Delegation of the European Union to The Gambia

Libia en la encrucijada

13/09/2021 - 09:02
From the blog

12.9.2021 – Blog del AR/VP – La semana pasada visité Libia en un momento crítico. Las próximas semanas determinarán si la esperanza generada recientemente se consolida o si los intereses creados mantienen al país en una situación de incertidumbre, con el grave peligro de volver a la violencia armada. Estamos dispuestos a hacer lo que esté a nuestro alcance para evitarlo.

«Libia es clave para la estabilidad del Mediterráneo, el norte de África y el Sahel. Nuestra seguridad y nuestra prosperidad están claramente interconectadas: lo que es bueno para Libia, es bueno para Europa».

 

En los últimos dos años he visitado Libia en varias ocasiones, por lo que puedo apreciar los avances realizados recientemente en pro de la paz. Sin embargo, las divisiones políticas y la fragmentación de Libia siguen definiendo una situación complicada, que empeora por la ausencia del Estado en una gran parte del país. En este contexto, la violencia aún puede estallar en cualquier momento y agravarse rápidamente. Ninguna de las partes puede lograr la victoria por sí misma, pero cualquiera de ellas puede arrastrar a las demás a una confrontación directa.

El difícil camino hacia las elecciones

El actual período de interinidad finalizará el 24 de diciembre con unas elecciones generales, pero el camino para llegar hasta ellas entraña todo tipo de dificultades y oposiciones. Será necesario que las partes afectadas nacionales e internacionales realicen un gran esfuerzo para asegurar que se celebren de manera libre, limpia y creíble y que todos acepten los resultados. Pero ninguna visión común para el futuro del país, ninguna percepción de objetivos comunes ni ninguna voluntad de consenso entre los libios podrán ser producto de la presión internacional ni ser sustituidos por mecanismos procedimentales. Corresponderá, en primera instancia, a los propios dirigentes libios estar a la altura del reto que afronta su país.

 

«Ninguna visión común para el futuro del país, ninguna percepción de objetivos comunes ni ninguna voluntad de consenso entre los libios podrán ser producto de la presión internacional. Corresponderá, en primera instancia, a los propios dirigentes libios estar a la altura del reto que afronta su país».

 

El primer ministro Abdelhamid Dbeiba, en el cargo desde marzo de este año, es el principal responsable de garantizar el éxito del proceso político en este entorno tan complejo, con la dificultad añadida de gobernar sin disponer del control sobre la mayoría del territorio y, hasta la fecha, sin presupuesto.

La paz en Libia supondría un antes y un después para la región

La paz en Libia también supondría un antes y un después para la región, dada su localización estratégica en el Mediterráneo, el norte de África y el Sahel, así como su dimensión y su potencial económico. Con una superficie equivalente a la de Francia, España, Italia y Alemania juntas, una población de solo 7 millones de habitantes y las mayores reservas de petróleo de África, el destino de Libia puede influir en el conjunto de la región, tanto positiva como negativamente.

 

«Desde el punto de vista de la seguridad, los riesgos que plantea la inestabilidad de Libia son muy evidentes en razón del número de armas en circulación y del potencial de sus amplias zonas incontroladas para convertirse en santuarios del terrorismo y la delincuencia organizada».

 

Desde el punto de vista de la seguridad, los riesgos que plantea la inestabilidad de Libia son muy evidentes en razón del número de armas en circulación y del potencial de sus amplias zonas incontroladas para convertirse en santuarios del terrorismo y la delincuencia organizada. La actual crisis del Sahel se desencadenó por los acontecimientos ocurridos en Libia en 2011, y la reciente muerte del presidente de Chad, Idriss Deby, en un enfrentamiento con rebeldes procedentes de Libia, evidencia claramente que perdura. Con la paz en Libia y un mejor control del sur del país, la seguridad en Túnez, Argelia, Chad, Níger, Sudán y, potencialmente, Egipto, se vería considerablemente reforzada.

Desde el punto de vista económico, la reconstrucción de Libia necesitará una inversión de
unos 100 000 millones de dólares. El país dispone de importantes recursos procedentes de las exportaciones de petróleo (actualmente 1,2 millones de barriles al día), así como un fondo soberano por valor de más de 60 000 millones de dólares. Un reciente estudio de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de las Naciones Unidas (Cespao) estima que los beneficios totales (enlace externo) que la paz en Libia generaría para la región ascenderían a más de 160 000 millones de dólares en el periodo 2021-2025; el desempleo se reduciría alrededor de un 6 % en Túnez, un 9 % en Egipto y un 14 % en Sudán. Estas cifras son llamativas.

Desde el punto de vista de la migración, los efectos de la paz en Libia también serían muy significativos. El país acogió alrededor de 2,5 millones de trabajadores extranjeros antes de la revolución y se calcula que para la reconstrucción se necesitarán 3 millones en los próximos años. Las transferencias alcanzaron los 3 000 millones de dólares en 2013, beneficiando casi exclusivamente a los vecinos libios: Egipto y Túnez.

 

«Es difícil imaginar una política única de la UE que contribuya tan eficazmente como el fomento de la paz y de la estabilidad en Libia a la consecución de nuestras prioridades en la región».

 

Con este potencial, es difícil imaginar una política única de la UE que contribuyera a la consecución de nuestras prioridades en la región tan eficazmente como el fomento de la paz y de la estabilidad en Libia. Esto nos lleva a preguntarnos qué podemos hacer mejor para contribuir a la paz.

En un contexto de superación de un conflicto nacional, de consolidación institucional y de reconstrucción económica, nuestra ayuda podría ser significativa, y las autoridades libias son plenamente conscientes de nuestra disposición a colaborar. La gobernanza, en particular en los ámbitos económico y de la seguridad, podría ser uno de los centros de atención principales de nuestra cooperación. No se requerirían sumas importantes en concepto de ayuda, al tener Libia capacidad para financiar su propio desarrollo, pero con nuestros Estados miembros podemos aportar un valor añadido prestando conocimientos técnicos, ayudando a encontrar inversión extranjera y asumiendo la coordinación con las instituciones financieras internacionales.

Prioridad inmediata: consolidar la paz y la estabilidad

Pero aún no estamos en ese punto. La prioridad inmediata es consolidar la paz y la estabilidad. También en este ámbito, la Unión Europea sigue aportando una importante contribución con la operación naval Irini para el cumplimiento del embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y podría prever además una asistencia en el ámbito de la seguridad y la defensa en un marco de estabilización de las Naciones Unidas.

Las elecciones de diciembre suponen un hito clave para avanzar hacia la reconciliación política. La Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia tiene el mandato directo de mediar en este contexto, y nosotros apoyamos firmemente su labor.

Se están manteniendo conversaciones en las vertientes política, económica y de seguridad

Se están manteniendo conversaciones en las vertientes política, económica y de seguridad, en las que participan activamente la UE y los Estados miembros. Como copresidentes del grupo de trabajo sobre economía (junto con Naciones Unidas, Estados Unidos y Egipto), estamos intentando como Unión Europea, en particular, asegurar que la economía se convierta en un factor de paz en lugar de un factor de conflicto, como ha ocurrido hasta ahora. Se han logrado algunos avances, y ahora la atención debe centrarse en la unificación de las instituciones económicas.

Sin embargo, tenemos que intensificar esas conversaciones con urgencia; la dinámica actual no proporcionará la energía política necesaria para generar un acuerdo político duradero. La UE y los Estados miembros deben estar en condiciones de influir en el proceso con más eficacia, pero eso solo se puede lograr si actuamos juntos: la UE tiene que hablar con una sola voz si quiere aportar una contribución significativa.

 

«La UE y los Estados miembros deben estar en condiciones de influir con más eficacia en el proceso de paz en Libia, pero eso solo se puede lograr si actuamos juntos: la UE tiene que hablar con una sola voz si quiere aportar una contribución significativa».

 

Un último apunte sobre migración. Tenemos que entender, ante todo, la situación muy específica de Libia. Comparte más de 4 000 km de frontera con seis países (Egipto, Sudán, Chad, Níger, Argelia y Túnez), que suman una población de más de 200 millones de personas, mucho más pobres que los 7 millones de libios. En muchas zonas, las fronteras no son más que líneas en la arena y, por si eso no fuera suficiente, el frágil equilibrio étnico en el sur puede verse afectado por los movimientos migratorios desde países vecinos.

En este contexto es evidente que las condiciones humanitarias de migrantes y refugiados deben tratarse con urgencia. Las pésimas condiciones existentes en los centros de internamiento son inaceptables; la mejora del trato a los migrantes será fundamental para nuestro trabajo en este ámbito.

 

«En este contexto las condiciones humanitarias de migrantes y refugiados deben tratarse con urgencia. Las pésimas condiciones existentes en los centros de internamiento son inaceptables; la mejora del trato a los migrantes será fundamental para nuestro trabajo en este ámbito».

 

Las autoridades libias solicitan explícitamente que la UE intensifique su apoyo en el sur del país, con la Misión de asistencia fronteriza de la UE y otros instrumentos para conseguir un enfoque integrado que vincule la seguridad y la gestión de las fronteras a la creación de empleo y la mejora de los servicios básicos. Sin embargo, es importante tener presente que, en las actuales circunstancias, la situación de la seguridad en la región hace imposible que se establezca una presencia internacional estable sobre el terreno.

Un enfoque más equilibrado de la migración en Libia, ya debatiéndose, debe incluir la gestión eficaz de las fronteras en el norte y sur del país, la protección de los migrantes y refugiados vulnerables y la gobernanza de la migración, en particular respecto a los trabajadores extranjeros necesarios para la reconstrucción.

Nuestra seguridad y nuestra prosperidad están claramente interconectadas

Libia es un actor clave para la estabilidad del Mediterráneo, el norte de África y el Sahel. Nuestra seguridad y nuestra prosperidad están claramente interconectadas: lo que es bueno para Libia, es bueno para Europa. Estamos dispuestos a hacer lo que esté a nuestro alcance y, por mi parte, espero volver a Libia en breve.

 

 

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