Relaciones Políticas y Económicas

Las relaciones políticas y económicas de la Unión Europea (UE) con Nicaragua, así como con el resto de países centroamericanos, han evolucionado de forma notable desde sus inicios a mediados de los años ochenta.

La UE ha apostado a favor de Nicaragua, trabajando por la consolidación de un modelo de desarrollo sostenible basado en la paz, la democracia, la consolidación del Estado de Derecho y la profundización de la integración regional, tanto a nivel económico como político.

En una primera etapa, la UE jugó un papel determinante en el fortalecimiento de los procesos de paz en Centroamérica, promoviendo a escala internacional los espacios inclusivos necesarios para llegar a una pronta solución de los conflictos en la región. Esta dinámica, enmarcada en lo que se ha conocido como "Diálogo de San José", ha servido de pauta para una destacada dimensión política en las relaciones entre el istmo y Europa, que se mantiene hoy día.

 El siguiente momento en el progreso de las relaciones políticas y económicas entre Nicaragua y la UE, comenzó en los años noventa y se caracteriza por el auge de la Cooperación al Desarrollo. A lo largo de las últimas décadas, la Cooperación de la UE hacia Centroamérica, y hacia Nicaragua en particular, se ha ido intensificando en lo cualitativo y ha sabido evolucionar en la búsqueda de herramientas más eficaces para un desarrollo sostenible.

Es importante destacar que las relaciones entre la UE y Nicaragua se han venido enmarcando de manera creciente en una perspectiva de integración regional centroamericana. De hecho, Nicaragua ha sido parte de los importantes acuerdos entre la UE y los países de Centroamérica: el Acuerdo Marco de Cooperación para América Central (1985), el Segundo Acuerdo Marco de Cooperación (1993) y el Acuerdo de Dialogo Político y Cooperación (2003).

Esas fructificas etapas constituyen los antecedentes de un nivel superior y más maduro que rige hoy día la relación entre la UE y Centroamérica: El Acuerdo de Asociación.

Este Acuerdo, que abarca las Relaciones Comerciales, el Diálogo Político y la Cooperación,  supone un cambio de naturaleza en la relación entre ambas regiones, que ha pasado de reflejar los enfoques tradicionales "donante-receptor" y "otorgante-beneficiario" a manifestar un vínculo duradero entre "socios" con principios y valores compartidos.

De esta manera, las relaciones políticas y económicas de Nicaragua con la UE se encuentran inmersas en una lógica profunda y estable, con objetivos de apuntalar de manera definitiva los lazos comerciales, establecer prioridades comunes y eficientes en materia de cooperación, y fomentar una comunidad de acción a nivel internacional.