Comercio

Aunque la UE solo alberga el 7% de la población mundial, representa el 25,8% del PIB mundial y su comercio con el resto del mundo supone aproximadamente el 20% de las exportaciones e importaciones mundiales (sin contar el comercio intracomunitario). Esto convierte a la UE en la mayor potencia comercial del mundo, el mayor importador y exportador, el mayor inversor, la mayor economía en términos de PIB y el principal receptor de inversión directa extranjera (porque, hoy día, el comercio no se limita a los bienes físicos).

Crecimiento y empleo

La política comercial de la UE tiene repercusiones en toda Europa.
El comercio con otros países genera crecimiento y puestos de trabajo en nuestro continente. Por supuesto, las transacciones son mutuamente beneficiosas: ningún país que aspire a desarrollarse puede encerrarse en sus fronteras. Actualmente, cerca del 60% de cualquier producto final europeo —materias primas, componentes u otros elementos— procede, de forma directa o indirecta, de otros países o regiones del mundo. Este dato, por si solo, es una buena razón para rechazar de plano el proteccionismo. Europa depende de la importación de productos básicos y materias primas esenciales, y necesita tener acceso a los mercados de todo el mundo.

La UE trabaja para eliminar las barreras comerciales. Un comercio abierto y equitativo promueve la competencia, lo cual beneficia a los consumidores. La UE cree firmemente en un sistema bien reglamentado, articulado en torno a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y sus mecanismos multilaterales. Para ello, es preciso avanzar en las negociaciones comerciales multilaterales, conocidas como la Ronda de Doha. Entretanto, la UE también lleva a cabo negociaciones comerciales bilaterales.

Acuerdos bilaterales

Se encuentran en curso negociaciones con los países de la ASEAN y la India, con los países vecinos del sur y este de la UE, y con Canadá. También hay negociaciones con Japón en fase inicial. La UE está intentando reforzar sus relaciones con Estados Unidos y mejorar los acuerdos de inversión que tiene con China. Recientemente se ha adoptado un ambicioso acuerdo con Corea del Sur. En Latinoamérica, existen acuerdos con Colombia y Perú. Se ha firmado un acuerdo con la región de Centroamérica y se están negociando acuerdos con países del Mediterráneo Meridional y Europa del Este, como Georgia, Moldavia y Armenia.

Ahora bien, una vez que se adopta un acuerdo, es prioritario que se aplique. En todo el mundo, la UE mantiene más de 200 acuerdos de libre comercio, que cubren más del 35% del comercio mundial.

Además de los derechos arancelarios, los acuerdos bilaterales pueden abordar cuestiones como la contratación pública, los derechos de propiedad intelectual, la transparencia en la reglamentación, el desarrollo sostenible, los servicios y las inversiones. En conjunto, estas medidas hacen que el comercio resulte más económico, rápido y previsible.

Desarrollo a través del comercio

El comercio es una de las formas más efectivas de promover el desarrollo. Mediante el comercio con la UE, los países más pobres pueden generar ingresos a través de exportaciones, mejorar su nivel de industrialización y diversificar sus economías. La UE importa más productos agrícolas procedentes de países en desarrollo que Australia, Canadá, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos juntos.

La iniciativa «Sistema Generalizado de Preferencias» (EGP) promueve el desarrollo sostenible y la buena gobernanza. Se trata de un sistema que ofrece reducciones arancelarias adicionales a países en desarrollo especialmente vulnerables. En concreto, los países menos adelantados (PMA) pueden exportar «Todo menos armas» (EBA, en sus siglas en inglés) a la UE sin pagar derechos de aduana. Los países que no entren dentro de la designación de PMA pueden beneficiarse de preferencias comerciales adicionales (EGP+ Sistema), a condición de que suscriban y apliquen convenios internacionales en materia de derechos humanos, normativa laboral, desarrollo sostenible y buena gobernanza.

Otros acuerdos comerciales son los Acuerdos de Asociación Económica con los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP), y los programas de Ayuda al Comercio.

Estas iniciativas tienen el objetivo evitar la «competencia a la baja» en el comercio y la inversión. La UE se mantiene firme en su lucha contra el trabajo infantil al tiempo que promueve los derechos humanos y laborales, la acción contra el cambio climático y una buena gobernanza.

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