La UE y los derechos humanos © UE
La UE considera que los derechos humanos son universales e indivisibles. Los fomenta y defiende activamente tanto dentro de sus fronteras como cuando entabla relaciones con los demás países.
Los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho son valores esenciales de la Unión Europea. Integrados en su Tratado fundacional, quedaron consolidados en 2000, cuando la UE adoptó la Carta de los Derechos Fundamentales, y más si cabe cuando la Carta pasó a ser jurídicamente vinculante al entrar en vigor el Tratado de Lisboa en 2009.
Los países que quieren entrar en la UE deben respetar los derechos humanos. Y todos los acuerdos de comercio y cooperación con terceros países incluyen una cláusula en la que se estipula que los derechos humanos son un elemento esencial de las relaciones entre las partes.
La política de derechos humanos de la Unión abarca los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Promueve también los derechos de la mujer, del niño, de las minorías y de las personas desplazadas.
Con un presupuesto de 1.100 millones de euros entre 2007 y 2013, el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos apoya a las organizaciones no gubernamentales y, en particular, a las que fomentan los derechos humanos, la democracia y el estado de Derecho, y luchan por la abolición de la pena de muerte, contra la tortura y contra el racismo y otras formas de discriminación.