Energía

La mayor demanda de energía, la volatilidad de los precios, las perturbaciones del abastecimiento y el deseo de reducir al mínimo el impacto medioambiental hacen esencial una estrategia clara de la UE en materia de energía. El resultado es una política basada en tres ejes: la garantía de la seguridad de abastecimiento, la competitividad y la sostenibilidad.

Unión de la Energía

En febrero de 2015, la Comisión Europea puso en marcha su plan para una Unión de la Energía a nivel europeo, que garantizará una energía segura, asequible y respetuosa con el clima para los ciudadanos y las empresas de la UE. Esta Unión permitirá la libre circulación de la energía a través de las fronteras nacionales dentro de la UE y la seguridad de abastecimiento para los ciudadanos de todos los países de la UE. Las nuevas tecnologías, las medidas de eficiencia energética y la renovación de la infraestructura reducirán la factura de los hogares y crearán nuevos puestos de trabajo y nuevas cualificaciones en la medida en que las empresas aumenten sus exportaciones y potencien el crecimiento. Esto conducirá a una economía sostenible, baja en emisiones de carbono y respetuosa con el medio ambiente, que pondrá a Europa en la vanguardia de la producción de energía renovable y la lucha contra el calentamiento global. La Unión de la Energía también ayudará a Europa a hablar con una sola voz en los asuntos mundiales relacionados con la energía.

La Unión de la Energía se basa en cinco aspectos: la seguridad de abastecimiento, el mercado interior de la energía, la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la investigación y la innovación en el ámbito de la energía.

La Unión de la Energía se basará en políticas actuales de la UE como el marco estratégico en materia de clima y energía para 2030 o la estrategia de seguridad energética.

Objetivos de la UE

La UE tiene objetivos en materia de energía y clima para 2020, 2030 y 2050.

Los objetivos para 2020 son:

  • Una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de al menos un 20 % en comparación con los niveles de 1990.
  • Una cuota del 20 % de energías renovables en la combinación energética de la UE.
  • Una mejora del 20 % de la eficiencia energética.

Los objetivos para 2030 son:

  • Una reducción del 40 % en las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2030.
  • Una cuota de al menos el 27 % de energías renovables en la UE.
  • Un aumento de la eficiencia energética del 27 % como mínimo y, potencialmente, del 30 %.
  • Un objetivo del 15 % de interconexión eléctrica entre los países de la UE.

El objetivo para 2050 es:

  • Una reducción del 80-95 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los niveles de 1990. La Hoja de Ruta de la Energía para 2050 analiza una serie de hipótesis sobre cómo alcanzar ese objetivo.

El progreso de la UE

La UE ya ha realizado importantes progresos hacia el cumplimiento de sus objetivos:

  • Entre 1990 y 2012, la UE redujo las emisiones de gases de efecto invernadero en un 18 % y está en camino de cumplir el objetivo de 2020.
  • La cuota de las energías renovables en la combinación energética de la UE en 2012 fue del 14,1 %, frente al 8,5 % en 2005.
  • Se prevé que la mejora de la eficiencia energética sea de un 18 % o un 19 % de aquí a 2020 (muy cerca del objetivo del 20 %). Sin embargo, si los países aplican toda la legislación de la UE, el objetivo debería alcanzarse.

Relaciones internacionales

La cooperación internacional es clave para que la política energética de la UE responda a desafíos energéticos mundiales como la seguridad energética, el cambio climático, la protección del medio ambiente y la volatilidad de los precios. La UE colabora con sus socios internacionales para garantizar un abastecimiento seguro de energía a precios competitivos para Europa. Al mismo tiempo, el éxito de las políticas de la UE para hacer frente a las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo también depende de las políticas energéticas de otros países.

La UE se esfuerza por mantener buenas relaciones con sus principales proveedores de gas natural, petróleo, carbón y otros recursos energéticos. Esto implica, en particular, colaborar estrechamente con Noruega y Rusia, que suministran más de la mitad del abastecimiento de gas a la UE. También supone cooperar con los países de la OPEP, que proporcionan más del 40 % del petróleo de la UE; con los Estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo; y con proveedores emergentes en África, América, Asia Central y el Cáucaso. La UE también trabaja para reforzar la Comunidad de la Energía, que incluye a la UE y los países del sudeste de Europa y la región del Mar Negro, así como para desarrollar la cooperación con los países del Mediterráneo meridional y oriental.

Más información sobre la cooperación internacional de la UE en materia de energía, en este enlace.

Más información sobre la política de la UE en materia de energía, en este enlace.