The Office of the European Union Representative
(West Bank and Gaza Strip, UNRWA)

Rentrée 2021: Afganistán y otras cuestiones

06/09/2021 - 09:31
From the blog

06/09/2021 – Blog del AR/VP – A finales de la semana pasada, mantuvimos dos reuniones informales en Eslovenia, una con los ministros de Defensa de la UE y otra con los ministros de Asuntos Exteriores. Como es obvio, Afganistán ocupó un lugar prioritario en nuestro orden del día, pero también abordamos las relaciones de la UE con China y la región indopacífica.

«Configurar nuestra política exterior y de seguridad europea sigue siendo una “labor en curso”. Estamos avanzando, pero tenemos que seguir el ritmo de los cambios en el mundo que nos rodea, tanto en Afganistán como en otros lugares».

 

La crisis en Afganistán no ha terminado. Tenemos que decidir cómo tratar con los talibanes y extraer las consecuencias de esta crisis para nuestra actuación en el resto del mundo y para nuestra política de defensa.

Durante la reunión mantenida con los ministros de Asuntos Exteriores, el máximo responsable de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados en Afganistán expuso la grave situación humanitaria en el país. Para hacer frente a esta dramática crisis humanitaria en curso y ayudar a las personas que siguen queriendo abandonar el país, tenemos que colaborar con los talibanes, pero colaboración no implica reconocimiento.

El nivel y la naturaleza de esta colaboración dependerán de la manera de actuar del nuevo Gobierno. Junto con los ministros de Asuntos Exteriores de la UE, acordamos los cinco criterios siguientes:

1. El compromiso de que Afganistán no servirá de base para exportar el terrorismo a otros países.

2. El respeto de los derechos humanos, en particular de los derechos de las mujeres, el Estado de Derecho y la libertad de los medios de comunicación.

3. El establecimiento, por medio de negociaciones, de un Gobierno transitorio integrador y representativo.

4. El libre acceso de la ayuda humanitaria, respetando nuestros procedimientos y condiciones para su entrega.

5. Permitir que abandonen el país los nacionales extranjeros y los afganos en situación de riesgo que deseen hacerlo en consonancia con lo ya acordado en la Resolución 2593 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Con el fin de evaluar la aplicación de los criterios mencionados y de lograr una colaboración operativa eficaz sobre el terreno, decidimos coordinar nuestros contactos con los talibanes, en particular a través de una presencia conjunta de la UE en Kabul, coordinada por el Servicio Europeo de Acción Exterior, si se cumplen las condiciones de seguridad. Desde allí, podríamos facilitar la salida de los nacionales europeos que aún permanecen en Afganistán y de los afganos en situación de riesgo que podrían ser acogidos en los Estados miembros de la Unión Europea, según lo que decida cada uno. Muchos ciudadanos de los Estados miembros de la UE todavía siguen en Afganistán al igual que los afganos que cooperaron con ellos o que han sido identificados como personas en situación de riesgo.

La necesidad de una mayor colaboración con los países vecinos de Afganistán

También necesitamos una mayor colaboración con los países vecinos de Afganistán y los actores regionales. Decidimos que, bajo los auspicios del Servicio Europeo de Acción Exterior, la UE pondrá en marcha una plataforma política regional de cooperación con los países vecinos de Afganistán. Esta plataforma política prestará atención a la gestión de los flujos de población procedentes de Afganistán, a la prevención de la propagación del terrorismo y a la lucha contra la delincuencia organizada, incluido el tráfico de drogas y el tráfico ilícito de personas. Se trata de una actuación muy necesaria para estabilizar toda la región. Por supuesto, nos coordinaremos estrechamente con los Estados Unidos, las Naciones Unidas y con otros socios y organizaciones regionales en el marco del G7 y el G20.

Aparte de esto, hay otras enseñanzas a largo plazo que tenemos que extraer de esta situación. Enumeré algunas de ellas en un artículo de opinión publicado el pasado miércoles en The New York Times y empezamos a debatirlas en ambas reuniones, también con el vicesecretario general de las Naciones Unidas, Mircea Geoana, y el secretario general adjunto de las Naciones Unidas, Jean Pierre Lacroix.

«Afganistán ha demostrado de forma contundente que las deficiencias en la capacidad de la UE para actuar con autonomía conllevan un precio».

Afganistán ha demostrado de forma contundente que las deficiencias en la capacidad de la UE para actuar con autonomía conllevan un precio. La única manera de avanzar es aunar nuestras fuerzas y reforzar no solo nuestras capacidades sino también nuestra voluntad de actuar. Esto implica mejorar nuestra capacidad de respuesta a los desafíos híbridos, colmar las principales lagunas en materia de capacidad, incluido el transporte logístico, incrementar el nivel de disponibilidad a través de un entrenamiento militar conjunto y desarrollar nuevas herramientas como la fuerza de entrada inicial integrada por 5 000 efectivos que estamos debatiendo actualmente. Esta fuerza de entrada nos habría ayudado a establecer un perímetro de seguridad para la evacuación de los ciudadanos de la Unión Europea en Kabul.

Llevamos muchos años debatiendo este tipo de propuestas y, hasta la fecha, las divisiones entre los Estados miembros han conducido a una ejecución y acción insuficientes. Tengo la esperanza —pero todavía no tengo garantías— de que los debates que hemos mantenido durante los dos últimos años sobre la brújula estratégica hayan generado un entendimiento común suficiente en relación con los retos y amenazas a los que nos enfrentamos, con el fin movilizar la voluntad común de los Estados miembros.

«En lo que respecta a la defensa europea, tengo la esperanza de que los debates que hemos mantenido durante los dos últimos años hayan generado un entendimiento común suficiente en relación con las amenazas a las que nos enfrentamos, con el fin de movilizar la voluntad común de los Estados miembros».

Con toda seguridad, lo sucedido en Afganistán será aprovechado en otros lugares por actores antioccidentales. Sin embargo, de nosotros depende extraer las enseñanzas adecuadas. Tenemos que ser conscientes de los escollos que suponen los esfuerzos de construcción del Estado en sociedades devastadas por la guerra, que no están estructuradas según el patrón de un Estado moderno. Ningún apoyo externo puede reemplazar un acuerdo político local viable, es decir, lo que suele denominarse la «responsabilización local». Tenemos que intensificar nuestro enfoque integrado, aunando los esfuerzos militares, civiles, diplomáticos y de desarrollo. Esto resulta especialmente relevante en el marco de los esfuerzos que estamos desplegando en otros lugares del mundo, como el Sahel.

Además de sobre Afganistán, en nuestro Consejo de Asuntos Exteriores también se debatió sobre las relaciones entre la UE y China. Estas relaciones se están tornando cada vez más difíciles en los últimos meses, debido a la creciente asertividad de China, que en ocasiones ha incluido ataques negativos hacia algunos Estados miembros. Tenemos que mostrar solidaridad, unidad y coordinación para colaborar de manera significativa con China.

«Para colaborar de manera significativa con China, tenemos que mostrar solidaridad, unidad y coordinación».

De cara al futuro, la UE trabajará con China en lo relativo a Afganistán, Myanmar o el cambio climático en el período previo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CP 26). Al mismo tiempo, la competencia en materia comercial y económica seguirá impulsando las relaciones entre la UE y China el próximo año. También sigue preocupándonos la situación en Hong Kong, en Xinjiang, en el Tíbet y en el mar del Sur de China, entre otras cuestiones. Se requiere una estrategia equilibrada y calibrada y un sentimiento común de responsabilidad y unidad. Para implicar a China desde una posición de fuerza, todos (las instituciones de la UE y los Estados miembros) tenemos que aplicar el enfoque polifacético de la Unión y tratar a China como un socio, un competidor y un rival sistémico.

La India, un actor central en la región indopacífica

Nos reunimos asimismo con el ministro de Asuntos Exteriores de la India, Subrahmanyam Jaishankar. La India es un actor central en la región indopacífica, hacia donde se está desplazando el centro de gravedad del mundo. Más adelante en septiembre, publicaremos una comunicación conjunta sobre nuestra estrategia para esta región. La última reunión de dirigentes UE-India, celebrada en mayo, puso de manifiesto hasta qué punto se han ampliado nuestras relaciones en los últimos años. Además de los avances en materia comercial, destacamos el programa sobre política exterior y de seguridad. Por ejemplo, a mediados de junio se llevó a cabo un complejo ejercicio naval conjunto en el golfo de Adén. Junto con la India, podemos hacer grandes avances para garantizar el respeto en la región del Derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM).

La conectividad es otro ámbito que se presta de forma natural a una mayor cooperación. El pasado mes de mayo, establecimos una asociación en materia de conectividad, que ahora debemos poner en práctica a través de proyectos concretos. Entre las prioridades acuciantes se incluye la lucha contra el cambio climático y contamos con que la India desempeñe plenamente su papel en este ámbito. Nuestro debate puso de manifiesto la determinación de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE de reforzar nuestro enfoque sobre la región indopacífica.

«Durante este verano, el régimen de Lukashenko ha estado utilizando con cinismo a los migrantes y refugiados para crear una presión artificial en nuestras fronteras orientales. Estamos dispuestos a adoptar todas las medidas necesarias para apoyar a Letonia, Lituania y Polonia».

Por último, también debatimos sobre el deterioro de la situación en Bielorrusia. Durante este verano, el régimen de Lukashenko ha estado utilizando con cinismo a los migrantes y refugiados para crear una presión artificial en nuestras fronteras orientales. Los ministros se solidarizan con Letonia, Lituania y Polonia y estamos dispuestos a adoptar todas las medidas necesarias para apoyar a estos países.

Las reuniones informales de los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores en Eslovenia pusieron de manifiesto que configurar nuestra política exterior y de seguridad europea sigue siendo una «labor en curso». Estamos avanzando, pero tenemos que seguir el ritmo de los cambios en el mundo que nos rodea, tanto en lo que respecta a nuestra respuesta a la crisis en Afganistán como en el resto de los grandes desafíos geopolíticos a los que nos enfrentamos.

 

 

 

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