Delegation of the European Union to Canada

La solidaridad es esencial ante una crisis mundial sin precedentes

26/06/2020 - 19:50
From the blog

26/06/2020 - El pasado 23 de junio tuve la ocasión de intervenir ante la Comisión para la Reconstrucción Económica y Social de España tras la pandemia del Covid-19 en el Congreso de los Diputados. Fue un gran honor comparecer por primera vez en el parlamento español desde mi nombramiento como Alto Representante para asuntos exteriores y política de seguridad de la UE.

 

Durante mi comparecencia expresé mi optimismo acerca de la respuesta europea a la crisis. En concreto, en relación al fondo de recuperación que hemos propuesto desde la Comisión Europea (CE), ya que puede suponer un gran salto adelante en la integración europea.

Fue muy enriquecedor poder intercambiar puntos de vista con los diputados españoles sobre este plan. Se trata de un asunto sobre el cual ya he tenido la oportunidad de profundizar en este blog.

Pero en mi intervención en el Congreso, tuve sobretodo la ocasión de resaltar lo mucho que esta crisis está sacudiendo al mundo entero. Se trata de una crisis global que va a tener importantes consecuencias geopolíticas a las que tendremos que adaptar nuestra política exterior.

Desde su aparición en Wuhan a finales de 2019, el virus se ha ido extendiendo a más de 200 países. Y aunque en la Unión Europea hayamos conseguido reducir el número de contagios, el virus continúa expandiéndose a escala mundial.

El epicentro de la pandemia se ha ido moviendo desde China, pasando después a Europa y más tarde a EEUU que es ahora la zona del mundo con un mayor número de contagios. La situación es muy preocupante en muchos países emergentes y en desarrollo, en particular, en América Latina, la zona en la que el virus se está extendiendo más rápidamente.

Los gobiernos, a lo largo y ancho del planeta, han ido respondiendo al coronavirus con lo que el FMI ha llamado el Great Lockdown. Las medidas de confinamiento van a provocar la mayor recesión en la economía global al menos desde la segunda Guerra Mundial. Aunque aún desconocemos su magnitud exacta y su duración, según las últimas previsiones del FMI y el BM esta crisis podría llegar a ser tres veces más profunda que la que sufrimos en 2008-2009, y que fue bautizada como la « Gran Recesión ».

Es una crisis excepcional no solo por su intensidad. También por su globalidad. Según el Banco Mundial, se trata de la recesión que ha afectado simultáneamente a un mayor número de países al menos desde 1870.

Esta crisis va a producir también - o mejor dicho, está produciendo ya -  una crisis social, incluyendo en los países más ricos del planeta, cuyas consecuencias reales y políticas aún desconocemos. Y en los países más pobres y vulnerables del mundo estamos ante una auténtica tragedia humanitaria.

Dentro de los países avanzados del mundo, la Eurozona debería registrar la mayor caída prevista para 2020. EEUU y Japón también deberían sufrir una gran bajada pero de menor intensidad. En China, no se prevé que la actividad caiga en 2020, pero su crecimiento quedará reducido al 1%, el más bajo desde 1975.

Para algunos observadores, el moderado avance de la economía china, que contrasta con la fuerte caída del PIB en los países avanzados, indica que la pandemia va a intensificar el desplazamiento del centro de gravedad de la economía mundial hacia Asia.

Para el conjunto de los países en desarrollo, excluyendo a China, el Banco Mundial prevé la mayor contracción económica desde al menos 1960, el primer año desde el que existen datos disponibles. Estos países van a verse muy afectados por el frenazo del comercio mundial, que caerá más aún que en la crisis de 2008. La inversión extranjera caerá en muchos países. Las remesas de emigrantes experimentan un auténtico desplome, lo que representa un gran obstáculo para muchos países emergentes y en desarrollo. Los efectos serán especialmente intensos en América Latina y en los países de Europa y Asia central Oriente medio y Norte de África y en África Subsahariana, debido en parte a la caída de los precios de las materias primas.

La elevada economía informal que existe en muchos de estos países va a agravar las consecuencias sanitarias de la pandemia. Recordemos que el sector informal representa dos tercios del empleo de media en los países emergentes y en desarrollo. La carencia de redes de seguridad social impide a los trabajadores informales quedarse en casa porque necesitan trabajar para poder cubrir sus necesidades más elementales. Para algunos países, la crisis económica podría tener consecuencias aún más graves que las del propio virus.

 

La solidaridad, clave de la respuesta a la crisis

Ningún país, por muy grande que sea, puede resolver esta crisis global actuando por su cuenta. La clave de la solución es la solidaridad con las personas y con los países más vulnerables. Y solidaridad no solo por motivos altruistas. También en interés propio.

Hasta que no se erradique en todas partes, este virus seguirá siendo una amenaza para todos. Hace falta que una vacuna esté disponible cuanto antes para la mayor parte de la población mundial, y no solo para los países más ricos. Y eso requiere también solidaridad.

Y salir cuanto antes de la devastadora crisis económica global inducida por la pandemia también requiere solidaridad, porque el grado de interrelación entre las economías del planeta es muy intenso, mucho más que en la época de otras crisis globales que algunos podemos recordar.

Todos estamos a bordo de un mismo barco y hemos chocado contra un iceberg. Ahora, poco importa que unos vayan en los camarotes de primera y otros en los de segunda.  Si hemos chocado, lo que hay que hacer es evitar entre todos que el barco se hunda.

Por eso, por nuestra parte, hemos lanzado, junto con los Estados miembros de la Unión Europea, la Operación Team Europe, que ya ha movilizado 36.000 millones de euros para ayudar a nuestros socios en todo el mundo. También hemos liberado 9.000 millones de euros para acelerar el desarrollo de una vacuna contra el Covid-19 y apoyamos la acción de la OMS, que nos gustaría ver fortalecida.

Más allá de esta respuesta inmediata, todavía es demasiado pronto para evaluar el importante cambio en el equilibrio de poder mundial que esta crisis ciertamente provocará. En lo que respecta a Europa, nuestro lugar futuro en el mundo dependerá en gran medida del éxito del plan de recuperación que se está debatiendo actualmente.