European Union External Action

Por qué me desplacé a Yakarta y por qué la región indopacífica es importante para Europa.

05/06/2021 - 21:16
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6.06.2021 – Blog del AR/VP — Esta semana visité Yakarta, para mantener conversaciones con los dirigentes de Indonesia y la ASEAN. La principal razón de este viaje fue señalar el compromiso de la UE con esta parte del mundo tan dinámica, hacia la que se está desplazando el centro de gravedad mundial. Mis conversaciones demostraron que existe una clara demanda en la región de más compromiso y presencia de la UE, en cuanto a la pandemia, para la recuperación, para la conectividad y en el ámbito de la seguridad.

«Ahora que el centro de gravedad del mundo se está desplazando, la UE debe implicarse más en la región indopacífica, no solo en materia de comercio y ayuda, sino también de seguridad».

A veces se da la impresión de que Europa se autoabsorbe y se centra principalmente en las crisis de nuestra vecindad. Sin embargo, tenemos grandes intereses en la región indopacífica y hace años que somos un importante actor en dicha región. Nuestros socios esperan que trabajemos más estrechamente con ellos. 

 

«Si queremos ser un actor geopolítico, también tenemos que ser percibidos como un actor en política y seguridad en la región, no únicamente como un socio en materia de cooperación al desarrollo, comercio o inversión.»

 

Para empezar, algunas cifras básicas. La región indopacífica genera el 60 % del PIB mundial y dos tercios del crecimiento mundial. Es el segundo destino más importante para las exportaciones de la UE y de allí proceden cuatro de los diez principales socios comerciales de la UE. Alrededor del 40 % del comercio exterior de la UE pasa por el mar de China Meridional, por lo que la seguridad asiática tiene un impacto directo en la seguridad y la prosperidad europeas. Además, la UE es también el principal inversor y proveedor de ayuda al desarrollo de esta región. Pero si queremos ser un actor geopolítico, también tenemos que ser percibidos como un actor en política y seguridad en la región, no únicamente como un socio en materia de cooperación al desarrollo, comercio o inversión.

Mi visita tuvo dos componentes principales: reunirme con líderes indonesios y visitar la sede de la ASEAN. 

La UE e Indonesia son socios duraderos y cercanos desde hace 30 años. Compartimos valores comunes y nuestros vínculos son sólidos, pero existe un gran potencial sin explotar. Indonesia tiene 270 millones de habitantes, que están orgullosos de su transición democrática. Es un enorme archipiélago con unas 17000 islas y si lo situamos en el mapa de Europa, abarcaría desde Dublín hasta más allá de Moscú. Cuenta con una economía en rápido crecimiento, desempeña un papel clave en la ASEAN y como actor mundial, y ocupará la presidencia del G-20 en 2022 y la de la ASEAN en 2023. 

Me reuní con el Presidente Joko Widodo, el ministro de Asuntos Exteriores, Retno Marsudi, el ministro de Defensa, Prabowo Subianto, y con miembros del Parlamento indonesio. En todas mis conversaciones, quedé impresionado por los claros objetivos de los dirigentes para el futuro de Indonesia y de la región, y por lo mucho que desean materializarlos cooperando con Europa. 

Desgraciadamente, en los últimos tres años, nuestras relaciones se han estancado por una disputa sobre las exportaciones de aceite de palma, pero no podemos dejar que estas diferencias perjudiquen nuestra relación. Somos plenamente conscientes de la importancia de la producción de aceite de palma para Indonesia y su papel crucial para sacar de la pobreza a muchos pequeños productores indonesios. La UE no es contraria al aceite de palma. No hemos impuesto ninguna prohibición comercial e incluso el valor de las exportaciones indonesias de aceite de palma a la UE ha aumentado un 26 % en 2020, en comparación con 2019. Seguimos siendo el mayor mercado de exportación de aceite de palma de Indonesia, y el Grupo de trabajo conjunto creado recientemente ayudará a todas las partes a comprenderse mejor entre sí en lo que respecta a la producción sostenible de este aceite.

Naturalmente, la lucha contra la pandemia y el acceso a las vacunas será otro asunto clave que tratar. Tuve el placer de señalar el sólido historial de multilateralismo de la UE en materia de vacunas: apoyamos el mecanismo COVAX con 2,8 millardos de euros, exportamos 240 millones de dosis a 90 países y estamos trabajando en nuevas instalaciones para la producción de vacunas a nivel mundial. 

La UE apoya el objetivo de Indonesia de convertirse en país de renta alta de aquí a 2045, alcanzando al mismo tiempo los ODS para 2030. Nuestro futuro Acuerdo de Libre Comercio y de Asociación Global Reforzado apoyará este objetivo, generando más comercio, más inversión extranjera directa europea y más puestos de trabajo - podrían generarse anualmente no menos de 5 millardos de euros de PIB desde 2032. Seguiremos construyendo una asociación para el crecimiento ecológico, y no un muro verde, como afirman erróneamente algunos que está haciendo la UE. 

Y en fin, la seguridad será cada vez más fundamental en nuestra cooperación. Indonesia es una fuerza de paz y estabilidad en la región y en todo el mundo. La estrategia de la UE para la región indopacífica se ajusta muy bien a los esfuerzos y objetivos políticos de Indonesia, que a pesar de algunos problemas, puede ser un modelo en la región en lo que respecta a democracia, pluralismo y tolerancia. 

 

«La ASEAN es el núcleo en torno al cual se construyen formas inclusivas de cooperación regional. La integración regional es una manera de salvaguardar ambos nuestra "autonomía estratégica" respectiva».

 

El segundo elemento de mi visita fue la ASEAN, un socio natural para nosotros, dado nuestro compromiso común con un multilateralismo basado en normas. Actualmente, la ASEAN es un poco como el «Estado cambiante» en la región indopacífica ampliada, donde Estados Unidos y China llevan las riendas. Los países de la ASEAN están unidos por su deseo de no dejarse aplastar por la competencia estratégica entre Estados Unidos y China. Desean diversificar su asociación fuera de las agrupaciones de la Cuadrilateral o sinocéntricas. La ASEAN es el núcleo en torno al cual se construyen formas inclusivas de cooperación regional. La integración regional es una manera para ambos de salvaguardar nuestra «autonomía estratégica» respectiva. 

El año pasado elevamos nuestras relaciones a Asociación Estratégica. Dicha Asociación, necesaria desde hace mucho tiempo, ha sido muy bien acogida, porque en un mundo de política de poder e incertidumbre generalizada, la ASEAN y la UE deberían unirse. 

Hay muchos ámbitos en los que nuestra cooperación ya es sólida. Desde hace mucho tiempo, somos el primer socio de la ASEAN para el desarrollo, pero también el tercer socio comercial y el tercer inversor. Nuestras exportaciones a los países de la ASEAN crecieron de 54 millardos de euros en 2010 a 85 millardos de euros en 2019, y nuestras importaciones crecieron aún más, de 72 millardos de euros en 2010 a 125 millardos de euros en 2019. 

En mis conversaciones con el secretario general de la ASEAN y su Comité de Representantes Permanentes (CRP), insistí en que la UE está dispuesta a aumentar la cooperación, especialmente en lo que se refiere a la transición ecológica, la conectividad sostenible y la defensa. 

 

«La región indopacífica es el futuro, pero la inseguridad y las tensiones están aumentando, amenazando el orden y el equilibrio de esta dinámica región».

 

Estoy encantado además de haber tenido la oportunidad de presentar  la nueva estrategia de la UE para la región indopacífica en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, para explicar lo que estamos haciendo y por qué – y lo que queremos hacer después. 

La región indopacífica es el futuro, pero la inseguridad y las tensiones están aumentando, amenazando el orden y el equilibrio de esta dinámica región. Y el crecimiento económico se basa en la apertura, en normas estables y compartidas y una seguridad igualmente compartida. 

Hice hincapié en que el interés de la UE es precisamente eso: que el orden regional siga siendo abierto y basado en normas – y podemos contribuir a ello de manera significativa. Tal y como fui testigo durante mi visita, nuestros socios regionales reconocen que ven a la UE como un actor digno de confianza y fiable.

El Instituto de Estudios de Asia Sudoriental (ISEAS, por sus siglas en inglés) de Singapur preguntó recientemente a los líderes de opinión y a los responsables del Sudeste Asiático cuál consideraban que sería su socio estratégico preferido y digno de confianza en medio de la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China. ¡Cuatro de cada diez encuestados eligieron la UE!

El mensaje básico que subyace a nuestra estrategia con respecto a la región indopacífica es que la UE quiere intensificar su compromiso y trabajar con sus socios para impulsar el comercio y la inversión, la apertura económica y un enfoque sostenible de la conectividad. Pero también estamos dispuestos a trabajar más en asuntos estratégicos y de seguridad, en particular la seguridad marítima. Estamos explorando opciones para mejorar la presencia de la UE en el amplio espacio indopacífico. Y extenderemos las rutas marítimas críticas de la UE desde el Océano Índico hasta Asia Sudoriental. 

 

«En cuanto a la conectividad, tenemos un sólido historial y sabemos que nuestro enfoque se ajusta a lo que la ASEAN y otros socios también desean, especialmente que los proyectos en este ámbito deben ser sostenibles en términos medioambientales y fiscales».

 

Resumiendo, vuelvo de la región con tres ideas principales: 

Primero, la visita fue una forma tangible de mostrar la voluntad política de la UE de colaborar con la ASEAN. Por eso bloqueé mi agenda durante cuatro días y recorrí más de 22000 km. Resultó muy práctico hablar cara a cara y abordar las percepciones erróneas, ya sea sobre el aceite de palma o las vacunas, y presentar propuestas concretas para profundizar en nuestra cooperación. 

Segundo, estoy aún más convencido de que la UE debe comprometerse más en la región indopacífica. No solo en materia de comercio y ayuda, sino también de seguridad. En Europa, estamos a menudo demasiado ocupados con nosotros mismos y nuestros vecinos, y en ocasiones nos queda demasiado poco margen para desarrollar relaciones con países que quieren más de nosotros. Sin embargo, el mundo no esperará a que superemos nuestros problemas internos. Tenemos que implicarnos ahora y es refrescante y positivo saber lo mucho que la UE es querida y bien acogida. Por supuesto, la cooperación debe ser bidireccional. Cuanto más se perciba la cooperación como algo bidireccional, más sostenible será en nuestros respectivos sistemas políticos. 

Tercero, tenemos que intensificar la cooperación para responder a la actual «recesión democrática» mundial y a los crecientes ataques al pluralismo y a las libertades políticas. Myanmar es el caso más dramático en el sudeste asiático. Insistí en que esperamos que la ASEAN asuma el liderazgo en esta situación y en que estamos dispuestos a respaldar una implicación más regional. Expuse claramente al embajador de Myanmar/Birmania ante el Comité de Representantes Permanentes de la ASEAN lo que espera Europa. Dada la total negativa de los dirigentes militares a iniciar negociaciones y la creciente represión, estamos trabajando en la adopción de un nuevo paquete de sanciones para defender los derechos humanos. No porque los veamos como constructos europeos u occidentales, sino porque estos valores y principios son universales. Muchos países y sin duda los ciudadanos de esta región comparten nuestra opinión: quieren determinar su propio futuro político y que se protejan sus derechos.

 

Sitio web de la misión de la UE ante la ASEAN

Sitio web de la Delegación de la UE en Indonesia y Brunei

 

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