Misión de observación electoral de la Unión Europea 

El Salvador 2018

América Latina y el Caribe: Discurso del Alto Representante / Vicepresidente Josep Borrell ante el Parlamento Europeo (TRADUCCIÓN NO FORMAL)

Brussels, 20/01/2021 - 01:30, UNIQUE ID: 210120_1
Statements by the HR/VP

Gracias, Señora Presidenta, estimados miembros del Parlamento Europeo,

En la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de octubre, los Ministros de la Unión Europea y yo acordamos que nuestras relaciones con América Latina y el Caribe no han tenido la suficiente prioridad en nuestra agenda política y que deberíamos cambiar esto, no sólo diciéndolo, sino que mediante acciones concretas.

La primera de ellas fue la conferencia ministerial organizada por la Presidencia alemana en Berlín el 14 de diciembre, que tuve el honor de presidir y que considero fue un gran éxito. Participaron en este encuentro 49 Ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, junto con socios líderes como el Banco Europeo de Inversiones, la Fundación EU-LAC y la Secretaría General Iberoamericana.

El Parlamento Europeo también jugó un papel importante. Se invitó además a participar como observadores a los Presidentes de las Comisiones de Asuntos Exteriores (AFET), Comercio Internacional (INTA) y Desarrollo (DEVE) del Parlamento Europeo, así como a los Presidentes de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) y de la Asamblea Parlamentaria Conjunta ACP-UE.

Estimados Miembros:

Mientras esperamos al Presidente entrante de los Estados Unidos de América, Joe Biden, existe un gran interés en la nueva relación transatlántica con Washington. Sin embargo, al otro lado del Atlántico no sólo están los Estados Unidos. A veces, cuando hablamos de relaciones transatlánticas, parece que del otro lado estuviesen únicamente los Estados Unidos, pero existen otras relaciones transatlánticas. No debemos olvidar estas otras relaciones transatlánticas, como la que une a Europa con los países de América Latina y el Caribe.

En muchos aspectos, somos las personas más cercanas del mundo. Compartimos historia, una historia dramática, así como idiomas y valores culturales.

Tenemos una densa red de vínculos institucionales con la región. Contamos con acuerdos de cooperación política y comercial con 27 de los 33 países de esta región. Es una de nuestras más amplias redes de relaciones institucionales.

Somos el tercer socio comercial. Fuimos el segundo y ahora el segundo es China, que está cada día más presente en Latinoamérica y recientemente se nos ha adelantado. Pero seguimos siendo el inversor líder en América Latina, con un stock de inversión directa de casi 800.000 millones de euros a finales de 2018.

Quiero decir algo que pudiera sorprender a la gente, porque no es muy conocido. La inversión de las empresas de la Unión Europea en América Latina es mayor de lo que hemos estado invirtiendo en China, India, Japón y Rusia en conjunto. En total, no individualmente. Más que en China, más India, más Japón, más Rusia.

Es sorprendente, pero es real. Nuestra inversión se enfoca en sectores estratégicos, como las telecomunicaciones y la energía. Y éstas son áreas prioritarias para nuestro Pacto Verde y para la Transformación Digital.

Como se demostró durante la conferencia ministerial de Berlín, nuestras regiones concuerdan plenamente en la necesidad de defender el multilateralismo y unirán fuerzas para avanzar hacia un modelo de desarrollo más verde y sostenible.

Juntos representamos casi un tercio de los votos en las Naciones Unidas. Es un gran potencial político. Nuestra influencia agregada como creadores de estándares se tornará aún más fuerte.

Juntos podemos abordar mejor la actual crisis sanitaria y sus consecuencias socioeconómicas.

Los países de América Latina y el Caribe han estado muy activos, particularmente en la pandemia del COVID-19. Lamentablemente, se han visto gravemente afectados. Con el 8% de la población mundial, la región representa un tercio de las muertes a nivel mundial y ahora se enfrenta a la mayor recesión económica de su historia.

La pandemia está agravando las brechas estructurales, las desigualdades y la exclusión social. La creciente agitación social no ayuda, especialmente en lugares donde los gobiernos están haciendo grandes esfuerzos para abordar la violencia estructural.

Creo que estas razones son buenas y suficientes para que mostremos una verdadera solidaridad y compromiso con América Latina.

Ya estamos haciendo algo. No lo suficiente, pero sí bastante. Ya somos el principal socio de cooperación para el desarrollo de la región y el mayor proveedor de asistencia humanitaria.

Hemos movilizado 2.400 millones de euros en ayuda de emergencia para apoyar a América Latina en su lucha contra la pandemia. Parece mucho, pero es una gota de agua en el océano de necesidades que ellos tienen. Esto no es suficiente dada la magnitud del problema.

Estimados Miembros del Parlamento Europeo:

Colaborar con nuestros socios transatlánticos en temas ambientales reviste especial importancia, dado que América Latina alberga el 50% de la biodiversidad mundial y la selva amazónica es el principal pulmón de nuestro planeta.

Como parte de la “asociación verde” con la región, estamos preparando una iniciativa del Equipo Europa que pueda hacer frente a los impulsores de la deforestación del Amazonas. Ésta se ajustará al Pacto de Leticia de 2019.

También miramos hacia la COP26 en 2021. Todos debemos fortalecer nuestras ambiciones en materia climática, como lo acordamos en Berlín.

Hemos coincidido además en la necesidad de impulsar las alianzas digitales para aprovechar las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales centradas en las personas. Como saben, tendremos un nuevo cable submarino de fibra óptica que se extiende a través del Atlántico, llamado Bella. Es una autopista digital para el conocimiento y el intercambio de información entre nuestros países. Es un poderoso ejemplo de los beneficios de trabajar juntos.

En pocas palabras, la conferencia ministerial de Berlín ha confirmado que vamos por el camino correcto. Pero tenemos que ir más rápido, tenemos que acelerar nuestra relación. El camino es bueno, pero vamos demasiado lento.

Nos espera un trabajo importante. Este año debemos avanzar con la firma y ratificación de nuestros Acuerdos modernizados con México y Chile, así como el Acuerdo de la UE con el Mercosur, que venimos negociando hace 20 años. Sé que son temas delicados, pero no podemos decir que queremos comprometernos y ser los mejores socios y trabajar juntos con América Latina y no ratificar – en la forma que consideren conveniente, porque este Parlamento tiene que ratificar dichos acuerdos – estos acuerdos pendientes hace tiempo con el Mercosur así como la modernización de los acuerdos con México y Chile, de larga data. Fueron los primeros y mejores acuerdos que firmamos con un tercer país. Han dado resultados extraordinarios y hay que modernizarlos.

México tiene este año la presidencia de la Asociación de países latinoamericanos. Es un buen año para firmar este acuerdo. Es un buen año para tener un encuentro de alto nivel con América Latina.

En los últimos cinco años no hemos celebrado ninguna cumbre con países latinoamericanos. Aquí en Bruselas celebramos una cumbre casi todos los días. En los últimos cinco años, no hemos tenido ninguna con América Latina. ¿Creen que es algo sensible? No, no lo es. Entonces, me gustaría que el Parlamento pusiera toda la presión para revitalizar nuestras relaciones con América Latina y tomar en serio la ratificación de los acuerdos con México y Chile y buscar una solución al acuerdo con el Mercosur. Sé que este Parlamento ya ha dicho que en las circunstancias y forma actual no será ratificado.

Honorables Miembros:

Busquemos una solución, busquemos un enunciado complementario, una declaración, lo que puedan imaginar. Pero no tiren por la ventana 20 años de esfuerzo y trabajo para volver al punto inicial y decirle a los países latinoamericanos que en este difícil momento de su historia no vamos a estar de acuerdo con ellos en incrementar nuestra relación económica, comercial y de inversión. Realmente les invito a que tengan esto muy en consideración.

Estos ambiciosos tratados incluyen aspectos políticos, de cooperación, comerciales y de desarrollo sostenible, que reforzarán nuestros lazos y nuestra defensa compartida de un orden internacional basado en reglas.

Desde cualquier punto de vista, estaremos mejor con estos acuerdos que sin ellos. Pueden estar seguros de que se ha tomado nota de la postura de este Parlamento y, por favor, ayúdenme, ayúdennos, ayuden a la Comisión, ayuden al Consejo a trabajar para crear las condiciones necesarias para la entrada en vigor de estos acuerdos.

Gracias.

Enlace al video: https://audiovisual.ec.europa.eu/en/video/I-200972

Palabras de cierre

Gracias Sra. Presidenta, gracias a todos.

Bueno, veo que todos están dispuestos a fortalecer nuestra relación con América Latina. Qué bueno. Tendremos oportunidades para demostrar que realmente lo queremos lograr.

Toda la región se encuentra en una situación muy difícil. Están enfrentando la peor recesión de su historia y en Centroamérica especialmente el drama de la migración, lo vemos en las pantallas de televisión, la violencia, las desigualdades, la mala gobernanza en algunos países, necesitarían de un mayor compromiso de nuestra parte.

Este es el momento de mostrar una solidaridad real y trabajar juntos para unir fuerzas y promover una transformación verde, digital y justa. Verde y digital no es suficiente, hay que agregar también que la transformación sea justa y buscar una mayor justicia social y ambiental.

Por nuestra parte no podemos convertirnos en una potencia geopolítica - [que] todos los días sostenemos que somos, o queremos ser - sin una fuerte presencia en América Latina y el Caribe. Si no reforzamos nuestras relaciones con la región, otros lo harán. Si no se ponen de acuerdo en reforzar nuestros vínculos con los acuerdos de asociación que están sobre la mesa, otros lo harán. No creo que los resultados serían mejores desde ningún punto de vista, ya sea digital, ambiental, climático, en cuanto a la justicia o una mejor gobernanza.

Aprovechemos esta oportunidad, echemos un vistazo a la situación de estos acuerdos. Dos de ellos están casi listos, uno de ellos prácticamente listo, México, y espero que sea presentado al Parlamento a más tardar el segundo trimestre de este año.

El acuerdo de asociación con Chile también debiera estar listo para aprobación a nivel de la Comisión. Porque Chile está viviendo un proceso político de reescritura o redacción de una Constitución. Y debiéramos acompañar a Chile en este importantísimo proceso político. Este país ha decidido dejar atrás la Constitución heredada de la época de Pinochet y redactar una nueva Constitución. Como español, me recuerda a un momento de nuestra historia. Tenemos que acompañar a Chile en este proceso, debemos demostrar que nos importan, y francamente no van a creer que nos importan si les decimos que “al final no nos gusta este acuerdo, dejémoslo en un rincón”.

En cuanto al Mercosur tal vez las cosas sean más complejas, lo entiendo. Hay varias soluciones sobre la mesa. El Consejo y la Comisión deberán tomar una decisión sobre cómo dividirlo en dos partes. Veamos qué opina el Parlamento al respecto, o mantengamos el paquete completo, completándolo con lo necesario para garantizar una mejor protección del medio ambiente. Trabajemos en ello. No esperen 20 años más.

Gracias.

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