Derechos humanos y democracia

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos: Declaración conjunta de Josep Borrell, alto representante de la UE, y Pramila Patten, Representante Especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia Sexual en los Conflictos

Brussels/New York, 18/06/2021 - 15:06, UNIQUE ID: 210618_11
Joint Statements

Hace un año, el Secretario General de las Naciones Unidas pidió el cese de la violencia tanto en los campos de batalla como en los hogares. Sin embargo, su último informe indica que la violencia sexual en los conflictos ha persistido, sin disminuir, durante la pandemia de COVID-19 y que sigue siendo una táctica cruel y generalizada de guerra, tortura, terror y represión política.

El informe registra casos de violencia sexual contra las mujeres detenidas por presuntas vulneraciones de los toques de queda y las cuarentenas, y violaciones perpetradas por grupos armados que se han aprovechado de la pandemia para intensificar sus operaciones y ganar terreno. La pandemia también ha puesto de manifiesto las desigualdades transversales que infestan nuestras sociedades, agravadas por los conflictos, los desplazamientos y la fragilidad institucional.

Nos preocupan profundamente los efectos en las mujeres y las niñas de sucesos recientes, por ejemplo, el uso de la violencia sexual en la región de Tigré (Etiopía) y la amenaza y la incidencia persistentes de la violencia sexual en muchos países afectados por conflictos, tales como Afganistán, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, Colombia, Irak, Libia, Mali, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen, según documenta el informe del Secretario General de las Naciones Unidas.

Sigue siendo bajo el grado de cumplimiento de las obligaciones internacionales, incluidas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, por todas las partes en los conflictos. Sin embargo, esto no nos desanima. Seguimos esforzándonos por aplicar la agenda sobre la mujer, la paz y la seguridad, prevenir los conflictos y defender los derechos, la capacidad de actuar y la seguridad de las mujeres.

Instamos a todas las partes, estatales y no estatales, a que adopten compromisos específicos para combatir la violencia sexual en los conflictos, lo que debe incluir misiones de mantenimiento de la paz que reciban las asignaciones presupuestarias necesarias para ejecutar adecuadamente sus mandatos en materia de mujer, paz y seguridad. Son esenciales la protección de las personas supervivientes y un enfoque centrado en ellas, también desde el punto de vista de la justicia y la reparación, especialmente en contextos frágiles afectados por conflictos, y cuando las supervivientes se enfrentan a múltiples formas de estigmatización y discriminación.

Nos comprometemos a seguir reforzando nuestra cooperación con la sociedad civil, las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer, los defensores de los derechos humanos, los responsables de la consolidación de la paz y los líderes locales y religiosos. Confiamos en la reunión de alto nivel del Foro Generación Igualdad en París del 30 de junio al 2 de julio, que representa una oportunidad de acelerar el trabajo para poner fin a la violencia sexual en tiempos de paz, así como en los conflictos, mediante la movilización de los Estados y otras partes interesadas.

Una mejor reconstrucción tras esta pandemia requiere una voluntad política y unos recursos equivalentes a la magnitud del reto. Una recuperación mundial de la COVID-19 inclusiva y con perspectiva de género debe fomentar un nuevo contrato social en el que nadie en el poder esté por encima de la ley y nadie sin poder escape a su protección. Las respuestas deben ser exhaustivas, multisectoriales, adaptadas a la edad y centradas en las personas supervivientes; los derechos, las necesidades y las voces de estas deben dar forma a los planes nacionales de respuesta y recuperación de la COVID-19.

Hoy hacemos un llamamiento a todas las partes en conflictos armados para que atiendan al llamamiento del Secretario General en favor de un alto el fuego mundial y pongan fin inmediatamente a todos los actos de violencia sexual en conflictos. Pedimos a la comunidad internacional que dé prioridad a la seguridad de las mujeres y las niñas en la respuesta a la COVID-19. El objetivo de lograr sociedades más seguras, más justas, más protegidas y más pacíficas exigirá que la comunidad internacional demuestre una vigilancia y dedicación sostenidas.

Para consultas de medios de comunicación, póngase en contacto con:

 

Nabila Massrali

Portavoz del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Bruselas

Teléfono: +32 022988093

Teléfono móvil: +32 460795244

Correo electrónico: Nabila.massrali@ec.europa.eu (el enlace envía un correo electrónico)

@NabilaEUspox

Géraldine Boezio

Oficina de la Representante Especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, Nueva York

geraldine.boezio@un.org (el enlace envía un correo electrónico)

+ 1 9173673306

Síganos en las redes sociales: @endrapeinwar

Autor