Delegation of the European Union to Chad

Tenemos que luchar juntos contra el terrorismo islamista

03/11/2020 - 23:10
From the blog

03/11/2020 - Blog del AR/VP - Nada puede justificar jamás asesinatos salvajes como los que se han perpetrado en Francia y Austria. La UE permanece unida y hacemos un llamamiento a nuestros socios de todo el mundo para que colaboren estrechamente con nosotros en la lucha contra el terror, el discurso del odio y la desinformación.

«Hacemos un llamamiento a nuestros socios de todo el mundo para que colaboren estrechamente con nosotros en la lucha contra el terror, el discurso del odio y la desinformación».

El jueves pasado, los miembros del Consejo Europeo expresaron su solidaridad con Francia y condenaron los atroces atentados terroristas que han puesto de luto a la ciudadanía francesa. Hoy habrían hecho lo mismo con Austria y la ciudadanía austriaca tras el atentado de ayer en Viena. Los dirigentes europeos también llamaron a sus homólogos de todo el mundo a trabajar en pos del diálogo y el entendimiento, en lugar de la división, entre comunidades y religiones. Todos los dirigentes del mundo deben aunar fuerzas para condenar inequívocamente toda violencia en nombre de cualquier religión. Debe movernos la responsabilidad común de combatir el odio y el terror.

La UE luchará contra esta amenaza con unidad y determinación.

Los últimos atentados terroristas buscaban socavar los cimientos de nuestras sociedades laicas y democráticas. La ola de terrorismo a la que nos enfrentamos hoy dista mucho de ser el primer intento de los terroristas de desgarrar nuestras sociedades. Al igual que hemos hecho en el pasado, seguiremos luchando contra esta amenaza, defendiendo nuestros valores fundamentales, con unidad y determinación. El asesinato nunca está justificado, por profundos que puedan ser el sentimiento de ofensa o el desacuerdo con las opiniones ajenas. La libertad de expresión es una piedra angular de los valores de la UE. Diría incluso que es una contribución fundamental hacia un mundo mejor. Debemos protegerla y defenderla, además de rechazar el discurso de odio.

Tenemos que identificar exactamente el tipo de terrorismo al que nos enfrentamos. Solemos denominarlo «terrorismo islamista» porque quienes perpetran estos actos de terror y quienes les apoyan afirman que lo hacen en nombre del islam, pero debemos evitar identificar este terrorismo con el islam. Igual de erróneo sería hablar de «terrorismo vasco», identificando el terrorismo de ETA, que por fortuna ha sido derrotado en España, con el pueblo vasco en su conjunto. Por el contrario, este terrorismo solo es fruto del extremismo de unas pocas personas que buscan justificaciones falsas para su locura en una de las grandes religiones del mundo.

 

«La UE respeta todas las religiones. Protege la libertad de todos de creer y profesar una religión, o de elegir no hacerlo, y seguirá protegiéndola.»

 

La historia de Europa está plagada del enorme sufrimiento ocasionado por distintas formas de extremismo violento, y hemos sufrido guerras de religión durante siglos. Hoy, la UE respeta todas las religiones. Protege la libertad de todos de creer y profesar una religión, o de elegir no hacerlo, y seguirá protegiéndola. Nos negamos categóricamente, al igual que la mayoría del mundo musulmán, a dejarnos arrastrar a una dinámica de «guerra de civilizaciones» entre el islam y «Occidente». Esa es precisamente la dinámica que nos haría retroceder a una época oscura, en lugar de permitirnos aprender de las lecciones del pasado y superar divisiones muy peligrosas.

La política identitaria crea antagonismos

Vivimos en un mundo en el que la política identitaria a menudo crea antagonismos entre grupos y comunidades, incluso dentro del propio mundo islámico. Asimismo, hemos constatado que las redes sociales desempeñan una función importante en la exacerbación de estas tensiones. La ola de terrorismo que actualmente azota Europa está muy relacionada con la propagación de desinformación y el discurso de odio en internet, y, de hecho, condujo al asesinato del profesor francés Samuel Paty.

 

«Debemos encontrar maneras de afrontar el hecho de que internet puede ser una poderosa herramienta para la radicalización y la captación, pero sin dejar de respetar su naturaleza abierta.»

 

Los últimos atentados no parecen ser obra de redes terroristas muy organizadas, como sucedía anteriormente, sin duda porque se han hecho grandes avances en la lucha internacional contra Al Qaeda o Daesh. La ola terrorista actual responde más bien a acciones de individuos que se radicalizan en las redes sociales. Por ello, debemos encontrar maneras de afrontar el hecho de que internet puede ser una poderosa herramienta para la radicalización y la captación, pero sin dejar de respetar su naturaleza abierta. Asimismo, debemos enfrentarnos a quienes manipulan desde el exterior, especialmente en las redes sociales, para sembrar la confusión o la polarización en nuestras sociedades. Sabemos lo difícil que resulta la lucha contra la desinformación.

Información falsa y discurso de odio

Últimamente, se ha difundido también por todo el mundo una gran cantidad de información falsa y discursos de odio en relación con la situación de los musulmanes en Europa. En algunos países hemos sido testigos de campañas de manipulación en redes sociales, en concreto contra Francia y sus dirigentes, en las que se llamaba a boicotear los productos franceses, y que han recibido el apoyo de algunos dirigentes políticos, por ejemplo en Turquía. Algunos grupos políticos, por ejemplo en Malasia, han hecho incluso llamamientos a la violencia y al asesinato de ciudadanos franceses, o han expresado comprensión hacia tales actos.

 

«No se trata de un choque entre el islam y otras creencias. Estamos ante un choque entre la civilización y la barbarie, entre el respeto por la vida y el terrorismo nihilista.»

 

Esto resulta inaceptable: solo servirá para seguir alimentando la violencia y el odio, tanto en Europa como en el resto del mundo. Dejemos las cosas claras: no se trata de un choque entre el islam, una fe que profesan millones de ciudadanos europeos, y otras creencias. No estamos ante un «choque de civilizaciones», sino ante un choque entre la civilización y la barbarie, entre el respeto por la vida y el terrorismo nihilista.

Debemos realizar un esfuerzo pedagógico para explicar las condiciones de nuestro modelo social y el lugar que ocupa la religión en él. No obstante, no podemos afrontar este desafío mortal en solitario. Necesitamos trabajar codo con codo con nuestros socios de todo el mundo, confesionales y aconfesionales por igual.

Trabajar con nuestros socios de todo el mundo

Ya estamos trabajando con nuestros socios de todo el mundo en la lucha contra estas redes de terror y sus seguidores, pero sin duda tenemos que reforzar esta cooperación contra el discurso de odio y la manipulación en línea que alimentan el terror.

Necesitamos que todos los dirigentes adopten una postura firme. En todo el mundo. En este sentido, quiero dar las gracias a los gobiernos y a los dirigentes políticos y religiosos, especialmente los de sociedades islámicas, que han condenado públicamente estos atentados terroristas y que apoyan la coexistencia pacífica.