Delegación de la Unión Europea en México

La UE y UNICEF se comprometen a velar por que ningún niño se quede atrás

25/05/2018 - 14:30
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Tras años de violentas luchas en Siria, miles de escuelas han quedado destruidas o dañadas, o se utilizan como refugio para familias que han perdido sus hogares. Nour, de 11 años, se esforzaba por seguir las clases en un aula oscura hasta que llegaron la UE y UNICEF y aportaron paneles solares para generar electricidad, despertando su sueño de convertirse en arquitecta. «Quiero reconstruir nuestra casa destruida, pero con un diseño mejor», dice alegremente en su clase, ahora iluminada. En su primera reunión, la alta representante de la UE, Federica Mogherini, y la recién elegida directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore, debatieron sobre una mayor cooperación entre la UE y UNICEF para facilitar asistencia y esperanza a más niños como Nour, atrapados por el conflicto y la pobreza.

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Durante varios años, la UE y UNICEF han venido colaborando para ayudar a muchos niños del mundo, promoviendo su bienestar, desarrollo y protección. La UE realiza una considerable inversión para facilitar a los niños del todo el mundo educación, agua potable, saneamiento y servicios sanitarios, y para protegerlos de cualquier forma de violencia y explotación. Solo en 2017 la UE aportó 458 000 000 de euros a la labor de UNICEF con niños, adolescentes y jóvenes y sus familias. Y desde 2012, los fondos de la UE han permitido a UNICEF facilitar educación a más de 2 millones y medio de niños refugiados y desplazados atrapados en situaciones de urgencia en todo el mundo.

La historia de Nour y Abdulrahman - Siria

Muchas escuelas en Siria están masificadas porque acogen a más niños de los previstos debido al conflicto, lo que afecta a la calidad general del aprendizaje. Los servicios básicos como la electricidad constituyen un problema. Esta era la situación en que se encontraban Nour y su compañero de clase Abdulrahman en la escuela Hafez Ibrahim, una de las muchas de la ciudad de Alepo que finalmente recibió paneles solares gracias al apoyo de la UE y UNICEF para mejorar las condiciones de las escuelas, garantizando que las clases contaran con buena iluminación.

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© UNICEF/Syria 2018/Khudr Al- Issa

«Ahora, con las luces siempre encendidas, ya no tengo que estar de pie al lado de la pizarra para copiar» nos confían Nour, cuyo nombre, por cierto, es un nombre árabe corriente que significa «luz». «Antes, cuando no teníamos electricidad, no podía ver ni lo que yo mismo estaba escribiendo, añade Abdulrahman, que perdió la pierna izquierda cuando su casa, en el este de Alepo, recibió el impacto de una bomba. «Estaba jugando en el balcón y vi en el cielo un punto rojo que se dirigía hacia mí, haciéndose cada vez más grande», recuerda. Pero, pese a su lesión, es un chico alegre que sigue jugando al fútbol con sus amigos, corriendo, e incluso montando en bici con muletas.

Miles de niños de Alepo se han beneficiado de la mejora del acceso a un aprendizaje de calidad. Los profesores también valoran positivamente los cambios. «Los paneles solares representan una gran diferencia para nuestra escuela» dice Rawad Hallak. «Además de iluminar, podemos usar altavoces, el proyector, megáfonos y otros aparatos que verdaderamente nos ayudan a hacer más actividades con los niños», añade satisfecho el profesor.

La historia de Eric Mbota Kuame - Costa de Marfil

Cuando los padres de Eric, de 16 años, se separaron, se hizo cargo de él su tío, pero a la esposa de este no le caía bien y le echó cuando su tío estaba ausente. Se quedó con algunos amigos que tuvieron una mala influencia en él. Con ellos empezó a usar drogas y se vio involucrado en actividades delictivas, hasta que fue detenido e ingresó en un centro para delincuentes menores que formaba parte de una prisión. Allí le resultó fácil ponerse en contacto con otros delincuentes con los que se las arreglaba para drogarse. Por fin su tío solicité que le trasladaran al centro de reinserción de M'Bahiakro, en el centro de Costa de Marfil. Este centro, que cuenta con el respaldo de UNICEF y la Unión Europea, da una segunda oportunidad a niños que han tenido un arranque difícil en la vida.

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© UNICEF/Frank Dejongh

«Los primeros días no fueron fáciles, aunque aquí se está verdaderamente bien» dijo Eric. «La disciplina de este lugar lo hacía aún más difícil. Antes hacía lo que quería y nunca hacía caso a nadie. Sin embargo, después de algunas semanas empecé encontrarme mejor. La vida aquí es más sana y he tomado la decisión de no volver a hacer tonterías una vez que me liberen.» Eric esta planeando aplicar cuando salga lo que ha aprendido en el centro: «buscaré trabajo como carpintero. Es algo que he aprendido aquí y que me gusta mucho.»

La historia de Rehana - Pakistán

Es la hora del recreo y los niños se dirigen alborotados hacia la zona de juegos de la escuela pública primaria, respaldada por UNICEF y la UE, de Mohib Ali Umrani, una aldea de Jaffarabad, Beluchistán. La escuela, que en principio era una masculina, está ahora abierta a las niñas, entre las que se encuentra Rehana Bibi, de quinto curso. Su escuela no contaba anteriormente con instalaciones básicas. El edificio, dañado por las inundaciones y las fuertes lluvias, más que una instalación era un peligro. Además, la calidad de la educación en la escuela no era buena y, como Rehana, un número alarmante de niñas habían dejado de asistir.

Para mejorar el sistema de educación existente y facilitar a los niños el impulso para un aprendizaje de calidad, en 2016 UNICEF, con el apoyo financiero de la UE, puso en marcha en Beluchistán un programa de educación básica, dirigido por el Departamento de Educación de Beluchistán. Se reactivó el comité local de gestión de la escuela, formado por padres y alumnos, y a su junta se incorporaron nuevos miembros, entre los que se encontraba el padre de Rehana, Fateh Ali, que se movilizaron para tomar medidas para una mejora duradera, tanto de las instalaciones de la escuela como de sus resultados. También se formó un consejo educativo local para ponerse en consonancia con las reformas educativas.

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© UNICEF/Pakistan/Asadzaidi

En la actualidad Rehana, que ha vuelto felizmente a la escuela, ha convencido a su padre para que lleve también a sus dos hermanas pequeñas y a su prima. «Quiero ser profesora y ayudar a las niñas a que puedan tener una educación y a que les vaya bien en la escuela», dijo. Esta experiencia ha transformado a Rehana en un agente del cambio.

La historia de Wiselande - Haití

«Cuando mi hija se puso enferma, no sabía qué hacer». La voz de Yves Prévert Larose, de Savanette, se llena de emoción cuando habla sobre la situación de su hija de ocho años, Wiselande, que sufría de malnutrición aguda grave. «Crucé la frontera dominicana para ir a un centro de salud, pero me dijeron que no había nada que hacer. Me gasté casi todo lo que tenía en un curandero, pero no encontré solución. Pensé que me iba a volver loco, pero me negaba a perder a mi hija», explica.

Gracias a la financiación de la UE, UNICEF realiza operaciones de nutrición en el ayuntamiento de Savanette, que resultó gravemente afectado por la sequía en 2016. Se realizaron un conjunto de actividades de nutrición, por ejemplo el establecimiento de puntos ambulatorios terapéuticos vecinales en las montañas, la organización de centros asistenciales en los que se llevan a cabo análisis de nutrición, se gestiona la malnutrición aguda grave y se realiza vacunación, entre otras cosas.

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© UNICEF/2018/Bradley Maxence 

Wiselande se está recuperando, pero la empleada de nutrición de UNICEF, Erline C. Mesadieu, señala que «la situación en estas zonas en términos de malnutrición sigue siendo preocupante», y añade que «es importante encontrar financiación para seguir realizando actividades específicas de nutrición de manera intensiva en Savanette.»

De escuelas mediocres a las escuelas paradisíacas - Camboya

Los educadores de Banteay Meanchey están aplicando un nuevo modelo de mejora escolar que se llama en jemer Sala Komroo Knong Khet Komroo, o «escuelas paradisíacas», para garantizar que las instituciones funcionan en las mejores condiciones posibles para facilitar las mejores oportunidades de aprendizaje. La intervención cuenta con el apoyo de varias organizaciones, entre las que se incluyen la UE y UNICEF. Los principios de Sala Komroo se basan en cuatro puntos principales:

  • que los alumnos disfruten aprendiendo;
  • que a los profesores les gusta enseñar;
  • que los directores de las escuelas estén contentos dirigiendo y gestionando las escuelas;
  • que los padres y la población participen activamente en el apoyo de las escuelas.

Samaki Meanchey Primary School
© UNICEF Cambodia/2017/Bona Khoy

La escuela primaria Samaki Meanchey es una las escuelas que adoptaron este nuevo modelo educativo. La directora, D.ª Tap Savy, explica que en el pasado el terreno de la escuela estaba con frecuencia lleno de barro y eran muy frecuentes las inundaciones, a veces hasta la altura de la rodilla, lo que impedía que los alumnos asistieran a clase. Las puertas y ventanas de las aulas eran abiertas, lo que exponía los alumnos al calor o a las fuertes lluvias. La zona estaba también cubierta de basura. Con un entorno tan perjudicial, no es sorprendente que en 2010 solo algunos niños fueran a clase. La señora Tap tomó la iniciativa, recabó la opinión de la población, del personal y de los alumnos y adoptó los principios Sala Komroo para transformar la escuela en una institución modélica. La escuela es ahora una zona verde y tranquila, con dos zonas de recreo equipadas para niños de distintas edades, un entorno bien mantenido que acoge en la actualidad a varios cientos de alumnos. «Ha habido muchos cambios», dice Kong Vanna, que está ahora en sexto curso pero lleva escolarizada aquí desde preescolar. «Estoy muy contenta aquí», añadió.

© UNICEF Cambodia/2017/Bona Khoy

 

Además de ayudar a los niños que vemos en estas historias, entre otros, la colaboración entre la UE y UNICEF también ha facilitado asistencia de emergencia a las poblaciones afectadas por el terremoto de México del año pasado. Un programa de participación cívica esta empoderando a niños y jóvenes en Ucrania. En Bangladesh, se facilitó protección y ayuda de emergencia a los niños Rohingya víctimas de violencia por motivos de sexo. Y en Sudán, la UE y UNICEF están apoyando la liberación de niños y adolescentes asociados con fuerzas y grupos armados y su reintegración en la sociedad.

La UE y UNICEF esperan poder seguir reforzando en el futuro su relación y fortalecer los derechos de niños y jóvenes del mundo. La mejora de la resiliencia de las jóvenes generaciones en el plano local contribuye a la paz y la seguridad mundiales.

La reunión entre la alta representante Mogherini y la directora ejecutiva de UNICEF Fore confirmó que la UE y UNICEF, en su colaboración en pro de la infancia, seguirán trabajando codo con codo para lograr el objetivo común de que ningún niño se quede atrás.

 

Con vistas a la adopción de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y su principio fundamental de «que nadie se quede atrás», la UE está fortaleciendo sus labores para garantizar que sus políticas y acciones llegan a los niños más marginalizados y vulnerables.
- Las Directrices revisadas de la UE para la promoción y protección de los derechos del menor de 2017 establecen la estrategia general de la UE para promover y proteger los derechos del niño en su actuación exterior poniendo en práctica un planteamiento de refuerzo de sistemas.
- El Manual práctico sobre los derechos del niño de la UE y de UNICEF:La integración de los derechos de los niños en la cooperación para el desarrollo es el resultado de una fructífera cooperación entre la UE y UNICEF para facilitar orientación e instrumentos a fin de integrar los derechos del niño en todos los sectores la cooperación para el desarrollo.