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Bosnia y Herzegovina: la crisis migratoria dista mucho de haberse terminado

05/01/2021 - 17:40
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05/01/2021 - Blog del AR/VP - En las últimas semanas hemos asistido a una grave crisis humanitaria que afecta a cientos de migrantes en Bosnia y Herzegovina. Sus causas debemos buscarlas en gran medida en el mal funcionamiento de la administración del país. No obstante, ello nos recuerda también la necesidad perentoria de actualizar nuestra política común en materia de asilo y migración.

«La grave crisis humanitaria que afecta a cientos de migrantes en Bosnia y Herzegovina nos recuerda la necesidad perentoria de actualizar nuestra política de asilo y migración».

 

En los últimos días, durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo, mis colegas los comisarios Johansson y Lenarčič y yo hemos estado trabajando para aliviar la dramática situación humanitaria que se vive en Bosnia y Herzegovina, donde miles de refugiados y migrantes vulnerables se encuentran sin protección, a la intemperie en condiciones invernales extremas y arriesgando sus vidas. Hemos de aprender de esta experiencia.

Condiciones de vida totalmente inadecuadas y peligrosas

El 23 de diciembre se cerró el centro de acogida de migrantes de Lipa, un recinto con tiendas de campaña pensado para el verano que se abrió en respuesta a la COVID-19 en el cantón de Una Sana, en Bosnia y Herzegovina, cercano a la frontera con Croacia. El campamento albergaba a más de 1 200 migrantes, que vivían en condiciones totalmente inadecuadas y peligrosas en pleno invierno.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que administraba el centro de Lipa, comenzó a cerrarlo el 23 de diciembre, después de que las autoridades del país hubieran hecho caso omiso de los reiterados llamamientos a proporcionar unas condiciones de vida básicas y seguras y un trato humano. Al parecer, un pequeño grupo de ocupantes incendió el campamento como forma de protesta, por lo que este quedó inhabitable.

En condiciones invernales, 3 000 migrantes sin acceso a un refugio básico

El cierre del centro de Lipa ha dejado a unos 3 000 refugiados y migrantes sin acceso a un refugio y servicios básicos en condiciones invernales. Pero hay una alternativa posible: el centro de Bira, en el municipio vecino de Bihac, que ha sido reformado con 3,5 millones de euros en ayudas de la UE, y que es adecuado para condiciones invernales. Dicho centro, sin embargo, está vacío debido a que las autoridades locales y la población se oponen a su apertura.

 

«El centro de migrantes de Bira, que ha sido reformado con 3,5 millones de euros en ayudas de la UE, es adecuado para condiciones invernales pero está vacío debido a que las autoridades locales se oponen a su apertura».

 

El Consejo de Ministros de Bosnia y Herzegovina tomó la decisión de abrir el centro de Bira —en realidad, lo hizo en dos ocasiones: los días 21 y 31 de diciembre—. Pese a todo, las autoridades locales siguen bloqueando esta apertura y resistiéndose a aplicar la decisión del Consejo de Ministros, haciendo alusión al insuficiente reparto de responsabilidades entre las distintas regiones del país en relación con la gestión de la presencia de migrantes y refugiados; además, la población local ha expresado preocupación por su seguridad, especialmente en Bihac.

En un intento de encontrar soluciones alternativas, el ministro de Seguridad de Bosnia y Herzegovina trató de trasladar a los migrantes a Bradina, en el cantón de Herzegovina-Neretva, pero las autoridades locales también opusieron resistencia a este plan. El Consejo de Ministros de Bosnia y Herzegovina no era partidario de esta idea, que finalmente se desechó. Debido al mal funcionamiento de la toma de decisiones en Bosnia y Herzegovina, las autoridades estatales no han dado ninguna otra solución a los migrantes.

 

«Debido al mal funcionamiento de la toma de decisiones en Bosnia y Herzegovina, las autoridades estatales no han dado ninguna otra solución a los migrantes».

 

A falta de otro lugar, unas 900 personas llevan una semana durmiendo al raso en Lipa, y otras 800 han decidido pernoctar en edificios abandonados y en el bosque. Las condiciones meteorológicas son frías y húmedas, y existe una gran probabilidad de que empeoren considerablemente en las próximas semanas. Las vidas de muchos cientos de personas están en grave peligro, y no se están respetando sus derechos humanos fundamentales.

La UE, comprometida desde el inicio de la crisis

Desde el inicio de la crisis actual, la UE mantiene contactos con todas las partes, y lleva meses instando a las autoridades a evitar una catástrofe humanitaria. Finalmente, tras un acercamiento concertado de la UE en torno a la Nochevieja, se desplegaron las fuerzas armadas de Bosnia y Herzegovina con el fin de llevar asistencia y tiendas de emergencia. Se trata de un primer paso importante; ahora, es necesario trabajar urgentemente para dotarlos de servicios básicos como saneamiento, agua corriente, camas y calefacción.

El 2 de enero, el embajador/representante especial de la UE ante Bosnia y Herzegovina, Johann Sattler, y los embajadores de Austria, Alemania e Italia se reunieron en Sarajevo con el ministro de Seguridad del país, Selmo Cikotic, al objeto de debatir soluciones urgentes para dar respuesta a las necesidades básicas de las personas y acondicionar el lugar de forma humanitaria.

Entre 8 000 y 9 000 migrantes en Bosnia y Herzegovina

Desde un punto de vista global, se encuentra en Bosnia y Herzegovina un total de entre 8 000 y 9 000 refugiados y migrantes. Los centros de migrantes de Bira, Borići, Miral, Sedra, Lipa, Ušivak y Blažuj tienen una capacidad de 7 400 plazas para los 5 600 migrantes que están registrados de forma oficial. La UE lleva desde 2018 pidiendo reiteradamente a las autoridades de Bosnia y Herzegovina que gestionen la migración de forma efectiva. La de Lipa no es la primera crisis.

Pese a la defensa reiterada y al más alto nivel que la UE ha hecho de este asunto y a las importantes ayudas financieras que ha destinado a que se satisficiesen las necesidades de los migrantes y refugiados y a que se reforzase la gestión de las fronteras y el asilo, las autoridades del país no han logrado una gestión efectiva de las capacidades de acogida ni un sistema de asilo que funcione. Independientemente de que, en su inmensa mayoría, estos migrantes y refugiados solo se encuentren en Bosnia y Herzegovina porque buscan un futuro más prometedor en nuestra Unión, el país tiene la obligación, en virtud de los instrumentos internacionales de derechos humanos, de cuidar de ellos en su territorio.

 

«La UE ha ayudado sistemáticamente a Bosnia y Herzegovina a dar respuesta a las necesidades de los migrantes y refugiados y a reforzar la gestión de las fronteras y el asilo».

 

La UE ha apoyado sistemáticamente a Bosnia y Herzegovina en esta tarea. Ha aportado más de 88 millones de euros desde 2018 para hacer frente a las necesidades inmediatas de los refugiados, los solicitantes de asilo y los migrantes y ayudar al país a reforzar sus capacidades de gestión de la migración. El último ejemplo data del 3 de enero, cuando la Comisión Europea anunció que destinaría 3,5 millones de euros de ayuda humanitaria a ayudar a los refugiados y los migrantes que se enfrentan a una catástrofe humanitaria en el cantón de Una Sana.

 

«Tenemos que garantizar que los migrantes que soliciten asilo en la UE reciban en todas partes un trato digno y tengan unas condiciones de vida humanas durante todo el proceso de solicitud».

 

Tenemos que garantizar que los migrantes que soliciten asilo en la UE reciban en todas partes un trato digno y tengan unas condiciones de vida humanas durante todo el proceso de solicitud. Este requisito ha de cumplirse en todos los lugares, tanto en la UE como en nuestros países socios. Por desgracia, no es un problema que se circunscriba únicamente a Bosnia y Herzegovina, si bien en este caso se da la circunstancia de que se dispone de una capacidad totalmente equipada que no se usa. Estamos dispuestos a ayudar a nuestros países socios a lograr este objetivo, pero deben asumir sus responsabilidades en este ámbito. Como país aspirante a ser miembro de la UE, estos principios deben aplicarse en Bosnia y Herzegovina.

 

«La crisis actual en Bosnia y Herzegovina nos recuerda que gestionar la migración hacia Europa sigue siendo una de las cuestiones más complejas a las que nos enfrentamos».

 

En términos más generales, la crisis actual en Bosnia y Herzegovina nos recuerda que los retos mundiales en torno a la migración y la gestión de la migración hacia Europa siguen siendo de las responsabilidades más importantes y, al mismo tiempo, de las cuestiones más complejas a las que nos enfrentamos. Para poder hacerles frente, hemos de reforzar nuestra política común de migración y asilo.

La urgencia del Nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo

Para lograr este objetivo, la Comisión Europea propuso en septiembre un nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, que actualmente está siendo debatido por los Estados miembros de la UE. En él se establecen procedimientos más eficientes y rápidos, a fin de evitar que haya personas que pasen años en un limbo, a la espera de que se tramiten sus solicitudes de asilo. Se han intentado equilibrar los principios de reparto justo de responsabilidades y de solidaridad. Al mismo tiempo, se examina la cooperación con los países socios en materia de migración y de vías legales. La rápida adopción y aplicación de este paquete de medidas resulta crucial para restablecer la confianza entre los Estados miembros y en la capacidad de la Unión Europea para gestionar la migración.

 

 

 

 

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