Delegación de la Unión Europea en Nicaragua

Dar la voz de alarma contra el racismo

20/03/2021 - 18:32
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El racismo sigue siendo una expresión de odio que es preciso erradicar en todo el mundo. Con ocasión del Día Internacional contra la Discriminación Racial, la UE destaca una vez más su compromiso con la eliminación del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. Pero los compromisos deben traducirse siempre en actos. Por eso la UE ha propuesto una Cumbre contra el Racismo, para construir una Unión verdaderamente antirracista.

 

No hay ningún país al que no afecte, a pesar de los avances y a pesar de las batallas que han librado, y siguen librando, muchas mujeres y hombres valientes. En la primera mitad de los años noventa el mundo asistió a la caída del régimen del apartheid. Hace más de veinticinco años celebramos el final de una estructura represiva que segregaba a la población en función del color de su piel. Este acontecimiento marcó un hito definitivo y transmitió con claridad el mensaje de que el racismo no tiene cabida.

Desde entonces se han sucedido generaciones que nunca han experimentado un régimen de este tipo, pero en nuestro entorno sigue habiendo manifestaciones de racismo. El racismo sistémico afecta a todos los ámbitos de la sociedad y a todas las estructuras y debe combatirse.

Hace tan solo un año fuimos testigos del asesinato de George Floyd en Estados Unidos, víctima del uso excesivo de la fuerza por parte de la policía. Esto demuestra las dramáticas consecuencias de la discriminación que siguen sufriendo aun hoy las comunidades racializadas, incluso en sociedades democráticas desarrolladas.

                     

La crisis de la COVID-19 ha generado aún más desafíos para el pluralismo pacífico y la no discriminación. Se ha observado un aumento de la discriminación y la intolerancia, en particular en episodios de conspiracionismo de odio que señalan a las minorías como chivo expiatorio y las hacen responsables de la propagación del virus.

Como declaró el alto representante en nombre de la UE, «la discriminación racial puede dar lugar a violencia, acoso, obstáculos a la inclusión y la elaboración discriminatoria de perfiles. (…) La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la persistencia del racismo y la discriminación en nuestras sociedades y ha ahondado las dificultades existentes, en ocasiones aumentando la presión sobre las minorías.

Las personas de ascendencia asiática o africana, los musulmanes, los judíos y los gitanos han sufrido la intolerancia. Sus experiencias pueden abarcar distintas formas más o menos explícitas de racismo y discriminación racial. Sin embargo, está claro que el comportamiento discriminatorio puede estar arraigado en las instituciones sociales, financieras y políticas y perpetuar las barreras en la trayectoria de las personas debido a su origen racial o étnico.

La UE vuelve a dar la voz de alarma contra el racismo. Es necesario detectar y estudiar la discriminación racial para comprender mejor su expresión, darle visibilidad y entablar el diálogo.

En el informe Being black in the EU [Ser una persona negra en la UE] de 2018, el 39 % de los afrodescendientes se sintió discriminado por motivos raciales en los últimos cinco años. La segunda encuesta de la Unión Europea sobre las minorías y la discriminación (2017) muestra que el 41 % de la población romaní ha experimentado la discriminación. La misma encuesta indica que el 29 % de las personas racializadas se han sentido discriminadas en el trabajo, el 23 % en la búsqueda de vivienda, el 22 % en la adquisición de bienes y servicios y el 12 % durante su educación.

La UE puso en marcha el Plan de Acción de la UE contra el Racismo 2020-2025 para potenciar su actuación. La UE cuenta con un marco legislativo general contra el racismo, la discriminación racial y la incitación al odio, como la Directiva y la Decisión Marco sobre igualdad racial. Ha llegado el momento de adoptar medidas aún más concretas. El pasado mes de octubre la Comisión Europea reforzó y adoptó el EU Roma Strategic Framework for Equality, Inclusion and Participation (Marco estratégico de la UE reforzado para la igualdad, la inclusión y la participación de los gitanos), destinado a promover la inclusión en los cuatro ámbitos estratégicos sectoriales de la educación, el empleo, la sanidad y la vivienda.

La organización de la primera Cumbre Europea contra el Racismo (enlace externo) a principios de esta semana también contribuye a crear una verdadera Unión contra el racismo.

Cooperación multilateral

El alto representante de la UE, Josep Borrell, destaca que «la lucha contra el racismo necesita de un liderazgo sostenido y del compromiso de todas las instituciones. También requiere que todos nosotros, sin importar nuestra generación o comunidad, nos movilicemos.»

Un fenómeno mundial debe atajarse entre todos. La UE da ejemplo combatiendo el racismo dentro de la UE, pero también colaborando con socios internacionales, regionales y bilaterales clave para lograr un nuevo enfoque revitalizado de la agenda contra el racismo. El Plan de Acción de la UE para los Derechos Humanos y la Democracia (2020-2024) tiene por objeto convertir la lucha contra el racismo en un elemento clave del diálogo y la cooperación que mantenemos con los países socios. También es fundamental una estrecha colaboración permanente con las Naciones Unidas, para ampliar los efectos de las medidas adoptadas a todos los rincones del mundo.

Apoyo a proyectos en colaboración con la sociedad civil

Las organizaciones de la sociedad civil desempeñan un papel clave a la hora de detectar la discriminación y proponer programas para combatirla. Para proporcionar recursos a estos proyectos se ha establecido el programa Derechos, Igualdad y Ciudadanía.

Su objetivo es promover el principio de no discriminación por motivos de sexo, origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, así como prevenir y combatir el racismo, la xenofobia, la homofobia y otras formas de intolerancia.

 

Lucha contra la incitación al odio y contra la desinformación

También debe abordarse el innegable efecto de los discursos de las redes sociales en el aumento de la discriminación racial. Esta necesidad se reconoce en el Plan de Acción de la UE contra el Racismo 2020-2025, recientemente puesto en marcha.

Al amparo del Código de conducta de la UE para luchar contra la incitación al odio en línea, firmado en 2016, se han establecido medidas concretas contra las personas que difunden discursos de incitación al odio. Esto ha sido posible gracias a la colaboración con grandes empresas de redes sociales, como Facebook, Twitter o YouTube. Hoy en día los contenidos de incitación al odio se revisan y se retiran con mayor rapidez, en la mayoría de los casos en un plazo de 24 horas tras haber sido señalados. Esta experiencia puede ayudar a dar forma a iniciativas similares en este ámbito y en otros relacionados.

Ha sonado la alarma, y ha llegado el momento de actuar en defensa de unas sociedades tolerantes y pacíficas en todo el mundo. Todos debemos participar para acabar con la lacra del racismo.

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