European Union External Action

Deuda: la necesidad urgente de una iniciativa para la recuperación mundial

27/11/2020 - 21:20
From the blog

27/11/2020 – Blog del AR/VP – Durante la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores celebrada el lunes con los ministros de Desarrollo, nos centramos en los niveles crecientes de endeudamiento a que se enfrentan los países emergentes y en desarrollo debido al impacto económico de la pandemia. Debemos hacer frente a este problema en los próximos meses para evitar un grave aumento de la pobreza y la desigualdad.

«Debemos abordar rápidamente los crecientes problemas de endeudamiento asociados a la COVID-19 a que se enfrentan algunos países emergentes y en desarrollo para evitar el aumento de la pobreza y la inestabilidad mundial».

El creciente endeudamiento de muchos países pobres y de renta media es preocupante. Los países desarrollados se han visto duramente afectados por la pandemia de COVID-19, pero el mundo emergente y en desarrollo tiene un margen presupuestario mucho menor para hacer frente a las consecuencias y un acceso mucho más difícil a la financiación. Algunos de ellos ya han incurrido en impago de su deuda externa. Si no logramos abordar rápidamente este problema de endeudamiento, es probable que la pobreza y la inestabilidad mundial aumenten. Esta situación podría incluso provocar una nueva crisis económica mundial.

A nuestro debate con la comisaria Jutta Urpilainen y los ministros de Desarrollo sobre la cuestión de la deuda se sumaron Kristalina Georgieva, directora general del Fondo Monetario Internacional (enlace externo) (FMI), Werner Hoyer, presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI) (enlace externo), Odile Renaud-Basso, nueva presidenta del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) (enlace externo) y Emmanuel Moulin, presidente del Club de París (enlace externo) (el Club de París se encarga de coordinar el tratamiento de la deuda de los países sobreendeudados). También recibimos la contribución de Paolo Gentiloni, comisario de Economía y representante de la UE en las reuniones de ministros de Hacienda del G-20.

Un panorama económico mundial desolador

 Kristalina Georgieva nos presentó un panorama económico mundial desolador. Ahora tenemos la certeza de que estamos atravesando la peor recesión de la historia desde la Gran Depresión. El FMI pronostica (enlace externo) que el PIB mundial se reducirá un 4,4 % en 2020. Se espera que se produzca una recuperación parcial en 2021, en el supuesto de que las perspectivas de la vacuna se materialicen. Pero esta recuperación será desigual, propensa a contratiempos y probablemente sobre todo difícil para los países en desarrollo.

 

«Por primera vez en décadas nos enfrentamos a una inversión de la tendencia a la disminución de la pobreza, ya que noventa millones de personas han vuelto a caer en la pobreza extrema».

 

Se estima que el PIB de los países en desarrollo de renta baja se reducirá más de un 1 % este año, mientras que el crecimiento promedio de este grupo ha superado el 5,5 % en los últimos veinte años. El resultado será una inversión de la tendencia a la disminución de la pobreza por primera vez en décadas, ya que noventa millones de personas han vuelto a caer en la pobreza extrema. En cuanto al apoyo fiscal a la economía, las economías avanzadas han asignado el 20 % de su PIB este año, incluidos los préstamos y las garantías, los mercados emergentes han asignado el 6 % de su PIB, y los países pobres, tan solo el 2 % de su PIB.

Durante 2020, el FMI ha prestado apoyo financiero a 82 países, de los cuales 47son países en desarrollo de renta baja. En particular, las prestaciones que el Fondo concede por término medio a África se han multiplicado por diez. Aun así, según las estimaciones del FMI, África presentará un déficit de financiación de 345 000 millones USD, de los cuales 295 000 millones USD corresponden al África subsahariana. Debemos solventar estas carencias con la ayuda de las instituciones, pero también debemos crear las condiciones necesarias para que el sector privado dé un paso adelante.

 

«África se enfrentará a un déficit de financiación de 345 000 millones USD, de los cuales 295 000 millones USD corresponden al África subsahariana».

 

El FMI ampliará su capacidad de préstamo. La UE ha asignado 183 millones EUR al Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes (FFACC) (enlace externo) del FMI, que alivia la deuda de veintinueve de los países más pobres y vulnerables del mundo. Aun así, el FMI cuenta con que los Estados miembros de la UE asignen más recursos al Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (enlace externo). La capacidad de préstamo del FMI a los países que más lo necesitan es limitada. En esos casos, la creación de capacidades es tan importante como la ayuda financiera, y Kristalina Georgieva ha sugerido que la UE diera prioridad a este aspecto particular. La UE y los bancos de desarrollo asociados se han comprometido a trabajar en estrecha colaboración con el FMI sobre este tema.

Un respiro para los países más pobres

Los niveles de endeudamiento de muchos países en desarrollo de renta baja antes de la pandemia ya eran preocupantes. La Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (ISSD) (enlace externo) del G-20, en marcha desde abril pasado, ha dado un respiro a los países más pobres. En un principio, estaba previsto que la ISSD se aplicara hasta fin de año. Desde noviembre, 46 países han solicitado participar, lo cual ha dado lugar a un aplazamiento de pagos de cerca de 5 700 millones USD este año.

 

«Argentina volvió a incurrir en impago de su deuda externa el pasado mayo, y Zambia lo hizo el 13 de noviembre, lo cual aumenta el riesgo de que se desencadene una espiral de suspensión de pagos, especialmente en África».

 

Sin embargo, es evidente que esta iniciativa no es suficiente y, por el momento, la participación del sector privado no es significativa. Argentina volvió a incurrir en impago de su deuda externa el pasado mayo, y Zambia lo hizo el 13 de noviembre, lo cual aumenta el riesgo de que se desencadene una espiral de suspensión de pagos, especialmente en África. Esto podría finalmente dar lugar a otra crisis financiera mundial.

El G-20 ha tomado medidas adicionales

Por consiguiente, el G-20 ha tomado medidas adicionales a petición, en particular, de la UE y sus Estados miembros. En primer lugar, ha ampliado la ISSD hasta junio de 2021 y la posibilidad de prorrogarla seis meses más, lo cual se decidirá en la próxima reunión de primavera del FMI. En segundo lugar, el G-20 y el Club de París han establecido de común acuerdo un «Marco común para el tratamiento de las deudas más allá del ISSD» (enlace externo), que da inicio al proceso de reestructuración de las deudas.

 

«Un importante paso adelante: China ha aceptado los nuevos principios del G-20 para el tratamiento de la deuda. Ahora confiamos en que todos los socios de esta zona muestren la misma motivación y nivel de compromiso».

 

En los últimos años, China se ha convertido en un acreedor muy importante de muchos países en desarrollo, en particular, de África. Sin embargo, no es miembro del Club de París y hasta ahora no ha sido muy proactivo respecto de la cuestión de la deuda. China ha aceptado los nuevos principios del G-20 para el tratamiento de la deuda. Este es un importante paso adelante. Ahora confiamos en que todos los socios de esta zona muestren la misma motivación y nivel de compromiso.

La UE quiere ir más allá a nivel mundial

Sin embargo, nos gustaría ir más allá: la UE está promoviendo la ampliación del marco del G-20 para el tratamiento de la deuda a los países de renta media que lo necesiten. También apoyamos las nuevas asignaciones generales de Derechos especiales de giro (DEG) (enlace externo), una moneda internacional emitida por el FMI para hacer frente a las necesidades generadas por la crisis.

Para aumentar el peso mundial de Europa en esta cuestión fundamental, debemos actuar más como Equipo de Europa, aprovechando las fortalezas de nuestros Estados miembros y de la Unión. Los Estados miembros de la UE no pueden tener una influencia real si deciden actuar solos. En Senegal, por ejemplo, el Equipo de Europa en su conjunto posee el 9 % de la deuda externa, un porcentaje similar al de China.

 

«Aunque debemos dar prioridad a los países de renta baja, especialmente en África, algunos países de renta media que se enfrentan a graves desafíos también merecen ser objeto de especial atención».

 

Todos los Estados miembros estuvieron de acuerdo en la reunión en que estas cuestiones son de suma prioridad. Algunos destacaron la necesidad de pasar rápidamente de «dar un respiro» a través de la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda a una reestructuración más profunda de la deuda de algunos países y, en muchos casos, a brindar más ayuda financiera. Aunque debemos dar prioridad a los países de renta baja, especialmente en África, algunos países de renta media que se enfrentan a graves desafíos también merecen ser objeto de especial atención, en particular, en América Latina.

Como he dicho en otras ocasiones, estoy profundamente convencido de la necesidad urgente de una iniciativa para el alivio de la deuda a nivel multilateral (principalmente, a través del G-20 y el Club de París), acompañada de un impulso económico y diplomático concertado para evitar una crisis total de la deuda. Sin embargo, el alivio de la deuda no es suficiente: debe formar parte de un modelo renovado de financiación sostenible, especialmente en África.

 

«El alivio de la deuda debe formar parte de un modelo renovado de financiación sostenible. El llamamiento de la UE para una iniciativa para la recuperación mundial que vincule el alivio de la deuda a las inversiones es fundamental».

 

Para evitar que aumente la brecha entre aquellos que avanzan y aquellos que se quedan atrás, es fundamental garantizar un futuro verde e inclusivo y que todo el mundo pueda subirse a la ola digital. Para ello, el llamamiento anterior de la UE para una iniciativa para la recuperación mundial que vincule el alivio de la deuda a las inversiones es fundamental.

El problema de la deuda ha llegado para quedarse

La cuestión de la sostenibilidad de la deuda de muchos países de renta media y baja probablemente seguirá formando parte de nuestra agenda durante meses. A pesar de nuestros serios problemas internos, la forma en que abordemos esta cuestión, en estrecha cooperación con nuestros Estados miembros, tendrá una influencia decisiva en el papel futuro de Europa en el mundo y, en particular, en sus relaciones con África.

 

Secciones editoriales: