EUCAP Sahel Niger

La agricultura familiar, tiene nombre de mujer

17/10/2018 - 03:08
Agriculture and Food Safety

Altas montañas, cielos despejados y un paisaje lleno de vegetación, son algunas de las características del municipio de Comitancillo, en el departamento de San Marcos, muy cerca de la frontera con México. En este sector, se encuentra la Aldea Tui Zac Já (que traducido del idioma maya Mam significa Casa Nueva),  una comunidad que se dedica principalmente a la agricultura.

La belleza del lugar contrasta con los retos que afronta la comunidad. Las oportunidades de desarrollo, han sido muy difíciles especialmente para las mujeres. “desde pequeña mis papás no pudieron ponerme a estudiar, solo a los hombres, por lo que no pude ir a la escuela, hasta ahora de grande”, nos cuenta doña Sebastiana Ramírez Vásquez. 

Sebastiana es la promotora del Centro de Aprendizaje para el Desarrollo Rural, CADER, que impulsa el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, MAGA con el apoyo de la Unión Europea dentro del Programa de Agricultura Familiar, PAFFEC.

Ella es maya hablante mam y entiende muy poco el castellano, pero gracias a su entusiasmo y dedicación, logró integrarse a un grupo de alfabetización y aprendió a leer y escribir, lo que le permitió participar en las recientes capacitaciones que el MAGA está realizando en todo el departamento.

“Yo no entiendo mucho el castellano – dijo en su idioma natal – pero después de las capacitaciones, vine a dar al grupo de mujeres lo que aprendí. Hablando con las demás señoras, empezamos a construir con nuestras propias manos un invernadero para sembrar tomate. No hay bomba para fumigar, solo unas cubetas para regar las plantas”,indica Sebastiana.

Ante las necesidades, 23 mujeres del CADER  “Tui Zac Já”, se organizaron para ayudar con el sostenimiento del hogar. Todas buscaron recursos económicos mediante préstamos y lograron reunir los Q 20 mil necesarios para la construcción de  su invernadero. 

El esfuerzo del trabajo organizado está teniendo sus frutos “logramos vender 36 quintales de tomate, listo para ser consumido en las escuelas primarias de los alrededores [en el marco de la Ley de Alimentación Escolar] y entre todas pagamos los créditos a las diferentes personas que nos prestaron el dinero”. 

El ejemplo del CADER Casa Nueva, está motivando a muchas personas en la comunidad y como parte del compromiso asumido, pronto  van a realizar una serie de réplicas de las capacitaciones recibidas, para compartir sus conocimientos y experiencias con otras mujeres de comunidades cercanas. En poco tiempo, ya tienen planificado levantar la segunda cosecha de tomate y luego de ello ayudarán a construir otro invernadero para un grupo de mujeres que les ha pedido asesoría en todo el proceso productivo y organizativo. 

“Yo sigo luchando por entender lo que aprendo en las capacitaciones, tengo dos hijos que los mandé a estudiar, porque no quiero que ellos sufran lo que yo viví, sin saber leer ni escribir. Lo bueno es que tengo todo el apoyo de mi esposo. Tenemos la certeza y la esperanza de que la segunda cosecha será para distribuirla entre todas y así comprar cosas para nuestros hogares”,concluyó Sebastiana.

El MAGA dentro del Programa de Agricultura Familiar, PAFFEC, con el apoyo de la Unión Europea, impulsa iniciativas encaminadas a fortalecer la agricultura familiar, en grupos organizados, liderados especialmente por mujeres como Sebastiana.

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