Europa con Sudán y con sus jóvenes

27/06/2020 - 09:31
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27/06/2020 - Asegurarse el éxito de una transición democrática nunca es fácil, ni siquiera cuando las circunstancias son las más propicias. Con sus jóvenes y sus mujeres a la cabeza, Sudán emprendió el año pasado el camino hacia la democracia. Tras muchos años de dictadura, de abusos, de mala gestión y de corrupción, querían un futuro mejor para su país.

Sudán ha emprendido el camino hacia la democracia y merece toda nuestra atención, nuestra solidaridad y nuestro apoyo.

 

Vivimos tiempos geopolíticos turbulentos. Es comprensible que los acontecimientos negativos o alarmantes atraigan nuestra atención. Pero cuando sucede algo decisivo y positivo, como una revolución democrática y pacífica, debemos reconocerlo y respaldarlo. Sudán es un buen ejemplo de ello. Ha emprendido el camino hacia la democracia y no solo merece, sino que también necesita, toda nuestra atención, nuestra solidaridad y nuestro apoyo.

Los jóvenes a la cabeza del cambio

La población de Sudán es muy joven, con una edad media inferior a los 20 años. Así pues, cuando los sudaneses tomaron las calles para protestar pacíficamente contra treinta años de dictadura, la mayoría de la población del país nunca había conocido otra cosa. Y sin embargo se movilizaron para propiciar un cambio hacia la libertad, la paz y la justicia.

Cuando visité Sudán el pasado mes de febrero, durante mi primera visita oficial a África, me reuní con muchos estudiantes de la Universidad de Jartum. Tuve ocasión de escucharles, de elogiar su actuación y de decirles en persona que ellos, los jóvenes de Sudán, habían demostrado al mundo que «el pueblo es el poder» y que un cambio político puede ser a la vez pacífico y efectivo.

Sudán debe asumir el liderazgo de la región en pro de la estabilidad

Yo mismo crecí, al igual que estos jóvenes sudaneses, en un país, España, gobernado durante décadas por un dictador. Al transformarse en democracia, España pudo adherirse a la Unión Europea –en aquel entonces, 1986, la Comunidad Europea– e inaugurar así una época de libertad, democracia y desarrollo económico. Nuestra experiencia en Europa nos ha enseñado que la integración regional tiene importantes efectos positivos en la paz, la democracia y el desarrollo económico.

Queremos que Sudán desempeñe un papel protagonista en la región y que fomente una mayor cooperación y estabilidad regionales. Esto es especialmente importante a la luz de las graves condiciones de seguridad existentes en su entorno: Libia, Somalia, Sudán del Sur y la República Centroafricana.

Solidaridad y multilateralismo en acción

Los impulsores de la transición democrática en Sudán han arriesgado sus vidas por los ideales de una sociedad democrática, ideales que los europeos a menudo damos por sentados. Por eso tenemos el deber con ellos de hacer todo lo posible por materializar sus aspiraciones democráticas, especialmente en un momento en que la pandemia de coronavirus está causando estragos y ejerciendo una enorme presión sobre las sociedades y los recursos.

Esta razón fue la que nos llevó a participar ayer, junto con el Gobierno de Sudán, Alemania y las Naciones Unidas, en la organización de la Conferencia sobre la Asociación con Sudán. Nuestro objetivo colectivo era movilizar el apoyo político y financiero de la comunidad internacional para que las autoridades sudanesas puedan seguir adelante con la revolución de 2018-2019 y velar por que no se produzca un retroceso.

El resultado colmó totalmente nuestras expectativas: no menos de cincuenta países y organizaciones internacionales se han comprometido a respaldar el programa de reformas del país. Juntos hemos conseguido recaudar 1 600 millones de euros, de los que 770 millones fueron aportados por la Unión Europea y sus Estados miembros (Equipo Europa).

No es una victoria menor: hemos enviado una señal clara y hemos obrado de acuerdo con nuestras convicciones, alentando a Sudán a seguir avanzando por la vía de la democracia, el estado de Derecho y el desarrollo.

La Conferencia sobre la Asociación con Sudán ha sido un verdadero hito. Pero la democracia no es un acontecimiento puntual, es todo un recorrido. Los ciudadanos de Sudán deben saber que pueden contar con nuestro apoyo durante todo el proceso.