Ayuda Humanitaria

1. Asistencia a víctimas del conflicto interno en Colombia: PLAN GLOBAL 2009

Durante las últimas cuatro décadas, la población civil colombiana se ha visto directamente afectada y de muchas formas por el conflicto armado interno: amenazas, secuestros, desapariciones, reclutamiento forzoso, asesinatos, riesgos de accidentes con minas antipersonal, fumigaciones y, sobre todo, por desplazamiento y confinamiento. Muchos colombianos no han tenido otra alternativa que abandonar sus hogares y medios de subsistencia.

Como consecuencia del conflicto, Colombia  sufre una crisis humanitaria prolongada. La cifra de personas desplazadas ha crecido en los últimos años. En 2008, la cifra ha llegado a 380,000 desplazados según la ONG CODHES y a 372,333 personas desplazadas con declaración según el Registro oficial de Acción Social. Además, según el Alto Comisionado las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Colombia es uno de los países con el número más alto tanto de desplazados internos como de refugiados en el mundo, con más de 550.000 colombianos refugiados o en situación similar.

La solidaridad europea con las víctimas del conflicto armado en Colombia tiene sus orígenes en 1993 cuando la Comisión inició sus primeras operaciones humanitarias de emergencia dirigidas a aliviar la situación de los desplazados. Además, en 1997 se comenzó a trabajar de una forma sistemática y anual, programando la ayuda humanitaria por medio de Planes Globales, convirtiéndolos en la operación humanitaria más importante de la Comisión Europea en el continente.

A partir de entonces, el compromiso europeo con las víctimas del conflicto interno ha sido constante. Más de 120 millones de euros (360 mil millones de pesos colombianos) han sido destinados para financiar proyectos de ayuda humanitaria para las personas desplazadas o comunidades que tienen que hacer frente a restricciones de movimiento o de acceso a productos y servicios de base, sin olvidar las decenas de miles de colombianos que han huido a países vecinos.

En enero de 2009 se aprobó el XIII Plan Global para Colombia destinando 12 millones de euros (unos 36 mil millones de pesos colombianos) para responder a las necesidades más urgentes de la población afectada por el conflicto. Las acciones humanitarias financiadas por la Comisión, en el marco de este Plan Global, refuerzan la estrategia diseñada en los años anteriores, pero este año se hace especial énfasis en las personas más recientemente desplazadas y algunas confinadas, en particular los grupos más vulnerables, es decir las mujeres, los niños y las minorías étnicas (indígenas y afro-colombianos).

Asimismo, el Plan Global busca apoyar y proteger a los colombianos que recientemente han huido del conflicto a Venezuela o Ecuador. En ambos países, la ayuda humanitaria europea se centra en otorgarles ayuda de emergencia, asistencia legal, protección y asesoría en la búsqueda de asilo, así como apoyo institucional para sus registros.

Dada la vulnerabilidad del país a los desastres naturales, el Plan Global prevé también la posibilidad de una ayuda de emergencia para las víctimas de desastres naturales en Colombia. En el marco del Plan 2008, se otorgaron 800,000 euros (2,400 millones de pesos) para ayuda de emergencia a la población afectada por las inundaciones.

De igual forma, otros 160,000 euros (512 millones de pesos) fueron desembolsados por la Comisión, a través de su Plan Global de Ayuda Humanitaria, con el fin de proveer asistencia alimentaria a las víctimas de las inundaciones en febrero pasado, con enfoque prioritario en la región de Tumaco, Nariño. La ayuda se centró en las necesidades inmediatas de la población en esta zona cuyas condiciones humanitarias habían sido duramente golpeadas por las inundaciones. Las operaciones fueron implementadas en el terreno por PMA.

Las operaciones bajo el Plan Global 2009, arrancaron el 1ro de Febrero de 2009 y están dirigidas a un total de 190,000 beneficiarios, incluyendo víctimas del conflicto (en Colombia, Ecuador y Venezuela) y de desastres naturales ya que Colombia está muy expuesta a estos y la capacidad de respuesta local puede ser insuficiente. Los proyectos humanitarios del presente Plan tendrán una duración media de 12 meses dentro de un período de implementación de la decisión de 18 meses hasta el 31 de julio de 2010.



2. La respuesta rápida a emergencias humanitarias



Cuando se produce una catástrofe natural, la Comisión Europea trata de cubrir las necesidades más inmediatas. Por ejemplo, en el 2007 un millón de euros (unos 3,000 millones de pesos) fueron otorgados para asistir a víctimas de las inundaciones en La Mojana y Córdoba. En 2008, se han otorgado 800,000 euros dentro del marco del Plan Global para brindar una ayuda de emergencia a las víctimas más vulnerables de la segunda ola invernal.

Sin embargo, la asistencia en términos de respuesta rápida a emergencia ha abarcado otros eventos igualmente significativos durante la última década. Por ejemplo, en 1999 la Comisión Europea destinó 3,8 millones de euros para acciones específicas dirigidas a la población víctima del terremoto del Eje Cafetalero[1]. También en 2004, se aprobó el envío de 500,000 euros en concepto de ayuda humanitaria de urgencia a favor de las comunidades afectadas por graves inundaciones[2].

La asistencia antes mencionada ha implicado acciones como la construcción de refugios temporales, el suministro de agua, la distribución de alimentos y productos de primera necesidad y atención médica básica. Posteriormente, los proyectos son dirigidos a actividades de corto plazo como el restablecimiento de sistemas sanitarios y el control epidemiológico.

En dependencia de la magnitud del evento y el resultado de la evaluación de necesidades realizada por expertos humanitarios, la Comisión Europea puede decidir si otorga fondos adicionales para responder a una emergencia humanitaria debida a un desastre natural en Colombia o si las necesidades pueden ser cubiertas en el marco del Plan Global, el cual también prevé la posibilidad de una ayuda de emergencia para responder a desastres naturales.

3. La preparación ante desastres

Además de la ayuda de emergencia, Colombia se beneficia del programa DIPECHO (Preparación ante Desastres ECHO) desarrollado por la Comisión Europea en la Comunidad Andina y otros países sudamericanos. Este programa ha proporcionado a comunidades vulnerables una preparación ante desastres que ha permitido salvar muchas vidas.

El programa DIPECHO busca asegurar la capacidad de respuesta en caso de catástrofes naturales a través del financiamiento de proyectos de preparación ante desastres en regiones de alto riesgo, tal como lo establece el Mandato Humanitario de la Comisión Europea. Colombia se encuentra altamente expuesta a los fenómenos naturales y antrópicos. Por ejemplo, en los últimos 32 años Colombia ha sufrido más de 19,000 eventos, entre inundaciones, terremotos, incendios, deslizamientos, avalanchas, y cuyos efectos han dejado unos 35,000 muertos y 2,140,000 afectados.[3]


[1] http://europa.eu/generalreport/es/1999/pt0747.htm

[2] ECHO/COL/BUD/2004/01000

[3] Documento País, Colombia. Seminario Nacional DIPECHO. 20-21 de febrero 2007



Se estima que el 86% de los colombianos se encuentran bajo un nivel de riesgo sísmico serio que no solamente depende del grado de amenaza sísmica sino también del grado de vulnerabilidad que tienen las edificaciones. A ello hay que agregar la amenaza volcánica representada por la existencia de al menos 38 volcanes, 15 de ellos activos.

La situación de Colombia no es aislada ni particular. Por el contrario, se extiende por toda América del Sur y a la región en su conjunto. Basta con mencionar que el continente americano es, después de Asia, la región más vulnerable del mundo en términos de catástrofes naturales. Por su geografía, su geología y su clima, la región es una de las zonas más afectadas del continente.

En el tiempo más reciente el mundo ha visto un incremento alarmante en la frecuencia e intensidad de los desastres. América del Sur no ha sido la excepción. En los últimos diez años más de tres millones de sudamericanos han sido afectados por catástrofes naturales cada año.

Ante esta situación de riesgo, la Comisión Europea busca a través del programa DIPECHO propiciar una conciencia nacional y local que permita responder oportunamente frente a las catástrofes naturales.

En el 2008 la Comisión Europea aprobó el Sexto Plan de Acción de su programa DIPECHO (Preparación ante Desastres ECHO) en Sudamérica. La contribución de este Plan de Acción es de 10 millones de euros para proyectos de Preparación ante Desastres para el período 2009-2010.

Los países donde se llevarán a cabo las operaciones del sexto plan de acción DIPECHO son: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador,  Paraguay, Perú y Venezuela.

Este sexto plan de acción DIPECHO pretende mejorar las capacidades de las poblaciones, para hacer frente a fenómenos, unos más extremos que otros, de origen hidro-meteorológico o geofísico, mediante toda una serie de actividades de fortalecimiento de los conocimientos, de las capacidades y de los medios puestos a disposición de las comunidades más vulnerables, generalmente las más afectadas en caso de una catástrofe.

El plan de acción DIPECHO apunta en prioridad al fortalecimiento de los comités locales de respuesta, con participación directa de las comunidades beneficiarias para la definición y la elaboración de los planes de contingencia. En el marco de las intervenciones previstas, se encuentran también la realización de obras de pequeña amplitud con el fin de disminuir la vulnerabilidad física de los sitios (construcción de muros de protección en las orillas de los ríos, obras de drenaje y reforestación, etc.); el desarrollo de mapas de peligros, de amenazas y de riesgos en vínculo directo con la elaboración de los planes de contingencia; la participación en el desarrollo de sistemas de alerta temprana; la organización de campañas de sensibilización del público; la difusión de conocimientos científicos a nivel de las comunidades locales; y el establecimiento de stocks humanitarios.

Desde el primer Plan de Acción DIPECHO en 1999 hasta el más reciente, el Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (DG ECHO) ha implementado en América del Sur cinco planes de acción con la ayuda de ONGs de origen europeo, de la Cruz Roja y de las agencias de la ONU. En total, casi 24 millones de euros han sido utilizados en proyectos de preparación ante desastres ejecutados a través del programa DIPECHO en Sudamérica. De este monto, 2,640,000 euros han sido destinados a Colombia.

Estos fondos se destinan principalmente a la formación, capacitación, sensibilización, y elaboración de proyectos de alerta rápida así como a la organización de servicios de ayuda humanitaria. Uno de los mayores logros del Programa ha sido la constatación por parte de la población involucrada que la puesta en marcha de determinadas medidas de precaución, sencillas y económicas, pueden ayudar a salvar vidas y bienes materiales en caso de desastre natural.

Los proyectos financiados en el marco del DIPECHO constituyen uno de los aportes de la Comisión Europea a la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres y al Marco de Hyogo 2005. Con sus iniciativas, la Comisión Europea espera contribuir a la reducción de la vulnerabilidad de las personas y de los bienes expuestos a las amenazas/peligros naturales.