidades sanitarias básicas de los libios y de todos los grupos vulnerables, como los refugiados, los solicitantes de asilo, los migrantes, los desplazados internos y, en particular, los que se encuentran en centros de internamiento. Los proyectos en el marco del Fondo Fiduciario de la UE para África proporcionan asistencia médica de emergencia, distribuyen kits de higiene y conciencian sobre los comportamientos de higiene adecuados entre los más vulnerables. El Fondo Fiduciario de la UE para África también sigue contribuyendo a la mejora del acceso a los servicios sanitarios básicos y a agua potable, así como a la rehabilitación de las infraestructuras sanitarias, en beneficio tanto de los migrantes como de las comunidades de acogida, en particular a través de los 41 proyectos sanitarios ya concluidos en todo el país. Por otra parte, la UE está ayudando a desarrollar un plan de apoyo a la recuperación económica a raíz del coronavirus y formará a periodistas para combatir la desinformación relacionada con el coronavirus y establecerá una plataforma en línea de comprobación de hechos. También se impartirá formación específica a comadronas y enfermeras en hospitales. El próximo programa de salud contribuirá a mejorar el sector y, en particular, su sistema de información en respuesta a las epidemias.

¿Cómo ayuda la UE a Asia?

La respuesta de la UE será mundial, de modo que nadie se quede rezagado. Esto significa que también se reasignarán recursos para ayudar a que los países de Asia y el Pacífico (1 220 millones de euros) hagan frente a esta crisis y sus repercusiones, centrándose específicamente en la actuación en los países y grupos de población más vulnerables.

En Asia, la UE está prestando apoyo a las familias vulnerables en Cox's Bazar, Bangladesh, y se están intensificando las campañas de fomento de la higiene para reducir el riesgo de contagios. Los fondos de la UE contribuyen a que se proporcione agua salubre y jabón a 240 000 refugiados rohinyás aproximadamente, más de la mitad de los cuales son niños.

En Tailandia, los proyectos de la UE están contribuyendo a aumentar la concienciación sobre los riesgos del coronavirus entre las comunidades vulnerables. También participan en la distribución de artículos básicos de saneamiento y material de protección.

Por otra parte, se destinarán 216,2 millones de euros a Afganistán para combatir la crisis del coronavirus, en forma de apoyo presupuestario al Gobierno para que garantice los servicios públicos esenciales y ayude al sector agroalimentario. La UE destinará fondos para reforzar el sistema sanitario de Yemen, específicamente para apoyar a las comunidades vulnerables, proporcionar equipos esenciales a los profesionales sanitarios, así como ayudar a la construcción de instalaciones y a los servicios de nutrición.

Ejemplos de cómo ayuda la UE también a América Latina y el Caribe

Para hacer frente a la crisis del coronavirus y sus repercusiones, se reasignarán 918 millones de euros para asistir a América Latina y el Caribe, centrándose específicamente en la actuación en los países y grupos de población más vulnerables.

En Venezuela y otros países de la región, la UE está apoyando con una ayuda de 9 millones de euros la labor que desarrollan la Organización Panamericana de la Salud y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para frenar la propagación y preparar la respuesta a la crisis. Con ello se busca mejorar el acceso a la asistencia sanitaria básica y a los servicios de saneamiento e higiene de las poblaciones vulnerables, incluidos los refugiados.

La UE también ha destinado al organismo regional Agencia de Salud Pública del Caribe, CARPHA, 8 millones de euros para atender necesidades urgentes, como el aprovisionamiento en material de protección, reactivos para análisis y material de laboratorio, entre otras cosas.

En Bolivia, la UE ha realizado un pago de 5 millones de euros de apoyo presupuestario para ayudar a hacer frente a las situaciones de emergencia a raíz de la pandemia, con el fin de asistir a las familias en todo el país.

En Jamaica, gracias al programa PROMAC, financiado por la UE, se han adquirido 29 ventiladores para unidades de cuidados intensivos.

Idiomas:
Secciones editoriales: