Delegation of the European Union to Australia

Día Internacional del Migrante – Gestionar mejor la migración mundial

18/12/2019 - 15:40
From the blog

En el Día Internacional del Migrante renovamos nuestro compromiso como Unión Europea de hacer frente a uno de los retos principales de nuestra época y aprovechar las oportunidades que genera: la gestión de los flujos de personas que abandonan su país en busca de una vida mejor, prosperidad o seguridad. Los europeos sabemos muy bien lo que esto significa porque nuestra historia ha sido y sigue siendo una historia de migración.

 

En el Día Internacional del Migrante renovamos nuestro compromiso como Unión Europea de hacer frente a uno de los retos principales de nuestra época y aprovechar las oportunidades que genera: la gestión de los flujos de personas que abandonan su país en busca de una vida mejor, prosperidad o seguridad. Los europeos sabemos muy bien lo que esto significa porque nuestra historia ha sido y sigue siendo una historia de migración. 

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó en torno a 270 millones el número de migrantes internacionales en el mundo en 2019. Esta cifra, aunque solo representa a menos del 4% de la población mundial, es enorme y va en aumento. La mayoría de los migrantes se desplaza dentro de sus continentes de origen y viaja de manera legal y regular. Tenemos que evitar caer en la trampa de utilizar discursos equivocados. En términos generales, la migración es un fenómeno mundial positivo y un elemento importante del desarrollo internacional. 

No hay que subestimar por ello los desafíos que representa para nuestras sociedades, en particular cuando hay que hacer frente a flujos migratorios irregulares imprevistos o de gran magnitud. Más bien al contrario. Debemos abordar la migración de manera eficaz y sostenible, respetando nuestros valores y nuestros principios y ofreciendo una respuesta coordinada, tanto a nivel europeo como mundial. Desde que la crisis migratoria y de los refugiados alcanzó su punto álgido en 2015, la UE puso en marcha un enfoque global para gestionar la migración que permite salvar vidas en el Mediterráneo, abordar sus causas profundas, mejorar la gestión de las fronteras, prestar apoyo a los Estados miembros de la UE y establecer asociaciones auténticas con los países de origen y de tránsito. Sin embargo, internamente, la UE ha tenido problemas para llegar a un acuerdo sobre determinados aspectos de nuestra política común de migración y asilo dentro de las fronteras de la Unión, en particular en lo que se refiere al reparto equitativo de la responsabilidad. Esta situación es perjudicial para la credibilidad de la UE y puede alimentar el populismo contra los migrantes. 

Para esta Comisión Europea sigue siendo una prioridad ayudar a los Estados miembros de la UE que soportan más presión. Una de nuestras primeras decisiones, como nueva Comisión, ha sido la aprobación de financiación adicional de emergencia para Italia y España, que se suma a los considerables recursos financieros ya proporcionados a los Estados miembros en los últimos años. Esta financiación contribuye a mejorar la cohesión social en las comunidades locales que han recibido recientemente un número significativo de personas.   

No obstante, debemos hacer más para tener una política de migración global y sostenible.

Recordemos las causas profundas de la migración irregular y de los desplazamientos forzosos: la falta de desarrollo y de oportunidades económicas, el terrorismo, las violaciones de los derechos humanos, la inestabilidad y los conflictos, el cambio climático y las catástrofes naturales. Abordar las causas profundas es un elemento fundamental de la política exterior y de seguridad de la Unión Europea. Hemos establecido nuevas asociaciones con los países de origen y de tránsito en África, pero también con los países socios de los Balcanes occidentales y con los países vecinos de la UE en sentido amplio. Hemos reforzado nuestra cooperación con las agencias de las Naciones Unidas a un nivel sin precedentes para ayudar a los migrantes y a los refugiados y garantizar el respeto de los derechos humanos y mejorar sus condiciones de vida. 

Y funciona. Estamos salvando vidas. Las llegadas irregulares a Europa han disminuido un 90% desde su punto máximo alcanzado en 2015. El Fondo Fiduciario de la UE para África movilizó más de 4.700 millones de euros y hay más de 200 proyectos en curso para hacer frente a las necesidades más urgentes y prestar apoyo y asistencia a medio y largo plazo. Las operaciones de la UE activas en el Mediterráneo han contribuido a salvar más de 760.000 vidas en el mar desde 2015 y las misiones y operaciones de la PCSD de la UE contribuyen a garantizar la estabilidad y el desarrollo de capacidades, tanto en los países inmediatamente vecinos de la UE como en el resto. Desde 2015, más de 65.000 refugiados han sido reasentados en Estados miembros de la UE. En el marco del actual programa de reasentamiento de la UE, 20 Estados miembros se han comprometido a proporcionar más de 50.000 plazas a los más necesitados y 30.000 plazas adicionales para 2020. Al mismo tiempo, estamos tratando de mejorar las vías de entrada legales a la Unión Europea, incluida la migración laboral. 

La cooperación trilateral entre la Unión Africana, la Unión Europea y las Naciones Unidas ha ayudado a más de 50.000 personas a regresar voluntariamente desde Libia a sus países de origen en los dos últimos años. La Iniciativa Conjunta UE-OIM para la protección y el retorno de los migrantes ha ayudado hasta ahora a casi 80.000 personas prestándoles ayuda después de su llegada y para la reintegración en sus países de origen.

La Unión Europea está haciendo mucho y estamos dispuestos a hacer aún más en el futuro. La migración es una característica intrínseca de nuestras sociedades y lo será durante mucho tiempo. Lo que queremos es garantizar que la migración se desarrolle de una manera regular, bien gestionada y segura. Para lograrlo debemos centrarnos más en las asociaciones con los países clave y las organizaciones internacionales, reforzar las existentes y crear otras nuevas. Esto también supone celebrar más acuerdos de readmisión y aumentar las tasas de retorno. Con ese fin necesitamos voluntad política, una cooperación profunda y los recursos suficientes en el próximo presupuesto plurianual. Solo podremos responder real y eficazmente a las verdaderas necesidades de las personas si colaboramos en los numerosos factores relacionados con la migración mundial: la prevención y solución de conflictos, el cambio climático y el desarrollo sostenible, el empoderamiento de las mujeres, la lucha contra el tráfico ilícito de migrantes y la trata de seres humanos, la protección de vidas humanas, el control de las fronteras, la erradicación del terrorismo y el fomento de la buena gobernanza, la democracia y el estado de Derecho. 

Tenemos el deber de ser responsables y fieles a nuestros principios, y al mismo tiempo realistas y veraces. La identidad y la cultura de las que los europeos estamos tan orgullosos se formaron gracias a la mezcla de identidades y culturas. Acoger una nueva energía y las aportaciones de los ciudadanos migrantes formará parte de nuestro futuro. Debemos hacerlo con cautela y prudencia, teniendo en cuenta las sensibilidades y las preocupaciones, en estrecha colaboración con las instituciones y la sociedad civil y con nuestros socios. Se trata de conservar la fortaleza de Europa, nuestros valores y principios, nuestra identidad y nuestra cultura, además de nuestra prosperidad económica. No con extraños, sino con nuevos europeos.