Marco político

Desde sus orígenes, Colombia, como el resto de los países latinoamericanos ha estado estrechamente ligada al continente europeo por vínculos históricos, culturales y étnicos. Estos lazos han fundamentado la política mantenida por la Unión Europea y por las naciones latinoamericanas para la profundización de sus relaciones.

Para el caso colombiano, las relaciones políticas con la UE se sitúan en tres niveles:

1. En el marco del diálogo y de la concertación con los grupos de países latinoamericanos, concretamente con el Grupo de Río.

Desde 1987 se institucionalizó un diálogo ministerial entre la Unión Europea y 13 países de América Latina, incluida Colombia, en el seno del Grupo de Río.

2. En el marco del Acuerdo Unión Europea / Comunidad Andina.

La Comunidad Andina (antes Pacto Andino), hoy compuesta por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela fue creada en 1969 por el Acuerdo de Cartagena, con el propósito de lograr una integración regional entre los pueblos andinos y de promover su desarrollo equilibrado y armónico en condiciones de equidad mediante la cooperación económica y social.

El 23 de abril de 1993 se firmó en Copenhague el nuevo Acuerdo Marco de Cooperación pdf - 103 KB [103 KB] Unión Europea / Comunidad Andina. Este acuerdo llamado de "tercera generación" amplió el margen de maniobra con respecto al primer acuerdo no preferencial firmado en 1983. En Colombia, se ratificó mediante la Ley 183 del 23 de enero de 1995 y en la Unión Europea, el 7 de abril de 1998 por Decisión 98/278 del Consejo.

El Acuerdo recae sobre la base del respeto de los principios democráticos y de los Derechos Humanos y precisa que estos principios constituyen un elemento esencial del mismo. Amplía los dominios de cooperación, profundizando especialmente en la cooperación económica y la cooperación al desarrollo y procura dar un impulso a las relaciones en el plano comercial.

3. A nivel bilateral Unión Europea / Colombia.

El año de 1990 marcó un hito en las relaciones Unión Europea / Colombia. De hecho, Colombia, un país relativamente más desarrollado (PIB per cápita 1,487 dólares en 1989) que otros países en vía de desarrollo (PVD) no se había prácticamente beneficiado de la ayuda de la Comunidad sino hasta a partir de 1984 y por un monto relativamente modesto. El total de ayuda se situaba alrededor de 28,5 millones de ECUS para el periodo 1979/1989, mientras que para el periodo 1990/1994 fue de 87 millones de ECUS.

El 6 de abril de 1990 el ex-presidente Virgilio Barco presentaba oficialmente a las instancias comunitarias un Plan Especial de Cooperación económica (PEC) que comportaba un conjunto de acciones prioritarias con miras a combatir la influencia negativa de la droga para el medio ambiente económico y social colombiano.

En este contexto, el 29 de octubre de 1990, el Consejo aprobó una comunicación de la Comisión, por la cual se destinaban 60 millones de ECUS por cuatro años para la puesta en marcha de acciones de cooperación económica y al desarrollo en Colombia. Se proponía por otra parte, la apertura del mercado comunitario a través de la eliminación de derechos de aduana para los principales productos de exportación de Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador. Posteriormente se ampliaría también a Venezuela y a los países centroamericanos.

Este apoyo al Plan Barco contra el narcotráfico se realizó en el marco del Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG). La adopción de las llamadas "preferencias andinas" amplió considerablemente la lista de productos agrícolas colombianos elegibles dentro del SPG y llevó a estos países prácticamente a un nivel de ventajas comerciales similares a las otorgadas a los países menos avanzados (PMA).

El 28 de octubre de 1992, el gobierno de la República de Colombia y la Comisión Europea firmaron en Bruselas un acuerdo relativo al establecimiento de una representación diplomática de la Comisión en Colombia. La firma dio luz verde para que el 15 de junio de 1993 la Delegación de la Comisión Europea para Colombia abriera sus puertas en Bogotá. El objetivo ha sido el de reforzar y profundizar las relaciones entre la Unión Europea y el Gobierno de Colombia. Desde entonces, la Delegación se encarga igualmente de las relaciones con Ecuador.

A partir de 1993 se viene respaldando directamente a poblaciones damnificadas por terremotos, deslizamientos de tierra e inundaciones, a través del Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea (ECHO) y en 1997 se abrió una oficina especial de esta dependencia en Colombia para apoyar a la población desplazada víctima del conflicto armado interno.

Las acciones de asistencia técnica UE/Colombia correspondieron a un programa integrado de cooperación que alcanza los 85 millones de euros entre los años 1995 y 2000. Las acciones que componen esta ayuda se sitúan en el marco de la cooperación económica, financiera y técnica.

La lucha contra la droga, el respeto de los derechos humanos y la protección de la biodiversidad son parte de los temas fundamentales que ha manejado la política exterior colombiana en los últimos años. La prioridad se ha centrado en la búsqueda del apoyo internacional al establecimiento de una base sólida y duradera en materia de paz. Para esto, el Gobierno colombiano ha recibido el apoyo reiterado de la comunidad internacional y particularmente de la Unión Europea.

Las diversas Declaraciones tanto del Consejo como del Parlamento Europeo ponen de manifiesto la profunda preocupación de la Unión Europea por el incremento de la violencia generada por el conflicto armado interno en Colombia. En consecuencia, la Unión Europea manifiesta su interés en apoyar el proceso de paz en curso e insiste en la urgencia de respetar los Derechos Humanos en el país, a la vez que insta a los actores armados a respetar el Derecho Internacional Humanitario y llegar a una reconciliación nacional basada en el diálogo y la negociación.

Esta política de la Unión se materializa en el reciente plan de apoyo a Colombia, aprobado por la Comisión Europea como soporte a los esfuerzos de paz emprendidos por el Gobierno colombiano. El paquete de ayuda otorga 105 millones de euros que se sumarían a las ayudas bilaterales que puedan dar los Estados miembros de la UE en un futuro. En la propuesta de financiación de la Comisión se contemplan dos componentes principales:

  • Un total de 105 millones de euros durante el período 2000-2006, asignado a las siguientes áreas: desarrollo social y económico y lucha contra la pobreza, desarrollo alternativo, a la reforma del sector judicial y a la promoción de los derechos humanos;
  • Apoyo a una serie de proyectos que se decidirán en función de la demanda en ámbitos como: ayudas de urgencia canalizadas a través del departamento de ayuda humanitaria de la Unión Europea -Echo- (en especial para asistir a las personas desplazadas dentro del país), co-financiación de ONG, protección del medio ambiente y de los bosques tropicales. En el pasado Colombia ha recibido una media de 10,5 millones de euros por año de ayuda de la Comisión Europea en estos ámbitos, que recibirán respaldo adicional en los próximos años.

De esta forma la Unión Europea creará, según sus propios procedimientos, un programa europeo de envergadura que contribuya a apoyar los esfuerzos pacificadores que realiza en Colombia. Dará su cooperación ya sea logística o financiera, a los proyectos negociados con las partes, teniendo en cuenta los programas llevados a cabo por el resto de la comunidad internacional.

A juicio de la Unión Europea, conviene actuar según los siguientes ejes:


  1. Apoyo al Estado de Derecho: La Unión Europea está dispuesta a brindar su apoyo a la consolidación del Estado de Derecho y de las instituciones democráticas emprendida por el Gobierno colombiano, a partir de los numerosos programas bilaterales o a nivel de la Unión.
  2. Defensa de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario: La Unión Europea considera que hay que prestar especial atención a la defensa de los Derechos Humanos y al respeto del Derecho Internacional Humanitario.
  3. Lucha contra las causas de la violencia y ayuda a las víctimas de la violencia: La Unión Europea considera que para avanzar en el proceso de paz es necesario luchar contra las causas de la violencia en Colombia. Este país conoce una violencia endémica cuyas causas van más allá del conflicto engendrado por las guerrillas y el tráfico de drogas. Por ello, la UE alienta sin reservas al Gobierno colombiano a que adopte con determinación políticas de reformas estructurales que permitan reducir las desigualdades, fomenten el progreso social y aumenten el nivel de vida sobre todo en el campo.
  4. Protección de la biodiversidad y del medio ambiente: Es necesario preservar la riqueza de la biodiversidad colombiana (10% de la biodiversidad mundial), la cual constituye un patrimonio amenazado entre otros por la deforestación y por la utilización de productos químicos.
  5. Afianzamiento de la concertación y de la cooperación regional: Las experiencias llevadas a cabo en otros países andinos para reducir los cultivos ilícitos han dejado patente que si el problema se aborda en un único país, sólo se consigue desplazarlo a otro país vecino. La lucha contra el tráfico de drogas y la delincuencia organizada sólo será eficaz si se plantea a nivel regional e internacional.
Back to Relaciones políticas