European Union External Action

Reforzar la asociación UE-ASEAN, una necesidad imperiosa

20/09/2020 - 13:20
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20/09/2020 - El 12 de septiembre, mantuve una videoconferencia con mis homólogos ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN). La Unión Europea comparte numerosos puntos de vista con esta organización, en particular, la voluntad de no tomar partido ni por China ni por los Estados Unidos en la creciente rivalidad estratégica que existe entre ellos. Debemos reforzar nuestros lazos y lo haremos.

«La ASEAN y la UE quieren garantizar que los sistemas comerciales y la seguridad se rijan por normas y acuerdos internacionales, no por “la ley del más fuerte”. Compartimos la responsabilidad de defender el orden multilateral mundial».

Con sus diez Estados miembros, esta asociación, fundada en 1967, representa actualmente a una población de 650 millones de habitantes, más que los 450 millones de la Unión Europea. En 2018, el PIB combinado de la ASEAN fue de 3 billones de dólares, frente a los 16 billones de dólares de la Unión Europea. La diferencia sigue siendo significativa, pero el crecimiento económico experimentado por la región en los últimos años ha sido muy rápido: en el año 2000, el PIB combinado de los diez Estados miembros de la ASEAN era de solo 600 000 millones de dólares, por lo que se ha multiplicado por cinco en menos de veinte años.

Un crecimiento económico muy rápido

Los países de la ASEAN se han beneficiado en particular del creciente deseo de numerosos agentes económicos, tanto chinos como occidentales, de encontrar lugares fuera de China, pero en sus inmediaciones, para establecer instalaciones de producción o para encontrar subcontratistas en sectores como el textil, el de la electrónica o el de los equipos de automoción.

 

Menos integración que en la Unión Europea

No obstante, por el momento el grado de integración de la ASEAN es difícilmente comparable con el de la Unión Europea: la unanimidad sigue siendo la norma básica para la toma de decisiones en todos los ámbitos y los medios de que disponen los órganos centrales de la organización son aún muy limitados. Sin embargo, esto podría cambiar debido a la repercusión tanto de la crisis actual como de la creciente rivalidad estratégica entre los Estados Unidos y China.

«El impacto de la crisis de la COVID-19 sigue siendo muy fuerte en la región de la ASEAN, sobre todo por las limitaciones que aún presentan los sistemas de protección social en esos países».

La crisis sanitaria en sí ha estado bastante bien gestionada por los países de la ASEAN. Sin embargo, se espera que la crisis económica actual conduzca este año a una recesión estimada del 2,6 % del PIB en la región y el desempleo está aumentando con rapidez. Algunos sectores importantes como el textil, el turismo internacional y la subcontratación de equipos de automoción se están viendo gravemente afectados. La recesión es en realidad menos grave que en Europa, pero al tratarse de una región en la que el PIB creció por término medio un 5,3 % anual entre los años 2000 y 2018, la perturbación sigue siendo muy intensa, sobre todo por las limitaciones que aún presentan los sistemas de protección social en esos países. Once millones de personas corren el riesgo de caer en la pobreza este año en la ASEAN.

«Europa ha movilizado más de 800 millones de euros a través de la iniciativa Equipo Europa para ayudar a la región de la ASEAN a hacer frente a la crisis de la COVID-19, más que ningún otro socio de la región».

Al igual que en Europa, en la ASEAN las respuestas a la crisis sanitaria han comenzado principalmente a escala nacional. Sin embargo, en abril los dirigentes de la ASEAN anunciaron la creación de un fondo de respuesta a la COVID-19, una reserva regional de la ASEAN de suministros médicos para emergencias de salud pública y asistencia consular a nacionales de la ASEAN. La Unión Europea no ha permanecido inactiva a la hora de ayudar a la región a afrontar esta crisis. Solo en la ASEAN, hemos movilizado más de 800 millones de euros a través de la iniciativa Equipo Europa, más que ningún otro socio de la región.

La seguridad de las vacunas, escenario de la lucha por la hegemonía en la región

La única estrategia viable de salida de la crisis sanitaria es una vacuna y, por ello, la seguridad de las vacunas se ha convertido en un nuevo escenario de la lucha por la hegemonía en la región. En agosto, China alcanzó un acuerdo con Indonesia para suministrar 40 millones de dosis de vacunas a partir de noviembre de 2020. Días más tarde, el primer ministro de China informó a los dirigentes de Camboya, Laos, Myanmar, Tailandia y Vietnam de que China les proporcionaría acceso prioritario a las vacunas contra la COVID-19. El dirigente de Filipinas, Rodrigo Duterte, también afirma que Pekín le prometió acceso temprano a una vacuna. Paralelamente, el pasado mes de abril se puso en marcha una nueva iniciativa EE. UU.-ASEAN sobre el futuro sanitario (Health Futures) centrada en la investigación conjunta y la capacidad sanitaria, pero la ASEAN desaprobó la decisión de Washington de retirarse de la Organización Mundial de la Salud.

Por nuestra parte, optamos por una respuesta multilateral: la UE está movilizando 400 millones de euros en garantías para respaldar la iniciativa COVAX para el suministro mundial de vacunas a ciudadanos de todo el mundo, tanto en países pobres como ricos. Durante nuestra reunión hemos propuesto que se reúnan expertos de la UE y de la ASEAN para estudiar cómo podemos cooperar mejor en materia de seguridad de las vacunas.

Relanzar la economía

La segunda prioridad para la ASEAN, como para Europa, es, sin duda, relanzar la economía. Las tensiones entre los Estados Unidos y China y la pandemia tendrán repercusiones a largo plazo para la ASEAN. La desvinculación entre los Estados Unidos y China en los sectores de la alta tecnología y las telecomunicaciones, la banca y las finanzas podría obligar a los países del Sudeste Asiático a tomar decisiones difíciles. Mientras tanto, las perturbaciones de la cadena de valor mundial han afectado gravemente a la industria manufacturera en los países de la ASEAN, obligándolos a reflexionar sobre su posicionamiento. Por otra parte, países como Tailandia, Vietnam, Indonesia y Filipinas esperan beneficiarse de la diversificación de las bases de producción fuera de China. Japón fomenta esta tendencia con eficacia, otorgando a los fabricantes nacionales cuantiosas subvenciones para que transfieran sus bases de producción en el extranjero de China al Sudeste Asiático.

«Tras haber sido la principal fuente de inversión extranjera directa (IED) en la ASEAN durante muchos años, la UE está resuelta a intensificar nuestra asociación económica para acelerar la recuperación».

Tras haber sido la principal fuente de inversión extranjera directa (IED) en la ASEAN durante muchos años, la UE está resuelta a intensificar nuestra asociación económica. Esto supone en primer lugar seguir adelante con nuestro programa comercial: los acuerdos de libre comercio entre la UE y Singapur y Vietnam entraron en vigor el año pasado y, pese a los efectos de la COVID-19, Singapur pudo incrementar las exportaciones a la UE en un 12 % en los primeros seis meses tras la entrada en vigor del acuerdo. La UE está negociando acuerdos con otros países de la ASEAN y debemos impulsarlos con renovada urgencia.

Aprovechar los numerosos programas UE-ASEAN

En paralelo, aprovecharemos los numerosos programas UE-ASEAN para facilitar el comercio y la integración a fin de acelerar la recuperación económica. Ejemplo de ello es la puesta en marcha, antes de finales de año, del régimen de tránsito aduanero de la ASEAN, que recibe apoyo de la UE. Esperamos asimismo concluir lo antes posible un acuerdo de transporte aéreo con la ASEAN. Este acuerdo sería el primero de este tipo y crearía el mayor mercado mundial de la aviación para más de 1 000 millones de personas.

La UE también aporta de forma acumulativa el 50 % de los 1 200 millones de euros del mecanismo catalizador de financiación verde de la ASEAN. Un objetivo común inmediato debería ser entablar un diálogo UE-ASEAN sobre energía para sacar partido al potencial de la conectividad sostenible y la recuperación verde.

Pero los países de la ASEAN no prestan únicamente atención a la COVID-19 y a la recuperación. En ningún lugar se hace sentir con más fuerza la rivalidad entre los Estados Unidos y China que en el mar de la China Meridional. En los últimos meses, China ha desafiado a sus vecinos por sus aguas territoriales y ha intensificado la actividad militar.

«En torno al 40 % del comercio exterior de la UE pasa por el mar de la China Meridional. La UE no puede permitir que los países socaven el Derecho internacional y la protección marítima en dicha zona».

La UE no puede permitir que los países socaven unilateralmente el Derecho internacional y la protección marítima en el mar de la China Meridional. Cualquier tipo de perturbación o inestabilidad afecta a los flujos comerciales de todos, ya que en torno al 40 % del comercio exterior de la UE pasa por el mar de la China Meridional.

«La UE espera con interés que concluyan las conversaciones sobre un código de conducta sustantivo y jurídicamente vinculante en el mar de la China Meridional entre la ASEAN y sus vecinos».

Todas las partes deben abstenerse de amenazar o usar la fuerza y de recurrir a cualquier acto de provocación. En su lugar, deben resolver las diferencias por medios pacíficos, como los mecanismos de solución de controversias en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM). Esperamos con interés que concluyan las conversaciones sobre un código de conducta eficaz, sustantivo y jurídicamente vinculante en el mar de la China Meridional entre la ASEAN y sus vecinos que no perjudique los intereses de terceros.

La seguridad de Asia está estrechamente vinculada a la seguridad de Europa

La seguridad de Asia está estrechamente vinculada a la seguridad de Europa. Por eso, por ejemplo, estamos trabajando con nuestros socios de la ASEAN para desplegar asesores en materia de lucha antiterrorista en varias de nuestras Delegaciones de la Unión Europea en Asia. El año pasado, la UE firmó también un acuerdo sobre la participación de Vietnam en nuestras misiones militares y civiles europeas, desplegadas desde el Océano Índico hasta África. Espero que sea el primero de otros muchos acuerdos con nuestros amigos de la ASEAN, ya que nuestras misiones no solo satisfacen los intereses europeos, sino que redundan en interés de la paz y la seguridad en algunas de las zonas más conflictivas del mundo.

Debido a la rivalidad económica y geopolítica entre los Estados Unidos y China, la ASEAN está en una posición cada vez más incómoda. La ASEAN no quiere verse obligada a tomar partido por ningún socio. Por el contrario, la ASEAN apuesta por su propia «centralidad», que ha permitido desde hace mucho tiempo que la organización sea la plataforma idónea para la diplomacia económica y de seguridad. La ASEAN adoptó el año pasado el documento Outlook on the Indo-Pacific («Perspectivas para la región indopacífica»), que se basa en cuatro pilares (la protección marítima, la conectividad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la cooperación económica) para reivindicar la posición de la asociación como canal de cooperación en toda la región. La UE también tendrá que trabajar más en profundidad en su propia línea de actuación para la región indopacífica en un futuro próximo. El Gobierno alemán ha adoptado recientemente unas directrices sobre la región indopacífica, que constituyen una contribución útil para tal fin.

La importancia del Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional

En este contexto, la firma del Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (negociado desde 2012 con China, Japón, Corea, Australia y Nueva Zelanda), prevista para la Cumbre de la ASEAN del próximo mes de noviembre, ha cobrado mucha importancia. A pesar de que la India se retiró del Acuerdo, la firma del mismo supondrá para la ASEAN una declaración fundamental a favor de su propia «centralidad» y de un sistema comercial multilateral abierto.

En resumen, mientras otros optan por socavar el multilateralismo, la ASEAN —como la UE— quiere garantizar que los sistemas de comercio y la seguridad se rijan por normas y se basen en acuerdos internacionales, no en «la ley del más fuerte». Y ni la ASEAN ni la UE están dispuestas a formar parte de ninguna «zona de influencia».

«La ASEAN siempre encontrará en la UE un socio fiable, responsable y predecible. Solo tenemos un programa claro y público: defender el sistema internacional basado en normas».

En consecuencia, he transmitido a mis homólogos y a los ciudadanos de la región el contundente mensaje de que siempre encontrarán en la Unión Europea un socio fiable, responsable y predecible. No tenemos un programa oculto, solo uno claro y público: defender el sistema internacional basado en normas. Y compartimos con la ASEAN la responsabilidad especial de defender el orden multilateral mundial.

La asociación UE-ASEAN ya no es un lujo, sino una necesidad.

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