Política de la UE sobre cambio climático

a. Acción a nivel interno: Poniendo el ejemplo en casa.

Roadmap 2050

Unión Europea está llevando a cabo esfuerzos reales para reducir sus emisiones de gas de efecto invernadero, durante las dos últimas décadas, se han reducido las emisiones en un 16%, en tanto que la economía ha crecido en un 40% durante el mismo periodo. Si se lleva a cabo una implementación total de las políticas actualmente en vigor, la UE se encontrará en el camino correcto hacia el cumplimiento de sus objetivos para el 2020, los cuales se centran en reducir las emisiones al 20% por debajo de los niveles de 1990 y en elevar la participación de las energías renovables en su combinación de fuentes de energía al 20%. En la actualidad nos encontramos a la mitad del camino hacia el cumplimiento del tercer objetivo para 2020 – mejorar la eficiencia energética en un 20%; se necesitarán esfuerzos aún mayores para cumplir con este objetivo.

Por medio del plan “Roadmap hacia una economía baja en carbono en 2050” la Unión Europea apunta más allá de los objetivos para el 2020 y establece un plan para cumplir con el objetivo a largo plazo de reducir las emisiones a nivel interno en un 80% - 95% al llegar a la mitad del siglo. Lo anterior muestra cómo los sectores responsables de las emisiones de Europa – generación de energía, industria, transporte, construcción y agricultura – pueden realizar una transición hacia una economía baja en carbono durante las próximas décadas.

La ciencia nos dice que los países desarrollados necesitarían reducir las emisiones que generan en un 80-95% para tener bastantes posibilidades de mantener el calentamiento global por debajo de los 2°C. Si no apresuramos las acciones por el clima, es posible que las temperaturas registren un incremento de hasta 4°C para 2100.

Como parte de la estrategia Europa 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e incluyente, para avanzar el road map hacia una economía competitiva economía baja en carbono en 2050 está contribuyendo a:

  • la reducción de gases de efecto invernadero en un 20% (30% si se alcanzan acuerdos internacionales)
  • la reducción del consumo de energía en un 20% mediante una mayor eficiencia en el uso de ésta
  • cubrir el 20% de nuestras necesidades de energía mediante recursos renovables

El Plan de Intercambio de Emisiones de la UE (ETS, por sus siglas en inglés) representa un parteaguas en la lucha contra el cambio climático. Se trata del primer sistema de intercambio internacional de emisiones de CO2 en el mundo. Cubre más de 11,500 instalaciones con alto consumo de energía en toda la UE y que juntas representan alrededor de la mitad de las emisiones de CO2 de Europa. Entre las instalaciones cubiertas se incluyen plantas de combustión, refinerías de petróleo, hornos de coque, plantas de hierro y de acero, así como fábricas de cemento, vidrio, cal, ladrillos, cerámica, pulpa y papel.

El ETS ofrece un incentivo económico para reducir las emisiones, al establecer un sistema de compra venta que opera como un mercado. Aquellas plantas que emitan menores cantidades de CO2 que lo que señalen sus límites pueden vender la parte no utilizada de los mismos a otras compañías cuyos niveles de emisión sean mayores a los permitidos. Las compañías que excedan sus límites de emisiones y que no cubran estos excedentes con derechos de emisión comprados a otras empresas deberán pagar onerosas multas. El ETS se asegura de que las emisiones se reduzcan en los sectores en los que resulte más barato, disminuyendo el costo total de la reducción de emisiones.

El objetivo del ETS de la UE consiste en ayudar a los Estados Miembros de la UE a alcanzar sus compromisos conforme al Protocolo de Kioto. El intercambio de emisiones no implica el establecimiento de nuevos objetivos ambientales, sino que permite cumplir con los objetivos existentes del Protocolo de Kioto a un menor costo. Permitir a las compañías participantes comprar o vender créditos de emisión significa que los objetivos pueden alcanzarse al menor costo posible. De no haberse adoptado el Plan de Intercambio de Emisiones, hubieran tenido que ponerse en práctica otras medidas más costosas.

b. Acciones a nivel mundial: líderes en el esfuerzo internacional

La UE ha tenido un papel clave en el desarrollo de los dos tratados internacionales relativos al cambio climático: el Acuerdo Marco de la Organización de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, de 1992 y su Protocolo de Kioto, establecido en 1997. Estos son logros importantes, pero recientes evidencias científicas muestran que ahora se requieren acciones mucho más ambiciosa para evitar que el cambio climático llegue a niveles peligrosos.
En el seno de la conferencia organizada por la O.N.U. sobre cambio climático en Diciembre de 2009, la UE apoyó el "Acuerdo de Copenhague", considerando que éste representa el primer paso hacia un tratado legalmente obligatorio a nivel mundial que suceda al Protocolo de Kioto en el año 2013.

Europa ha adoptado un compromiso incondicional para reducir sus emisiones al menos un 20% por debajo de los niveles de 1990 para el año 2020 y este compromiso se está poniendo en práctica mediante legislación local. En la conferencia de Copenhague, la UE reiteró su disposición a acelerar esta reducción para alcanzar un 30% siempre y cuando otros países industrializados se comprometan a reducciones similares de sus emisiones y los países en desarrollo contribuyan de manera adecuada al esfuerzo mundial en la materia.

Europa ha comprometido ayuda financiera por €7,200 millones para el período 2010-2012, con el fin de ayudar a los países en vías de desarrollo a comenzar rápidamente a fortalecer sus capacidades de hacer frente al desafío del cambio climático.