Delegation of the European Union to Nigeria and ECOWAS

Unas relaciones estrechas entre la UE y los EE.UU. siguen siendo fundamentales para garantizar la seguridad mundial

17/10/2021 - 20:14
From the blog

17.10.2021 — blog del AR/VP — Durante mi visita a Washington D.C., hemos despejado la agenda transatlántica y nos hemos centrado en los retos internacionales más urgentes. Una cooperación más equilibrada entre la UE y los EE.UU. seguirá siendo clave para garantizar la paz, la seguridad y la prosperidad internacionales, ya que nuestros valores e intereses coinciden en gran medida.

 

Al término de mi visita de dos días a Washington D.C., he visitado el Cementerio Nacional de Arlington y el Monumento a Lincoln. En Arlington, los Estados Unidos honran a sus militares muertos, enterrados con dignidad bajo una inmensidad de lápidas idénticas. El monumento nacional erigido para honrar a Abraham Lincoln, el presidente que abolió la esclavitud y que guio a su nación durante la guerra civil, se sitúa al final de la Explanada Nacional. Aunque todavía hoy sigue habiendo tensiones en la sociedad estadounidense, estos dos lugares constituyen un duro y unificador recordatorio de lo que conlleva construir una democracia y defender sus valores y derechos fundamentales, tanto dentro como fuera de la UE. Y el cementerio de Arlington nos recuerda a los europeos que un gran número de jóvenes estadounidenses que dieron su vida en suelo europeo por nuestra libertad, luchando contra el nazismo y el fascismo, también sentaron las bases de nuestra asociación transatlántica.

El objetivo principal de mi primera visita a Washington D.C. desde la entrada en funciones del nuevo gobierno del presidente Biden era reforzar esta asociación. Durante mis reuniones con el secretario de Estado, Antony Blinken, y con la subsecretaria de Defensa, Kathleen Hicks, examinamos y trabajamos en los compromisos de la Cumbre UE-EE.UU. de junio, y debatimos proyectos concretos con vistas a reforzar y mejorar nuestra cooperación.

 

«El objetivo principal de mi primera visita a Washington D.C. desde la entrada en funciones del nuevo gobierno del presidente Biden era reforzar la asociación transatlántica».

 

Desde enero, estamos colaborando estrechamente para elaborar una nueva y ambiciosa agenda transatlántica. Lo hacemos no solo porque somos los socios más cercanos en cuestión de valores y de cómo organizamos nuestras sociedades, nuestras democracias y nuestras economías de mercado, sino también porque los amigos y aliados esperan que trabajemos juntos para hacer frente a los desafíos mundiales. En tiempos de enormes cambios geopolíticos, la UE y los EE.UU. compartimos la responsabilidad de evitar que el orden internacional derive hacia una competencia exacerbada entre las naciones. Juntos tenemos que promover activamente una visión de la cooperación mundial basada en valores democráticos que contraste con las potencias autoritarias, que quieren un mundo muy diferente.

 

«Naturalmente, también hemos hablado de las dificultades y diferencias más recientes, que han servido para alertarnos de la necesidad de reforzar la confianza y mejorar los mecanismos de alerta temprana».

 

Naturalmente, también hemos hablado de las dificultades y diferencias más recientes, entre ellas la retirada de Afganistán y las circunstancias del anuncio del acuerdo de asociación AUKUS. Entre otras cosas, la falta de consulta y de comunicación generó serias dificultades para los aliados y no mostró la mejor cara de Occidente. Estas dificultades nos han servido de aviso y nos han animado a preocuparnos más por reforzar la confianza y mejorar nuestros mecanismos de alerta temprana. Sobre la base de los logros de los últimos meses, como el resultado de la Cumbre UE-EE.UU. y la reciente puesta en marcha del Consejo de Comercio y Tecnología en Pittsburgh, durante mi visita hemos podido acordar medidas concretas para reforzar nuestro compromiso.

En primer lugar, confirmamos nuestro compromiso de iniciar un diálogo específico sobre seguridad y defensa antes de finales de año. No cabe duda de que nuestra seguridad y prosperidad se verán reforzadas por una cooperación bilateral más estrecha en este ámbito. En este mismo sentido, me alegró recibir de nuevo el apoyo de los Estados Unidos a una defensa europea más fuerte y capaz que contribuya a la seguridad transatlántica y mundial. Como ya he dicho en numerosas ocasiones, cuanto más fuerte sea la UE, mejor socio será para los Estados Unidos y la OTAN. Debemos evitar un debate divisivo y, en mi opinión, a menudo artificial, sobre si debemos reforzar la propia capacidad de Europa en materia de seguridad o si debemos hacerlo a través de la OTAN. Se trata de una falsa dicotomía y es evidente que tenemos que hacer ambas cosas.

 

«Confirmamos que iniciaremos un diálogo específico sobre seguridad y defensa antes de finales de año. Nuestra seguridad y prosperidad se verán reforzadas por una cooperación bilateral más estrecha».

 

He informado tanto al secretario de Estado, Antony Blinken, como a la subsecretaria de Defensa, Kathleen Hicks, de cómo tenemos previsto reforzar la defensa europea a través de la «brújula estratégica» que los líderes de la UE me han encomendado desarrollar. Esta brújula reforzará nuestra capacidad de actuar y nos permitirá hacer frente a algunas amenazas en solitario. Esto forma parte del reparto de la carga que nuestros aliados estadounidenses han solicitado en repetidas ocasiones, y he vuelto a insistir en que, por supuesto, todo ello sucederá en cooperación con la OTAN.

Además, hemos acordado poner en marcha consultas entre la UE y los Estados Unidos sobre la región indopacífica, con el fin de intensificar la cooperación transatlántica y nuestro compromiso conjunto en esta región. También hemos acordado iniciar un diálogo de alto nivel sobre Rusia, mediante un enfoque basado en principios con respecto a este país. En ambos casos, está previsto que las primeras reuniones se celebren antes de finales de año. También celebraremos la próxima reunión del Consejo de Energía UE-EE.UU. a principios del próximo año para debatir los elevados precios actuales de la energía, el impacto global de esta crisis y la transición energética ecológica.

Por último, señalaré brevemente otros asuntos internacionales que hemos abordado:

  • Coincidimos en que, en el caso de China, necesitamos un enfoque polifacético que incluya elementos de cooperación, competencia y rivalidad sistémica. La próxima reunión de alto nivel del Diálogo UE-EE.UU. sobre China se celebrará en diciembre.
  • En lo que respecta a Afganistán, seguiremos colaborando para apoyar al pueblo afgano y evitar el colapso socioeconómico del país.
  • En cuanto a los Balcanes Occidentales, hemos debatido la necesidad de una asociación continuada entre la UE y los Estados Unidos. En lo que respecta al diálogo facilitado por la UE sobre la normalización de las relaciones entre Serbia y Kosovo, destacamos la necesidad de reducir la tensión y reanudar las negociaciones.
  • En cuanto a Irán y al PAIC, seguiremos trabajando para garantizar el carácter exclusivamente pacífico del programa nuclear iraní y para defender la arquitectura mundial para la no proliferación nuclear, así como la necesidad de volver pronto a las conversaciones de Viena.
  • En cuanto a Venezuela, hemos reiterado nuestra firme intención de apoyar los procesos políticos para el restablecimiento de la estabilidad y la reconciliación democrática.
  • En el Sahel, seguiremos esforzándonos de forma conjunta por la estabilización de la región y, para ello, será Europa quien deba liderar esos esfuerzos.

En general, vuelvo de mi visita a Washington con una sensación muy positiva sobre cómo vamos a seguir profundizando y reforzando una asociación transatlántica equilibrada. Los retos globales a los que nos enfrentamos hoy la hacen esencial y, en este sentido, permítanme terminar con una cita de Abraham Lincoln que me impresionó cuando visité su monumento: «No puedes escapar de la responsabilidad de mañana evadiéndola hoy».

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