Niue and the EU

Diálogo de Raisina - UE-India

21/01/2020 - 17:19
From the blog

21/01/2020 - Mi primer viaje como Alto Representante fuera de la Unión Europea me ha llevado a la India. En el transcurso de dos días me reuní con miembros del Gobierno del país e intervine en el Diálogo de Raisina, la emblemática conferencia anual de la India sobre geopolítica y geoeconomía.

 

Setenta y cinco años después del final de la Segunda Guerra Mundial y más de setenta tras la independencia de la India, la Unión Europea y este país son actualmente las democracias mayores del mundo. El progreso que ha conseguido realizar la India durante este período es impresionante: la esperanza de vida ha aumentado de 31 años en 1947 a 72 en la actualidad; el índice de alfabetización se ha multiplicado por más de cuatro, de menos de un 20 % a un 80 %. Y es sumamente llamativo el aumento de la población, que alcanza el 274 %. Hay que decir que en algunos ámbitos la India llegó a estar más avanzada que algunos países de la Unión Europea. Por ejemplo, las mujeres indias vieron reconocido su derecho de voto ya en 1927, mientras que en Francia el sufragio femenino solo se introdujo en 1944.

El crecimiento exponencial de la población india pronto la pondrá por delante de China: en 2018 la India contaba con 1 370 millones de habitantes (y China con 1 390 millones). Y según las previsiones, entre 2030 y 2040 la población india superará a la de su país vecino en un 8 %, y entre 2050 y 2060 en un 25 %. La ubicación excepcional de la India —en pleno océano Indo-Pacífico, por el que transita el 90 % del comercio internacional— la sitúa a la vanguardia de la geopolítica mundial.

La India está reconociendo cada vez más que, en el clima actual de incertidumbre internacional y de creciente autoafirmación de China, la UE se está convirtiendo en un socio político clave. Esto constituye un giro positivo, ya que la India ha visto a la UE tradicionalmente como un bloque comercial. Los contactos mantenidos el año pasado, especialmente sobre temas como Irán y el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), la conectividad, China, Afganistán, las crisis de Maldivas y Sri Lanka, la seguridad marítima y la lucha antiterrorista, así como los incipientes contactos militares, han contribuido a dar más prominencia a la UE.

Pese a la distancia geográfica y a sus diferentes historias, la India y la UE tienen valores e intereses comunes. Tenemos que colaborar estrechamente, reforzar nuestra asociación estratégica y fortalecer conjuntamente el orden internacional basado en normas que ambas deseamos promover.

Durante mi visita acordamos aunar fuerzas en pro de una modernización sostenible de la India; y también cooperar para apoyar el multilateralismo y el orden mundial basado en normas, defendiendo la labor de las Naciones Unidas, de la Organización Mundial del Comercio y del G-20. Precisamente, la India presidirá el G-20 en 2022, año en el que celebrará asimismo el 75.º aniversario de su independencia.

En la actualidad, nuestra colaboración gira en torno a los problemas fundamentales a los que se enfrentan tanto indios como europeos, y en definitiva todos los ciudadanos del mundo. Los contactos que hemos mantenido en Nueva Deli demuestran que nos une la aspiración de reforzar nuestra relación en temas tales como el cambio climático, la conectividad, el ámbito digital y la lucha antiterrorista. La nueva hoja de ruta UE-India para 2025, que se adoptará en la cumbre, contendrá una lista de actuaciones conjuntas concretas de cara a los próximos cinco años.

En torno a todos estos temas giraron los encuentros bilaterales que mantuve durante el Diálogo de Raisina con el primer ministro, Narendra Modi, y los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, señores Jaishankar y Singh. Hablamos sobre las prioridades principales de nuestra asociación, sobre cómo podríamos intensificar la colaboración en seguridad y defensa y potenciar nuestros vínculos económicos.

Con este nuevo ímpetu en las relaciones entre la UE y la India estamos preparando ya la próxima cumbre bilateral, que tendrá lugar el 13 de marzo y que nos brindará la ocasión de plantearnos con aun mayor franqueza nuestras relaciones. He invitado al ministro Jaishankar a que asista a la próxima sesión del Consejo de Asuntos Exteriores, que tendrá lugar en febrero, de forma que podamos tratar con sus homólogos de los Veintisiete los preparativos de la cumbre.

También aproveché mi presencia en dicho acto para reunirme con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, el señor Zarif, así como con los de Australia, Sudáfrica y Maldivas. En esas reuniones desarrollamos los temas fundamentales que centraron mi intervención: la contribución de la UE a la paz y la seguridad mundiales, las crisis actuales de Oriente Próximo en sentido amplio, una zona que está ahora mucho más desestabilizada que cuando asistí al Diálogo de Raisina hace un año, y por último la necesidad de revitalizar el multilateralismo como fundamento de la estabilidad y la prosperidad.

Los dos días que pasé en la India y la amplitud de nuestras conversaciones son una clara muestra de que la UE tiene que estar más presente y más activa en Asia: para debatir, escuchar y colaborar con el propósito de conformar el mundo de mañana.

 

Secciones editoriales: