Ayuda humanitaria

La UE asumió hace mucho tiempo el compromiso de prestar ayuda a las personas en situación de necesidad. En el curso de sus 20 años de existencia, la Oficina de ayuda humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) ha proporcionado 14 000 millones de euros en asistencia a víctimas de conflictos y catástrofes en 140 países. 

Los principios de la ayuda

El ofrecimiento de ayuda humanitaria se basa en los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia. Dicho de otro modo: la ayuda se presta sin tener en cuenta nacionalidad, religión, sexo, origen étnico o afiliación política.

La ECHO cuenta con una plantilla de más de 400 personas repartidas por 44 oficinas de campo en 38 países, así como personal en su sede central de Bruselas. Esta organización permite a la UE reaccionar con rapidez cuando se produce una catástrofe. El personal de campo puede trasladarse inmediatamente a las zonas de crisis para evaluar las necesidades. Posteriormente, supervisa la ejecución de los proyectos humanitarios financiados por la UE. Actualmente, la Oficina de ayuda humanitaria de la Comisión Europea está dirigida por Kristalina Georgieva.

Colaboración con socios

Los proyectos se llevan a cabo en cooperación con socios, entre ellos organismos de la ONU, ONG y organizaciones internacionales como la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Se presta todo tipo de ayuda, desde suministro de alimentos, refugio o ropa, hasta atención sanitaria, agua o equipos de saneamiento, reparación de infraestructuras, asistencia psicológica, y mucho más.

Pero la UE no solo responde a los grandes sucesos que acaparan los titulares de todo el mundo. La ECHO realiza cada año una “evaluación de las crisis olvidadas” para identificar los colectivos en situación de necesidad, asegurarse de que les sigue llegando ayuda y elevar el perfil de esas crisis en el seno de la comunidad humanitaria.

Preparación ante desastres

Parte del sufrimiento que causan los desastres podría evitarse si las comunidades estuvieran adecuadamente preparadas. No se puede predecir con exactitud cuándo va a producirse un ciclón, una erupción volcánica o un terremoto, pero sí sabemos dónde es probable que ocurra: por ejemplo, en el Caribe, Centroamérica, el Sudeste Asiático y Bangladés. La ECHO financia distintas iniciativas para ayudar a las comunidades a prepararse ante posibles catástrofes; como formación, centros de enseñanza resistentes a las inclemencias meteorológicas, sistemas de alerta temprana por radio y plataformas contra inundaciones.

A partir de 2014, la UE contará con un Cuerpo Voluntario Europeo de Ayuda Humanitaria operativo en todo el mundo. Los voluntarios, plenamente capacitados antes de cualquier despliegue, tienen la misión de fomentar el desarrollo de capacidades locales y de aportar competencias específicas en situaciones concretas.

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