Nicaragua: declaración del alto representante y vicepresidente Josep Borrell

Brussels, 22/12/2020 - 15:10, UNIQUE ID: 201222_3
Statements by the HR/VP

Prosigue el deterioro de la democracia y los derechos humanos en Nicaragua, incluida la represión de los opositores políticos, los manifestantes, los periodistas y la sociedad civil.

Actos legislativos recientes, como la adopción de la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros y la Ley Especial de Ciberdelitos, y el proceso en curso de reforma constitucional para introducir penas de cadena perpetua por «delitos de odio» definidos de manera imprecisa endurecen las restricciones a los derechos civiles y políticos y a las libertades fundamentales. Además, la «Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz», que tiene por objeto impedir las candidaturas de la oposición, es otro paso más en la intimidación del pueblo nicaragüense, que aleja aún más al país del Estado de Derecho.

La UE espera que las autoridades nicaragüenses armonicen su legislación con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, garantizando su aplicación, y que fomenten las actividades de la sociedad civil para que las organizaciones no gubernamentales y los movimientos de la oposición puedan actuar libremente. Los ciudadanos nicaragüenses deben poder ejercer sus libertades de expresión y asociación de manera efectiva.

Los tres ámbitos en los que la UE espera avances tangibles son los siguientes: la plena aplicación de los acuerdos de 27 y 29 de marzo de 2019 entre el Gobierno y la oposición cívica; la cooperación plena con los organismos internacionales de derechos humanos y el regreso a Nicaragua de dichos organismos, entre ellos la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y un acuerdo sobre reformas electorales e institucionales entre el Gobierno y la oposición a fin de garantizar unas elecciones justas y transparentes.

La UE apoya un diálogo urgente e integrador sobre reformas electorales con la oposición nicaragüense como paso esencial para restablecer la confianza. Las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la UE de 2011 siguen siendo válidas. La UE sigue dispuesta a comprometerse de forma constructiva y a colaborar con el Gobierno de Nicaragua en pro de una salida pacífica y democrática de la crisis.