Delegation of the European Union to Chad

Trece soldados franceses caídos por la paz y estabilidad en el Sahel

04/12/2019 - 07:30
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El 2 de diciembre, segundo día de mi mandato como alto representante y vicepresidente, asistí en París al homenaje a los trece soldados franceses que el pasado 25 de noviembre perdieron la vida en Mali durante una operación contra los yihadistas.

En esta emotiva y solemne ceremonia, tuvimos ocasión de conmemorar a estos trece soldados participantes en la operación Barkhane, caídos heroicamente, en la flor de la edad, luchando contra el terrorismo, esa amenaza global que a todos nos concierne.  

El balance particularmente oneroso de pérdidas humanas no hace sino subrayar el doloroso tributo que pagan las fuerzas presentes en las más peligrosas zonas de intervención.

Quiero desde aquí honrar una vez más la memoria de estos soldados desaparecidos y transmitir mis condolencias y mi solidaridad a sus familiares y allegados. Estos hombres encarnan el valiente compromiso de Francia y otros países europeos con Mali y con el Sahel a fin de atajar la multiforme amenaza terrorista y otras amenazas a la seguridad.

Restablecer una paz duradera en el Sahel es tan fundamental para la estabilidad de la región como, más en general, para África y Europa.

El compromiso de Francia supone una decisiva contribución a los esfuerzos de la UE en la región. En cuanto a seguridad, la Unión Europea tiene el firme compromiso de ayudar a estabilizarla. Tenemos en la actualidad dos misiones desplegadas en Mali —una militar (MUE) y otra civil (EUCAP Sahel Mali)— que apoyan activamente a las fuerzas armadas y las autoridades malienses en sus actuaciones. A ellas hay que añadir una tercera misión en Níger (EUCAP Sahel Níger) y el apoyo, en particular financiero, al G5 del Sahel, grupo de cinco países compuesto por Burkina Faso, Chad, Mali, Mauritania y Níger.

Pero no ignoramos que, para recuperar la estabilidad y la seguridad de la región, la respuesta no puede limitarse a la seguridad. Esta crisis tiene múltiples dimensiones y requiere una respuesta global, que incluya el desarrollo socioeconómico, la recuperación de la autoridad del Estado y el refuerzo de los servicios públicos, incluida la Justicia.

En este aspecto la Unión Europea y sus Estados miembros también se han comprometido a fondo. Desde 2014, la UE viene prestando a los países de la región un apoyo general que asciende a 3.800 millones de euros y que, sumado a la ayuda al desarrollo por parte de los Estados miembros, alcanza los 8.000 millones de euros.

La historia reciente nos ha enseñado, no sin dolor, que el terrorismo no sabe de fronteras; tampoco las conoce ya la respuesta. En el día de hoy, debemos honrar el sacrificio de los militares franceses y conjurarnos para intensificar todos estos esfuerzos coordinados, luchando sin descanso contra las amenazas a la seguridad y la estabilidad y por un desarrollo socioeconómico inclusivo en beneficio de las poblaciones.

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