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La protección de los pueblos indígenas representa la búsqueda de un mundo mejor

08/08/2020 - 23:38
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Desde hace siglos, los pueblos indígenas han sufrido exclusión social, económica, política y jurídica. La falta de igualdad supone para ellos un mayor peligro en el difícil panorama internacional actual. En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, la UE extiende su solidaridad a todos ellos. La UE actúa sobre el terreno para mitigar el impacto de la COVID-19 y reclama esfuerzos mundiales para proteger a los pueblos indígenas.

 

La pandemia de COVID-19 plantea enormes desafíos a toda la población humana y afecta especial y desproporcionadamente a quienes ya sufrían previamente desigualdades y desventajas. Se ha marginado demasiado a menudo a los pueblos indígenas y se han desatendido sus derechos. Sus comunidades se han visto expulsadas de sus territorios, han asistido a la devastación de sus recursos naturales y siguen sin tener reconocidos sus derechos básicos. En la actualidad, más de 476 millones de indígenas están mucho más expuestos a desgracias.

Los pueblos indígenas tienen tres veces más probabilidades de sufrir pobreza extrema. Un alto porcentaje de los indígenas trabaja en la economía informal, sin protección social, lo que agrava su vulnerabilidad en las actuales circunstancias. Son comunes los problemas de inseguridad alimentaria derivados de la pérdida de ingresos y la perturbación que sufren sus actividades tradicionales.

Su salud también corre peligro. La falta de acceso al agua y al saneamiento, así como a una atención sanitaria adecuada y a la información sobre la COVID-19, dificulta la protección de numerosos pueblos indígenas.

El alto representante y vicepresidente Josep Borrell ha reconocido la gravedad de la situación y ha declarado en nombre de la Unión: «La UE extiende su solidaridad a todos los pueblos indígenas del mundo en un momento en que su salud, su vida y sus medios de subsistencia se ven amenazados por la pandemia de COVID-19». También reclama esfuerzos conjuntos: «[...] existe la necesidad urgente de redoblar los esfuerzos mundiales para luchar contra la discriminación, el racismo y las desigualdades a los que se enfrentan los pueblos indígenas».

La UE está tomando medidas adicionales sobre el terreno para prestar ayuda a los pueblos indígenas. Algunos ejemplos de ellos son la garantía del suministro de alimentos, la asistencia sanitaria y la realización de campañas de comunicación.

En la región amazónica se habían registrado a finales de julio más de 700 000 infecciones por COVID-19. La UE sigue colaborando con los pueblos indígenas y con todos nuestros socios, tales como los Gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil, en la lucha contra la propagación del virus y sus efectos negativos en las personas más vulnerables.

Como ejemplo concreto, la UE ha apoyado a los indígenas guaraníes kaiowá, adaptando su programa de ayuda a la situación actual. Se ha ha planeado una solución creativa para informar sobre las medidas de prevención contra la COVID-19: automóviles con altavoces para comunicar mensajes en lengua guaraní en 14 localidades indígenas de 4 distritos. También se han repartido 20 000 folletos en lenguas portuguesa y guaraní en los que se explican las medidas preventivas.

La UE también presta apoyo a las barreras sanitarias y al personal de atención médica. Prestar ayuda financiera y jurídica a los gestores indígenas de las barreras sanitarias para que puedan controlar la entrada en las localidades indígenas y la salida de ellas es fundamental para controlar el riesgo de infección. La adquisición y distribución de equipos de protección individual también contribuye a contener la propagación del virus y a garantizar la protección del personal médico.

La colaboración con los socios sobre el terreno ha demostrado también su eficacia, por ejemplo, en la provincia argentina de Salta, en el departamento colombiano de Amazonas y en las regiones fronterizas de Brasil, Colombia y Venezuela. La DG ECHO ha apoyado a las organizaciones internacionales y locales en esos territorios.

En el departamento colombiano de Amazonas, la intervención durará seis meses y facilitará asistencia sanitaria de emergencia, agua y saneamiento y ayuda alimentaria a más de 13 000 personas en zonas rurales y urbanas.

La cooperación con los gobiernos nacionales también es importante para garantizar la participación de los Estados en la protección de su población. El proyecto Amazonía 2.0, financiado por la UE, reúne a seis países del Amazonas, a saber: Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam. Las acciones de este proyecto también se han adaptado a la situación actual mediante la reorientación de sus principales objetivos a fin de contemplar medidas de contingencia dirigidas a prevenir y combatir la propagación de la COVID-19.

Una larga trayectoria

La UE ha prestado apoyo a los pueblos indígenas y ha cooperado con ellos durante décadas, habiendo reafirmado su compromiso en 2019 en la Asamblea General de las Naciones Unidas y organizado en Bruselas una mesa redonda con expertos y representantes de los pueblos indígenas en febrero de 2020. En esta mesa redonda se hicieron sugerencias sobre la manera en que la UE puede ejecutar mejor su ambicioso Pacto Verde.

La protección de los derechos humanos sigue siendo una prioridad fundamental. La UE se ha esforzado por combatir el riesgo de vulneraciones de los derechos humanos, apoyando a sus defensores a la hora de denunciar delitos y recabando la atención internacional sobre ellos. El Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) apoyó y financió a más de 30 000 defensores de los derechos humanos y sus familias entre 2015 y 2019.

El apoyo de la UE a la gobernanza de la tierra y a garantizar el acceso a su tenencia son igualmente importantes. La UE apoya esa gobernanza en unos cuarenta países, con un presupuesto total de 240 millones de euros. Por ejemplo, el apoyo de la UE a la gobernanza de la tierra en Colombia ha facilitado la titularización colectiva de 280 000 hectáreas en beneficio de unas 8 000 familias indígenas y afrocolombianas.

Los pueblos indígenas son parte de la solución para responder a la crisis mundial del clima y el medio ambiente. La protección y la preservación de los territorios de los pueblos indígenas son esenciales para la protección de la biodiversidad y el clima. Durante las Jornadas Europeas del Desarrollo celebradas en junio de 2019, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) organizó un acto destinado a reforzar la solidaridad internacional y el apoyo a los pueblos indígenas y a los defensores de los derechos humanos en materia de medio ambiente.

Proteger los derechos y las vidas de los indígenas es fundamental para la búsqueda de un mundo mejor, el respeto de los derechos humanos, la diversidad humana y un mundo más respetuoso con el medio ambiente.

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