Visas

El espacio Schengen

Su objetivo es armonizar los controles fronterizos externos y permitir un espacio de libre tránsito de personas dentro de Europa. Los visados expedidos por un país del espacio Schengen son válidos en todos los países del espacio Schengen.
Forman parte del espacio de Schengen 26 países europeos: 22 de la Unión Europea (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa y Suecia) y cuatro países asociados (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza).

No forman parte de este acuerdo: cuatro países candidatos a formar parte del espacio Schengen en el futuro (Bulgaria, Croacia, Chipre y Rumania), Irlanda y el Reino Unido. Por lo tanto, los procedimientos de visado a estos países deben obtenerse directamente con sus respectivas autoridades consulares.

El Sistema de Información de Visados

Desde el 5 de setiembre de 2013, las solicitudes de visado a los países del Espacio de Schengen se gestionan de manera más moderna en América del Sur gracias a la entrada en funcionamiento del Sistema de Información de Visados (VIS en sus siglas en inglés) en las oficinas consulares ubicadas en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

Este sistema se está implementando progresivamente en todo mundo y utiliza datos biométricos (huellas dactilares e imagen facial digitales), lo que facilita la identificación de los titulares de los visados y contribuye a evitar la usurpación de identidad. Además, permite un rápido y eficaz intercambio de datos sobre todos los tipos de visados para los países Schengen. El VIS también refuerza la integridad del sistema y fortalece la confianza entre los Estados miembros participantes.

Contexto

Un nuevo sistema tecnológicamente avanzado

Anualmente se expiden unos 14 millones de visados Schengen en los 26 países de la zona Schengen y esta cifra probablemente aumentará en el futuro. El nuevo y tecnológicamente avanzado Sistema de Información de Visados (VIS) contribuye a afrontar estos retos al introducir imágenes faciales y huellas dactilares digitales. Algunos países que forman parte del espacio Schengen ya recogían estos datos biométricos para expedir sus visados, por lo que la implementación del VIS no implicará mayores cambios.

El VIS no solo permite gestionar más eficientemente el tratamiento de las solicitudes de visado, sino que también hace más eficaces los controles en las fronteras exteriores y reforzará la seguridad fronteriza. Gracias al nuevo sistema, en pocos segundos permite comprobar la verdadera identidad del titular del visado y, por lo tanto, evitar y combatir el uso fraudulento de visados.

Las autoridades encargadas de la expedición de visados en todos los Estados Schengen pueden consultar los datos del VIS. El VIS contiene todas las solicitudes de visado de Schengen y todas las decisiones subsiguientes adoptadas por las autoridades competentes. Esto permite que los solicitantes puedan obtener nuevos visados más rápida y fácilmente, ya que las autoridades pueden comprobar los buenos antecedentes y la fiabilidad del solicitante.

Desde el inicio de su implementación, el VIS no ha funcionado de inmediato en todos los consulados de los países Schengen en todo el mundo, sino que ha sido desplegado progresivamente región por región. El VIS ya ha empezado a operar en el norte de África (octubre de 2011), el Oriente Próximo (mayo de 2012), la región del Golfo (octubre de 2012), África Occidental y Central (marzo de 2013) y África Oriental y Meridional (junio de 2013). Se espera que en los próximos años todas las oficinas consulares de los Estados Schengen en todo el mundo estén conectadas al VIS.

Un procedimiento de solicitud rápido, justo y seguro

El procedimiento de recogida de huellas dactilares es simple, rápido y discreto, pues el solicitante solo tiene que posar sus dedos en la superficie de un escáner digital. Si se presentan solicitudes sucesivas en un plazo de cinco años, las huellas dactilares no tendrán que ser tomadas de nuevo, sino que se copiará de la solicitud previa existente en el VIS. Estas huellas serán borradas una vez transcurridos cinco años.

Cuando el titular del visado llegue a la frontera exterior de un Estado Schengen, el guardia de fronteras comprobará su identidad y verificará la autenticidad del visado en el VIS. Esto ayuda a evitar el riesgo de fraudes (como intentar utilizar el visado expedido a nombre de otra persona) al permitir unas verificaciones biométricas rápidas, fiables y seguras. Al mismo tiempo, el procedimiento será más rápido para los solicitantes de buena fe, que son la inmensa mayoría de los viajeros.

El VIS fue creado mediante la Decisión 2004/512/CE del Consejo y el Reglamento (CE) nº 767/2008 .