Delegación de la Unión Europea en El Salvador

El impacto de la economía circular

Lima, Perú, 14/01/2019 - 23:22, UNIQUE ID: 190114_10
Op-Eds

Contribuye enormemente a preservar nuestro medio ambiente, reducir la presión sobre los ecosistemas y luchar contra el cambio climático.

Daniel Calleja, Director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea

 

Lograr una transición hacia la economía circular presenta un triple beneficio para la economía, para la sociedad y para el medio ambiente. La economía circular contribuye enormemente a preservar nuestro medio ambiente, reducir la presión sobre los ecosistemas y luchar contra el cambio climático permitiendo avanzar hacia una economía baja en carbono.

Un informe reciente del PIR (Panel Internacional de los Recursos) concluyó que es posible reducir el uso de recursos naturales hasta en un 28% y las emisiones de gases de efecto invernadero alrededor del 74%.

Muchas medidas orientadas a incrementar la eficiencia en el uso de los recursos también pueden dar lugar a un incremento de la competitividad. A nivel macroeconómico, una mayor eficiencia en el uso de los recursos y una mayor productividad, pueden generar mayores tasas de crecimiento económico y empleo.

Además, la transición contribuye claramente a la lucha contra el cambio climático. Por ejemplo, hemos cuantificado el impacto de la recién aprobada legislación europea sobre residuos en términos de emisiones de CO2. Estimamos que con las nuevas medidas podríamos reducir 20 millones de toneladas al año, lo que equivale a las emisiones anuales de Lituania, o 6 veces las emisiones anuales de Malta.

La economía circular comenzó siendo un concepto puramente económico, pero hoy la economía circular es mucho más que eso. Se trata de que la producción y el consumo sean más sostenibles, de proteger el medio ambiente, de crear innovación social y generar empleos. Todo ello gracias al desarrollo de incentivos para promover el diseño circular e inteligente de productos, extendiendo la vida útil de los mismos gracias a su reutilización y su reparación; así como un reciclaje de calidad y viable desde un punto de vista económico y el procesamiento de materias primas secundarias. Y estamos empezando a constatar el progreso en esta transición.

La Comisión Europea puso en marcha la transición hacia una economía circular con la adopción del Plan de Acción Europeo por una Economía Circular. Ya hemos adoptado más del 85% de las iniciativas y los resultados empiezan a emerger. Nuestros últimos datos muestran que los sectores de la economía circular (reutilización y reciclaje, por ejemplo) han generado alrededor de 4 millones de empleos desde 2014 y han movilizado alrededor de 15 mil millones  de euros en inversiones privadas.  Con este plan de trabajo nos hemos comprometido a desarrollar de manera progresiva los aspectos de la economía circular para hacer que nuestros productos sean más eficientes, más duradero y más fáciles de reparar y reciclar. 

La transición hacia una economía circular baja en carbono es un imperativo absoluto, de cara a cuya consecución todos debemos trabajar. La transición necesitará un esfuerzo conjunto a nivel internacional, a nivel de los gobiernos nacionales, de los interlocutores sociales, de las empresas y de los ciudadanos.

Es la mejor solución para asegurar un futuro más próspero y más sostenible para nuestro planeta.