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(West Bank and Gaza Strip, UNRWA)

La pandemia dista mucho de haber terminado: necesitamos una OMS sólida que produzca resultados

10/06/2020 - 14:22
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10/06/2020 - El pasado lunes, el Dr. Tedros, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), participó en nuestra videoconferencia con los ministros de Desarrollo de la UE. Aprovechó la ocasión para debatir sobre la pandemia de COVID-19 y el papel desempeñado por la OMS, y también evaluó la situación actual de la pandemia. Y es bastante alarmante: aunque en Europa la COVID-19 parece estar bajo control gracias a las medidas a gran escala que han adoptado los Estados miembros y la Unión, no es así en el resto del mundo.

«La pandemia de COVID-19 es un asunto mundial y solo podemos atajarla mediante una solución global»

El 5 de junio de este año, con 130 600 nuevos casos detectados en todo el mundo, se estableció un nuevo récord. La situación sigue deteriorándose en el continente americano, y especialmente en América del Sur, nos explicó el Dr. Tedros.

Esta preocupante situación nos recuerda algo fundamental: esta pandemia es un asunto mundial y solo podemos atajarla mediante una solución global. Si no logramos combatir eficazmente la COVID-19 en todo el mundo, el virus puede acabar por volver a nuestra región. Habrá quien afirme que este riesgo agravado se debe a la aceleración de la circulación de bienes y personas, y que es un efecto secundario no deseado de la globalización. Pero aquí no hay nada nuevo: las personas y las mercancías siempre han circulado, y con ellos los virus. Sin remontarnos a las grandes epidemias de la Edad Media, para recordarlo basta mencionar la denominada «gripe española» de 1918 y sus millones de víctimas.

Frente esta pandemia podemos comprobar hasta qué punto la salud es, por su propia naturaleza, lo que los economistas llaman un «bien público mundial». Mientras no se trate adecuadamente a los más vulnerables de los países más pobres, la prosperidad de los países más ricos también se verá perjudicada. Esta es la razón por la que, con un espíritu de solidaridad con nuestros socios exteriores a Europa, el apoyo a una mejor preparación y unos sistemas sanitarios más sólidos es clave, desde hace mucho tiempo, para la UE.

También es la razón por la que, ante la pandemia de COVID-19, la Unión Europea y sus Estados miembros han movilizado un paquete de 36 000 millones de euros del Equipo Europa para ayudar a nuestros países socios y a las poblaciones más amenazadas a hacer frente tanto al aspecto sanitario como a las graves consecuencias socioeconómicas. En nuestra videoconferencia del lunes deliberamos sobre la manera de coordinar mejor nuestros esfuerzos para acelerar el despliegue de este paquete en la práctica y garantizar resultados tangibles.

En este contexto, la coordinación de nuestras respuestas a escala mundial ha de ser más estrecha que nunca. La UE y sus Estados miembros son ya los mayores contribuyentes financieros a la OMS, pero necesitamos una Organización Mundial de la Salud con más recursos y mayor capacidad de acción. Por eso es lamentable que algunos países, como los Estados Unidos de América, elijan precisamente este momento para cuestionar la necesidad de una acción multilateral en el ámbito de la salud pública rompiendo totalmente los lazos con la OMS. A su debido tiempo habrá que evaluar la actuación de la OMS durante esta crisis, así como la idoneidad de su dirección actual para dar respuesta a este tipo de pandemias. Cualesquiera que sean los problemas que pueda tener esta organización, hay una necesidad urgente de acción multilateral en el ámbito de la salud pública, y la OMS es sin duda alguna quien mejor puede desempeñar este papel.

Lo que es válido para la salud también lo es para muchos de los principales retos a los que se enfrenta Europa actualmente; ya se trate de la lucha contra el cambio climático, de la pérdida de biodiversidad, del terrorismo o de la regulación financiera y la elusión fiscal, necesitamos un sistema multilateral mundial reforzado. Debe reformarse el sistema multilateral de la posguerra para tener más en cuenta los grandes cambios que se han producido y los retos actuales. En la Unión Europea seguiremos trabajando para reforzar este sistema y convencer a nuestros socios de la necesidad imperiosa de encontrar soluciones multilaterales a los problemas mundiales.