Delegation of the European Union to Nicaragua

Siempre quise tener un ingreso propio

30/09/2020 - 17:47
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Juntos por Nicaragua, Unión Europea apoya la educación y empleabilidad en el departamento de Rivas.

“Más de la mitad de mi vida la dediqué a cuidar a mis tres hijos: dos mujeres y un varón. Durante más de 20 años fui ama de casa.  Mi trabajo no era renumerado, el único ingreso que teníamos era el de mi ex esposo, yo nunca supe cuánto ganaba él y nunca me dio dinero, porque él mismo llevaba la provisión al hogar.

Todos me conocían como Martha Lorena Traña, la madre de familia. Yo lavaba, planchaba, cocinaba, veía a los niños y todo lo de casa.  Con el tiempo llegué a vender cajetas para contribuir con dinero, en la formación universitaria de mis hijas. Y lo logré.  Una es Licenciada en Derecho y la otra en Enfermería. Continúe a como pude con la formación académica de mi otro hijo, ahora de 13 años y listo para cursar el tercer año de secundaria.

Sin embargo, siempre quise tener un ingreso propio, permanente y suficiente, y esto lo conseguí en el año 2018 cuando me enteré del proyecto "Fortalecimiento de la formación técnica agroindustrial y del desarrollo empresarial en el suroriente de Nicaragua (Agroinsur)", ejecutado en Rivas por la Universidad Internacional Antonio de Valdivieso (UNIAV) con la Unión Europea (UE).

Apliqué con otras 20 mujeres, que son parte de la Casa de la Mujer, en el componente de habilitación laboral del proyecto, y quedamos seleccionadas.

 

Nuevas herramientas

Eso fue lo máximo para mí, porque las personas con más de 40 años no tenemos oportunidades en el mercado laboral.   Yo tengo 48 años y he enfrentado esa situación, a esa edad ya no nos ven aptas para ningún trabajo, es bien difícil y frustrante. Yo estaba clara que este proyecto me iba a permitir tener una nueva habilidad laboral, y con ello un negocio que me iba a servir para asociarme con otras mujeres, y ser auto sostenible.

Y he sabido apreciar la oportunidad que me ofreció el proyecto. Yo me levantaba tempranito para no perder clases, dejaba el desayuno y el almuerzo hecho para no faltar ni un día. En tres meses que conllevó el curso, aprendí sobre fórmulas químicas, buenas prácticas de manufactura y procesos de producción. A nivel personal, también me ayudó porque me levantó el autoestima.

Con el grupo de mujeres, que participaron en la capacitación, decidimos elaborar nuestro propio producto, con el objetivo de colocarlo en el mercado rivense. Optamos por tres: snacks de plátanos, yuca y malanga, vinos y encurtidos. 

La primera producción fue de snacks de plátanos, malanga y yuca; vino en presentaciones de 400 y 1,000 mililitros; y encurtidos en medio litro.  Asimismo, multiplicamos los conocimientos que adquirimos, capacitando a grupos de hasta 45 mujeres del departamento de Rivas.

 

Snacks artesanales en escuelas

Actualmente soy parte de un nuevo proyecto, en el que participan organizaciones como la Asociación de Mujeres Nicaragüenses Luisa Amanda Espinoza (Amnlae), Gemag y Amojo, para fortalecer nuestras marcas y para crear condiciones que faciliten la capacitación de más mujeres en el tema de habilitación laboral.

Juntas, procesamos quincenalmente 200 plátanos; 60 libras de yuca y 40 libras de malanga. Cada una lo comercializa por su cuenta, porque somos de diversos barrios de Rivas. Colocamos presentaciones de 30 y 190 gramos de plátanos y yuca, y de 100 gramos en Malanga.

Los snacks en presentaciones de 30 gramos los vendemos en pulperías y en las escuelas de primaria y secundaria.  Esto ha sido algo novedoso.

Los montos de las ganancias varían, unos días vendemos más que otros. En mi caso, con lo que vendo garantizo el gasto diario y los estudios de mi hijo.

Mi meta es mantenerme con este negocio para que mi familia salga adelante y poder tener pensión en mi vejez. Y como grupo de mujeres emprendedoras, el objetivo es tener el registro sanitario, aumentar la oferta con otros tubérculos, como la papa, y continuar yendo a ferias para vender y promocionar lo que producimos”.

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